El pan es uno de los alimentos más tradicionales alrededor del mundo. Desde sus inicios más precarios, hasta sus presentaciones más elaboradas, esta comida ha sido la debilidad de grandes y chicos.

Publicado por: Lenix Arenas Ramírez
El pan es uno de los alimentos más antiguos y deseados del mundo. No se sabe cuándo comenzó a amasarse la harina, pero existen evidencias arqueológicas de que ya en la prehistoria, hacia el año 75.000 A.C., se molían semillas que mezcladas con agua formaban una masa que se cocía en forma de tortas. Pero no fue hasta alrededor del año 15.000 A.C., cuando al menos en Europa el pan pasó a formar parte de los alimentos.
En Mesopotamia, hace nueve mil años, se sabe que ya se cocía pan, y se contaba además con diferentes clases de harina para su elaboración. Aquel pueblo molía el grano triturándolo entre dos grandes piedras, y una vez creada la masa la echaba en forma de torta delgada sobre la superficie caliente de piedras lisas.
Sin embargo, el pan de trigo como hoy lo conocemos no se consumió sino hasta el año 2500 A.C., en Egipto. Era todavía un pan sin levadura, negro y tosco, sin esponjosidad, en definitiva, nada parecido con las delicia con que contamos hoy en día alrededor del mundo. El pan llegó a su perfeccionamiento y variedad en la Grecia clásica, donde el arte de la panadería gozó de protagonismo.
Sin embargo, fueron los romanos quienes dieron a la industria del pan un impulso importante en el siglo I de nuestra era.



















