Los hechos se iniciaron entre junio y octubre del 2022. Pero las suspicacias se dieron en marzo de este año sobre un lote que estaba mezclado con café robusta de Brasil, un grano de muy baja calidad que no se cultiva en Colombia.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
A la crisis del precio del café, la baja rentabilidad cafetera, la contracción en las exportaciones del grano, y el cambio de gerente, se sumó esta semana un escándalo que sacudió la institucionalidad caficultora de Colombia.
La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) pasa por un momento crítico y así se vivió con la salida del gerente general de Almacenes Generales de Depósito (Almacafé), Octavio Castilla.
Este cambio lo decidió la junta directiva de la FNC. Además, se eliminó el cargo de subgerente de la Federación y los gerentes regionales de Huila y Caldas también salieron.

La razón, la importación de 7.000 bultos del grano, que burló todos los controles de la Federación de Cafeteros, es decir, que no eran 100 % colombianos, lo que generó un alto costo para el gremio.
¿Cómo se destapó este hecho? El epicentro fue Buencafé, la fábrica de café liofilizado de la Federación, cuando rechazó un lote comprado por Almacafé al comerciante del Huila, Guillermo Pineda, por $14.300 millones, debio a que estaba mezclado con café extranjero robusta, un grano de muy baja calidad, que no se cultiva ni se produce en el país.
En medios naciones y regionales han surgido preguntas: ¿Pero cómo logro este café foráneo camuflarse y pasar los estrictos controles que están obligados a hacer desde Almacafé, la trilladora que se encarga de adquirir el grano y abastecer al gremio?

Una fuente de la Federacafé le dijo al periódico El Colombiano que todo se inició entre junio y octubre del 202, pero que las alertas se prendieron apenas en marzo de este 2023.
“Un café arábigo de otro país, por ejemplo, no se distingue tan fácil. Si lo traen y lo mezclan con el nuestro es muy difícil darse cuenta. Ahí sí tenemos un riesgo. Pero la variedad robusta se saca a puro ojo, no se necesita de expertos ni máquinas para detectarlo. Por eso, cuando lo enviaron a Buendía, haciéndolo pasar como 100% colombiano, y allí hicieron las pruebas de taza (las mismas que se hacen desde Almacafé), se destapó todo”, reveló esta fuente.
Sentenció que esto es grave porque la promesa de valor de Buendía, de la Federación, es que su café es 100 % producido en tierras colombianas.
Se conoció también que contra el comerciante Pineda pesa una denuncia por estafa interpuesta por Almacafé. Y aunque estuvo “perdido” unos días, ayer se presentó ante el juzgado y compareció.

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Protestas
A este escándalo se suma también que caficultores de por lo menos siete departamentos anunciaron que saldrán a protestar en agosto en Armenia, ante la falta de acciones del Gobierno nacional y la Federación frente a lo que llaman una crisis en el sector.
El anuncio de las protestas por parte del gremio de los cafeteros se da a conocer a tan solo días de que los productores de café hicieran un llamado al Ministerio de Hacienda para que le retirara el manejo del Fondo Nacional de Café a la Federación Nacional de Cafeteros (FNC).
Caficultores consultados por esta redacción coinciden que piden una solución efectiva y concreta a la crisis de las cooperativas del ahorro cafetero, asimismo, detener las importaciones masivas de café que impactan el precio y la prima, así como reformar los estatutos de la Federación cafetera para que se logre una participación realmente democrática y detener la carga de impuestos que recae sobre el productor cafetero, entre otros
¿Un gremio dividido?
Hay que recordar que el gremio cafetero viene de relaciones tensas con el Gobierno Petro por la elección del gerente general de la Federación en hace un par de meses.
Como sucedió, Germán Bahamón Jaramillo, de 48 años, fue elegido por unanimidad como nuevo gerente general del gremio el 27 de abril del 2023. Esto, en el seno de la reunión extraordinaria del Congreso Nacional de Cafeteros, máxima autoridad e instancia de deliberación gremial.

En este proceso, que duró cerca de dos meses y en el que se le buscó reemplazo a Roberto Vélez Vallejo, que renunció en diciembre de 2022 al aducir diferencias con el presidente Gustavo Petro, también estuvieron como candidatos finales Sandra Morelli Rico y Santiago Pardo Salguero.
No obstante, la elección desató el descontento del presidente Petro, que por medio de Twitter solicitó a la FNC que aplazara la elección del nuevo líder gremial hasta que el nuevo ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, pudiera hacer parte de la decisión.
Pese a lo solicitado por el mandatario, el gremio escogió a Bahamón Jaramillo, empresario de Huila.
Además de estas relaciones tensas, fuentes del gremio contaron que el nuevo gerente recibió un gremio que ya estaba divido y con irregularidades internas. Por ejemplo, la situación en Almacafé fue a mediados de 2022.
También, desde hace años también se viene librando una puja por quién debe administrar el Fondo Nacional del Café, pues los mismos productores han solicitado al Gobierno que le quite esta potestad a la Federación, como se dijo en párrafos anteriores.
Esta polémica se remonta hacia la Gerencia de Luis Genaro Muñoz, quien estuvo al frente del gremio entre 2009 y 2015. Una administración que también estuvo fuertemente cuestionada.

En ese momento, por ejemplo, Muñoz estuvo en medio de una polémica alrededor del Fondo Nacional del Café.
Hubo quienes criticaron los mecanismos de protección y estabilización de los ingresos del Fondo, al considerar que “reducían y desestabilizaban el ingreso de los caficultores, permitiendo a exportadores privados pagar precios más bajos de los que tendrían si no existieran tales mecanismos”.
En ese momento, los mismos representantes regionales de la Federacafé le pidieron al entonces presidente Juan Manuel Santos “un cambio de perfil gerencial por uno de alguien que tenga una mirada holística y estratégica”.
Sobre todo, exigían a un líder que “promoviera la unidad del gremio”.
Problemas de productividad
Ahora, se está a la espera de que se logre el encuentro entre los líderes cafeteros y el Gobierno Petro para encontrar soluciones a la difícil situación que vive el sector, antes de que se avecine un paro cafetero como el de 2013, que amenazó la oferta de alimentos y de combustibles en todo el territorio nacional.
En resumen, factores climáticos, fluctuaciones de precios en el mercado internacional y la aparición de nuevas enfermedades han convergido para crear una situación preocupante en el gremio cafetero, que tiene que lidiar con escándalos administrativos y gerenciales.

En definitiva el desafío es la rentabilidad del café que por la volatilidad de los precios internacionales del café está en vilo.
La sobreoferta en el mercado global, combinada con factores geopolíticos y la pandemia, ha llevado a una disminución en los precios del café colombiano. Los productores locales se han visto obligados a vender su café por debajo de los costos de producción, lo que ha agudizado aún más su precaria situación financiera.















