El papel de la mujer en el arte local será el tema de este conversatorio que se realizará el próximo viernes 23 de septiembre en la Casa del Libro Total.

Publicado por: Paola Esteban
Francesca Caccini, Barbara Strozzi, Élisabeth Jacquet de la Guerre, Marianna Martines, Fanny Hensel, Clara Schumann, Lili Boulanger... Sus nombres poco nos suenan o nos suenan para nada.
Ellas son apenas uno de los ejemplos más notorios sobre la invisibilidad de las mujeres en el arte.
Este es el ejercicio: hay que nombrar cuántas compositoras de música clásica conoce. Ahora, hay que revisar los nombres con los cuales comienza este artículo: son las compositoras poco o nada conocidas que no han tenido lugar en la posteridad de la Historia y, cuyas obras, con frecuencia, han sido consideradas menores.
Y así ha sucedido con otras artes: obras hechas por mujeres que sus parejas masculinas se adjudicaron o los historiadores posteriores les adjudicaron a ellos o, en otros casos, fueron completamente olvidadas.
Y aunque el panorama ha cambiado, aun queda trabajo por hacer.
El próximo viernes 23 de septiembre se llevará a cabo en la Casa del Libro Total el conversatorio Mujeres en Arte, que busca “Dar a conocer a las artistas femeninas que están tratando de hacerse a un nombre en la ciudad”, explica la escritora Hanna Reece, organizadora del evento.
El evento, que contará además con la participación de la poeta, slamer y actriz Lucía Orozco, la poeta Roxanne Pinilla, la maestra en artes plásticas Esperanza Barroso y la poeta y artista audiovisual Gabriela Hakspiel.
Hanna Reece señala que el evento también quiere “mostrar la historia de una de las artistas pues más conocidas en el medio que es la maestra Esperanza Barroso. Vamos a hablar del papel de la mujer en el arte en la ciudad” y de proceso que cada una de estas artistas ha llevado en su respectiva rama.
La escritora señaló que la idea del conversatorio nació porque “siempre se habla de los artistas hombres y eso no significa que ellos no sean buenos. Los admiro, los quiero y respeto, pero también es hora de decirle a la ciudad: aquí en Bucaramanga se hace arte y no todos los artistas son hombres, también hay mujeres que todos los días están haciendo lo imposible para que la gente diga: esta nena hace arte y es una de las mejores cosas que he podido conocer en la ciudad”.














