Camacol aseguró que está coyuntura pone en riesgo 315.000 viviendas en preventas, por valor de $54,93 billones, pero el Comité de Acero de la Andi afirma que esto no tendrá ningún efecto significativo en la dinámica.

Publicado por: Luisa Fernanda Ruiz Villamizar
El sector constructor sigue siendo una actividad clave en la reactivación económica. Durante el segundo trimestre creció 17,3%, según el informe del Producto Interno Bruto, PIB, del Dane.
Durante el ‘Congreso Colombiano de la Construcción 2021: Vivienda como fuente de bienestar’, Camacol reveló que entre enero y julio se han vendido 133.419 viviendas, 92.759 viviendas VIS y 40.660 No VIS; lo que representa un incremento del 38,2% frente al mismo periodo de 2020. De este total, al menos 5.269 se comercializaron en Santander.
“Estos resultados son muestra de los atributos sociales y económicos de la vivienda, el mayor activo de inversión en el país, el principal vehículo de ahorro y fortalecimiento patrimonial de los hogares, el motor para mover la mitad del aparato productivo durante su fase de construcción, fuente en generación de empleo y la base fiscal de los municipios”, afirmó Sandra Forero Ramírez, presidenta de Camacol.
No obstante, para el sector edificador el desabastecimiento y aumento de los precios de acero sigue siendo su mayor desafío.
Forero recordó que esta situación se viene presentando desde octubre del 2021, por lo que es importante buscar soluciones.
De acuerdo con el Comité de Acero de la Andi, en Colombia el acero ha incrementado sus precios un 48%. Sin embargo, el país está por debajo de Turquía y México, donde han subido 69 y 77%, respectivamente.
María Juliana Ospina, directora ejecutiva del Comité de Acero de la Andi y gerente general de Sidoc, reconoció que existe un alza en los precios del acero, pero que esto ha afectado a todo el mundo.
“El incremento de los precios del producto final obedece a una dinámica internacional, esto no solo pasa en Colombia. Por un lado, la fuerte recuperación de los mercados, detrás de sectores que son altamente demandantes como la construcción, ha hecho que las principales materias primas (mineral de hierro y chatarra) para producir acero hayan producido incrementos importantes y esto tuvo un efecto en el producto final. Los commodities están pasando por un auge importante que ha llegado a niveles históricos, es un efecto o consecuencia de la pandemia”, afirmó Ospina.
La chatarra ha incrementado el precio un 92% y el hierro 108%, según el comité.
Viviendas en vilo
Esta subida exorbitante ha puesto a los empresarios de la construcción en aprietos. Muchos aseguran que los incrementos reducen el margen de ganancia, especialmente de viviendas de interés social, lo que pone en riesgo la iniciación de ejecución de nuevos proyectos habitacionales de este segmento.
No obstante, para el Comité de Acero no se tendrá ningún efecto, ya que el insumo pesa el 6,7% del costo total de una obra.
“Los incrementos en el acero no tendrán repercusión para que el precio de la vivienda de interés social se incremente, porque el sector de la construcción es de los más subsidiados del país y esto le permite apalancarse en estas coyunturas”, aseveró Ospina.
Para la líder gremial, la iniciación de obras sigue evidenciando un aumento.
Por su parte, Forero manifestió que está coyuntura pone en riesgo 315.000 viviendas que ya se encuentran prevendidas, por valor de $54,93 billones.
Camacol informó durante la instalación del congreso que los inicios de obra han mantenido una senda positiva de recuperación. En lo corrido de 2021, 100.535 unidades de vivienda iniciaron su construcción, lo cual evidencia una respuesta positiva del sector en el objetivo de reactivación económica.
En Santander, se han iniciado 2.554 viviendas, un 16,6% más, y los lanzamientos suman 3.735 unidades, un 66,6% más que en el mismo periodo del año pasado.










