La Librería Nacional cumplió 75 años y para celebrar este acontecimiento hizo una donación de cerca de diez mil libros a la Biblioteca Nacional de Colombia.

Publicado por: REDACCIÓN VANGUARDIA LIBERAL
La donación, que tendrá como destino la Red Nacional de Bibliotecas Públicas de Colombia, conformada por 1424 bibliotecas públicas en los 32 departamentos del país, se efectuó el pasado martes 22 de noviembre a las 6.00 p. m. en la Biblioteca Nacional de Colombia. El evento contó con la presencia de Felipe Ossa, gerente de la Librería Nacional; Consuelo Gaitán, directora de la Biblioteca Nacional de Colombia, y del novelista y periodista Juan Esteban Constaín, quien habló sobre las bibliotecas, las librerías y la lectura.
Con esta donación, que enriquece las colecciones de las bibliotecas públicas del país, y con el lanzamiento del primer Premio de Novela para jóvenes escritores hasta los 18 años, la Librería Nacional celebra sus 75 años, consolidada como una de las empresas más representativas de la comercialización del libro en Colombia y con presencia en las principales ciudades del país.
La historia
La Librería Nacional fue fundada el 7 de septiembre de 1941 en Barranquilla por el santandereano Jesús María Ordóñez Salazar, quien se había iniciado como librero en la ciudad de La Habana en la famosa librería La Moderna Poesía, de la que llegó a ser su administrador general después de haber hecho un recorrido por todos sus puestos.
Desde sus inicios, la Librería Nacional implantó el autoservicio, algo totalmente desconocido en nuestro medio, ya que las librerías tradicionales eran hostiles al público, con la barrera infranqueable del mostrador que impedía llegar al anaquel donde el libro, puesto de lomo, se mostraba indiferente y distante para el lector. En cambio, se creó un modelo de muebles muy funcional, abierto, con la altura adecuada para la comodidad del cliente, donde se exhibían de frente y de forma atractiva todos los títulos de las diferentes materias y temas, que crearon así una gran camaradería entre el libro y el lector. Este podía pasearse por entre las hileras de los muebles y filas de libros hojeando y leyendo lo que su curiosidad le apetecía, sin que nadie lo molestara o se lo impidiera. De esta manera, la Librería Nacional fue creando lectores y acrecentando su acervo bibliográfico, pues importaba libros de todo el mundo para satisfacer la curiosidad de sus lectores y clientes.
La Librería importó y distribuyó revistas nacionales y extranjeras siempre. Entre ellas, las más importantes del mundo y las más representativas, como Bohemia de Cuba, Life, Time, Esquire, Collier, Saturday Evening Post, Good Housekeeping, House Beautiful, Harper’s Bazaar, Sportsfield, Town and Country y Paris Match, entre otras, y la revista Selecciones en español de cuya distribución se encargó la Librería por primera vez en Colombia.
Pero lo verdaderamente moderno y atractivo era la cafetería, que se diseñó especialmente para funcionar dentro del local de la Librería. Allí, rodeado de libros y revistas, se podía degustar un café y especialmente sus deliciosos helados, muy famosos en todo el país.
Consolidada y posicionada en Barranquilla, y después de incursionar en otras ciudades de la costa, como Santa Marta y Cartagena, se vislumbraron otros horizontes más amplios, y así fue como en Cali, el 6 de octubre de 1961, en el marco de la Plaza Caicedo, se abrió la primera librería en esta ciudad, a la que le siguieron muchas otras sucursales. El mismo sistema utilizado en Barranquilla se empleó en Cali, donde todas las librerías cuentan con cafetería, espacios amplios, decoración moderna, aire acondicionado y un magnifico ambiente que invita a visitarlas.
En 1976, aprovechando el audaz proyecto de Unicentro en Bogotá, la Librería Nacional adquirió un local para montar una librería que fuera digna de la capital del país, y que pudiera competir con las tradicionales y respetables librerías bogotanas. Con el paso del tiempo esta sede se ha convertido en la primera de las Librerías Nacionales por sus ventas, sus lectores y su gran variedad de obras. De igual manera entró al mercado del libro en Medellín, una de las plazas más importantes en Colombia, con ocho almacenes situados en los mejores centros comerciales de la ciudad. En Cartagena cuenta con dos sedes y es la librería titular del Hay Festival, el encuentro literario más importante que se realiza en esa ciudad.
A setenta y cinco años de su fundación, la Librería Nacional continúa progresando, mejorando y manteniendo sus ideales de difundir la cultura escrita y defender al libro como herramienta fundamental de la educación. Con treinta y dos sucursales en el país, la Librería Nacional es una de las empresas más representativas de la comercialización del libro en Colombia, cuyo principio fundamental es el manejo de una amplia bibliografía que cubra todos los temas del saber humano. Este propósito se soporta en los más de 50 000 títulos y 2 000 000 de libros que conforman su acervo.














