Cultura
Miércoles 01 de julio de 2026 - 01:14 PM

Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección

El arquitecto y escultor santandereano Ricardo Villarreal Camacho presentará en El Libro Total Bucaramanga su propuesta de “esculturas de introspección”.

Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección. Foto suministrada/VANGUARDIA
Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: Redacción Cultural

Ricardo Villarreal Camacho habla de los espacios como alguien que los ha pensado durante toda la vida. Es arquitecto, constructor y, desde hace poco más de tres años, escultor. Durante décadas diseñó casas, oficinas y lugares para ser habitados. Ahora trabaja en piezas que buscan provocar una pausa, abrir una conversación y dejar una señal en medio de la rutina.

Este miércoles 1 de julio, a las 5:00 p.m., Camacho compartirá parte de ese proceso creativo en el conversatorio Esculturas de introspección, que se realizará en El Libro Total Bucaramanga, ubicado en la calle 35 #9-81, centro. El encuentro tendrá entrada libre y gratuita.

Su punto de partida está en una transformación visible. La arquitectura contemporánea privilegia la luz, la amplitud y los ambientes abiertos. Las casas y oficinas tienen menos divisiones, menos saturación visual y una relación más fluida entre sus espacios. En ese escenario, los objetos decorativos empiezan a perder protagonismo. Ya no se trata de llenar, sino de elegir mejor.

Camacho lo plantea de manera sencilla: cuando un espacio se libera, aparece una pregunta inevitable. Qué pieza merece ocupar ese lugar. Qué objeto tiene la fuerza suficiente para convertirse en centro, presencia y memoria.

Para él, la respuesta está en la escultura.

Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección. Foto suministrada/VANGUARDIA
Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección. Foto suministrada/VANGUARDIA

“Estoy convencido de que la escultura es la nueva protagonista de los espacios que inspiran. Una escultura no solo embellece un lugar; le aporta identidad, genera conversaciones, despierta emociones y refleja la personalidad de quienes la eligen”, afirma.

Su obra nació en el taller, entre estructuras metálicas, encargos de arquitectura y búsquedas personales. Al comienzo fue un ejercicio íntimo, casi de fines de semana. Luego llegaron las primeras piezas, los comentarios de amigos, los encargos de clientes y una certeza que fue tomando forma: la escultura podía ser mucho más que un objeto decorativo.

Camacho empezó a llamar a sus obras “esculturas de introspección”. Con ese nombre resume una intención: crear piezas que inviten a mirar hacia adentro. Sus esculturas hablan de resiliencia, transformación, espiritualidad, equilibrio, amor, palabra, memoria y cambio. Él las define como “anclas de vida”, piezas con un mensaje que acompaña a quienes las eligen.

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El material también cuenta parte de esa historia. Trabaja principalmente con hierro, acero y bronce. Le interesa la firmeza del metal, pero también su capacidad de transformarse con el calor. En esa tensión encuentra una metáfora de la vida: lo que parece rígido también puede doblarse, cambiar de dirección y adquirir una nueva forma.

En sus esculturas hay planos seriados, torsiones, cortes, soldaduras visibles y estructuras que juegan con el equilibrio. La mirada del arquitecto sigue presente. Cada pieza tiene una composición precisa, una relación con el espacio y una lectura simbólica.

Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección. Foto suministrada/VANGUARDIA
Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección. Foto suministrada/VANGUARDIA

Una de sus obras más representativas es Puente al infinito. La pieza parte del cubo, una figura asociada a la estabilidad, pero Camacho la inclina y la pone en tensión. El resultado es una estructura que parece debatirse entre el equilibrio y el desequilibrio. Para el artista, ahí aparece una imagen de la vida: nunca del todo estable, nunca completamente resuelta.

Su trabajo empezó a circular públicamente cuando fue invitado a participar en Arte con un propósito, evento organizado en el Club Campestre de Bucaramanga. Allí presentó varias esculturas, algunas fueron vendidas y también realizó el conversatorio El arte que habita en nosotros. Esa experiencia le permitió poner en palabras una idea que atraviesa su proceso creativo: el arte está ligado a la vida cotidiana.

Después llegaron otros espacios. Sus esculturas estuvieron en TEDx Bucaramanga, en la UNAB, durante el evento Tenemos que hablar. Más adelante fueron instaladas en el lobby del Hotel Holiday Inn de Bucaramanga. Allí, entre viajeros, empresarios y huéspedes, las piezas empezaron a dialogar con un público distinto. El hotel dejó de ser solo un lugar de paso y se convirtió también en una vitrina para el arte local.

A Camacho le interesa que el arte salga de los circuitos tradicionales y se encuentre con la gente en lugares comunes. Una escultura puede estar en una sala, en un estudio, en una terraza, en una oficina o en el lobby de un hotel. No necesita imponerse. Basta con que esté ubicada en el lugar adecuado.

Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección. Foto suministrada/VANGUARDIA
Ricardo Villarreal Camacho: el arquitecto que encontró en la escultura una forma de introspección. Foto suministrada/VANGUARDIA

En el conversatorio de El Libro Total presentará cuatro piezas vinculadas con esa búsqueda interior: Florece tu palabra, una reflexión sobre el poder de la palabra bien dicha; Inhalación suspendida, una obra sobre el amor, el respeto y la fragilidad de los vínculos; una escultura dedicada a la apertura del ser, y Portal de luz, una secuencia de planos que habla de atravesar momentos oscuros y aligerar las cargas.

Ahora, desde Villa de Leyva, Camacho continúa ampliando su camino como escultor. En agosto expondrá en el Claustro San Francisco, dentro de la programación del Festival del Viento y las Cometas. Allí presentará más de veinte piezas y compartirá escenario con propuestas que vinculan arte, naturaleza y territorio.

Publicado por: Redacción Cultural

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