Con un déficit de parqueaderos, un parque automotor cercano al millón de vehículos y problemas de mal parqueo, Bucaramanga vuelve a debatir la necesidad de regular el estacionamiento en el espacio público.
Uno de los problemas de movilidad que enfrenta Bucaramanga es la limitada oferta de parqueaderos disponibles. A esto se suman el mal parqueo y las dificultades para hacer cumplir las normas de tránsito, factores que contribuyen a los trancones que se presentan a diario en distintos sectores de la ciudad.
Ante este panorama, desde la comunidad vuelve a surgir la solicitud de poner en marcha un sistema que permita regular el estacionamiento en espacios públicos. Se trata de las Zonas de Estacionamiento Regulado Transitorio, ZETR, un proyecto que lleva más de 10 años en el debate público y que ya tuvo un primer intento fallido de implementación.
Gerardo Urbina, edil de la comuna 12 de Bucaramanga, señala que una de las principales solicitudes de los habitantes de Cabecera es avanzar en la implementación de estas zonas, debido a que consideran que podrían contribuir a mejorar los problemas de movilidad del sector.
Según Urbina, solo en Cabecera existe un déficit de al menos 2.000 cupos de parqueadero. A esto se suma que, de acuerdo con cifras mencionadas por el Concejo de Bucaramanga, en la ciudad funcionan alrededor de 500 parqueaderos privados.
El problema adquiere mayor dimensión si se tiene en cuenta el crecimiento del parque automotor. Como ha informado Vanguardia, Bucaramanga y su área metropolitana ya se acercan al millón de vehículos, mientras la infraestructura vial y las alternativas para atender esta demanda no han crecido al mismo ritmo.
Esto significa que, más allá de los problemas de cultura vial o del incumplimiento de las normas, la ciudad enfrenta una dificultad estructural: no existen suficientes espacios para estacionar los miles de vehículos que diariamente llegan y circulan por Bucaramanga.
A esto se suma la dinámica de movilidad del área metropolitana. Expertos han advertido que Bucaramanga concentra buena parte de las actividades laborales, comerciales y de servicios, mientras municipios como Floridablanca, Girón y Piedecuesta tienen una importante función residencial. Como consecuencia, la capital santandereana concentra cerca del 60 % de los viajes diarios del área metropolitana.
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El sector empresarial también ha insistido en la necesidad de avanzar en una solución. Hace unos meses, Fenalco volvió a pedir que se implemente el proyecto y señaló que las zonas reguladas no necesariamente competirían con los parqueaderos privados que ya funcionan en la ciudad. Por el contrario, mediante tarifas diferenciadas, permitirían formalizar y organizar espacios que actualmente son utilizados para estacionar vehículos sin ningún tipo de regulación.
Un proyecto que lleva una década en discusión
La idea de regular el estacionamiento en las calles de Bucaramanga no es nueva. En 2016, el entonces director de Tránsito de Bucaramanga, Miller Salas Rondón, propuso la implementación de este sistema.
Durante más de un año incluso se demarcaron espacios para estacionamiento regulado en sectores como Cabecera y el Centro. Sin embargo, las denominadas ‘Zonas Azules’ nunca llegaron a operar de manera formal.
En octubre de 2017, la Dirección de Tránsito de Bucaramanga inició el retiro definitivo de estas zonas, particularmente las ubicadas en las carreras 34 y 35 entre calles 46 y 49. En su lugar, se instalaron señales y demarcaciones de prohibido parquear.
¿Qué pasó con el proyecto de zonas de estacionamiento regulado?
El proyecto volvió a tomar fuerza en marzo de 2025, cuando el Concejo de Bucaramanga aprobó el Proyecto de Acuerdo 019 de 2025, mediante el cual se establecieron las disposiciones para regular las zonas de estacionamiento transitorio.
A partir de esa aprobación, correspondía a la administración municipal avanzar en la reglamentación y posterior implementación del sistema.
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A comienzos de 2026, la Dirección de Tránsito había anunciado que el proyecto sería presentado durante el primer trimestre y que su implementación se desarrollaría a lo largo del año. Sin embargo, hasta ahora no se ha concretado.
Por el momento, las autoridades tampoco han precisado una fecha para la puesta en marcha de esta iniciativa, pese a que distintos sectores han insistido en la necesidad de contar con una alternativa para ordenar el estacionamiento en las zonas de mayor congestión.
¿Dónde funcionarían las zonas de parqueo?
De acuerdo con lo establecido en el proyecto de acuerdo aprobado por el Concejo, las zonas de estacionamiento regulado podrían ubicarse en sectores cercanos a lugares de alta afluencia, como la Alcaldía de Bucaramanga y la Gobernación de Santander, la Terminal de Transportes, universidades, el estadio, plazas de mercado, centros comerciales, zonas de establecimientos comerciales, hospitales y clínicas.
Las zonas estarían definidas por colores: las azules son para carros, motos y bicicletas particulares; amarillas para taxis; marrones para transporte de carga y blancas para vehículos de emergencia.
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1. ¿Por qué Bucaramanga necesita zonas de estacionamiento regulado?
Porque la ciudad tiene un déficit de parqueaderos mientras el número de vehículos sigue creciendo. Solo en Cabecera se estima que faltan unos 2.000 cupos, lo que favorece el mal parqueo y contribuye a los problemas de movilidad.
2. ¿Qué pasó con el proyecto de Zonas de Estacionamiento Regulado?
La idea lleva más de 10 años en discusión. En 2025, el Concejo de Bucaramanga aprobó el proyecto que establece las reglas para estas zonas, pero la Administración Municipal aún no ha concretado su implementación, pese a que había anunciado que avanzaría durante 2026.
3. ¿Cómo funcionarían estas zonas?
Serían espacios delimitados en sectores de alta demanda, con horarios y tarifas reguladas. Se identificarían por colores según el tipo de vehículo: azul para particulares, motos y bicicletas; amarillo para taxis; marrón para transporte de carga y blanco para vehículos de emergencia.
















