Cultura
Sábado 07 de febrero de 2015 - 12:01 AM

Símbolo de la barbarie moderna

La conmemoración de los setenta años del cierre del campo de concentración de Auschwitz es una nueva y significativa ocasión para exigir a los gobernantes del Estado de Israel cesar la violencia contra el pueblo palestino.

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Publicado por: CAMILO GARCÍA

Walter Benjamin decía que todo documento de la civilización es al mismo tiempo un documento de la barbarie. Y tenía razón, cuando hoy la humanidad conmemora los setenta años del cierre definitivo del campo de concentración y exterminio masivo de Auschwitz, situado en medio de la civilización moderna, a manos de las tropas soviéticas, y que los nazis habían construido en 1939 en Polonia. Este lugar en donde los nazis le quitaron la vida en hornos crematorios a más de un millón de personas, hombres, mujeres y niños inocentes, judíos en su mayoría, es sin lugar a dudas el mayor símbolo de la barbarie moderna y uno de los mayores de toda la historia humanidad. Los judíos europeos que murieron allí en realidad eran descendientes del pueblo jázaro, un asentamiento humano que durante el Medioevo emigró a los países de Europa central y oriental y se judaizó, es decir, se convirtió a la religión judía. Recordar hoy sus vidas injusta y bárbaramente sacrificadas por el poder nazi en este siniestro lugar y condenar esa acción de exterminio es el mejor modo de revivirlos en nuestros espíritus. Pero también un modo esencial de enseñarles a las nuevas generaciones de lo que son capaces los líderes de un poder político-armado cuando enceguecidos y dominados irracionalmente por el odio, por el deseo de muerte contra un determinado pueblo o contra un grupo específico de personas inermes e indefensas, sin medios de poder, se entregan desenfrenadamente, sin límites, a realizarlo.

Pero también debe ser una ocasión privilegiada para recordarles y exigirles a los gobernantes actuales del Estado de Israel, a los descendientes de esas víctimas injustamente sacrificadas, no seguir matando palestinos civiles, hombres, mujeres y niños, en cada operación militar que realizan en sus territorios y su deber de reconocer los derechos plenos del pueblo palestino, comenzando por el de formar su propio Estado en el territorio establecido por la organizaciones de las Naciones Unidades en diversas resoluciones promulgadas desde el fin de la guerra de seis días en 1967, es decir, en Gaza, toda Cisjordania y Jerusalem oriental. Debe ser, entonces, una nueva y significativa ocasión para recordarles y exigirles que no pueden ni deben seguir imitando y repitiendo con estas prácticas violentas, bárbaras e injustas, que realizan contra los palestinos las prácticas que sufrieron sus antepasados a manos de los nazis en campos de concentración como el de Auschwitz.

Publicado por: CAMILO GARCÍA

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