Bibiana Ordóñez. La arpista bogotana, tras dos décadas de giros y vueltas en su carrera musical, triunfa al regresar a la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia. Dejó la orquesta para buscar oportunidades en el extranjero, y ahora, 19 años después, la trae a un emocionante debut como solista en el Teatro Santander a las 7:30 p.m.

Publicado por: Redacción Cultural
En el mundo de la música clásica en Colombia, un nombre ha vuelto a resonar con fuerza: Bibiana Ordóñez, una arpista bogotana que ha experimentado un viaje musical lleno de giros y vueltas, culminando en su regreso triunfal a la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.
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Hace dos décadas, Bibiana dio sus primeros pasos en esta renombrada orquesta. Su historia comenzó con una audición rigurosa que la llevó a ser seleccionada como miembro de planta. Sin embargo, un año después, decidió abandonar esta prestigiosa posición en busca de nuevas oportunidades en el extranjero. Este viaje le permitió acumular una valiosa experiencia y adquirir una perspectiva musical más amplia.

Diecinueve años después, el destino la llevó de vuelta a su hogar musical. Cuando se enteró de que la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia estaba realizando una nueva convocatoria, Bibiana sintió que era el momento adecuado para regresar y se presentó nuevamente al concurso. Su preparación intensiva dio sus frutos, y ahora está a punto de unirse oficialmente a la orquesta en unas dos o tres semanas.
Bibiana expresó su emoción por este nuevo capítulo en su carrera musical, ansiosa por contribuir con sus habilidades y experiencia a la Orquesta Sinfónica. Su historia en la orquesta ha sido variada: comenzó como miembro de planta hace 20 años, pasó los últimos cinco años como músico invitado y esta noche, por primera vez, actuará como solista, cuando la orquesta se presente en el Teatro Santander a las 7:30 p.m.

La artista bogotana, de madre sangileña, destaca el compromiso de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia en el fortalecimiento y enriquecimiento del sistema orquestal nacional. Participan en proyectos que no solo benefician a su propia institución sino también al ecosistema musical colombiano en su conjunto.
La preparación de Bibiana para una actuación varía según su papel en la presentación. Como miembro del ensamble, la preparación comienza unas semanas antes, con ensayos individuales seguidos de una semana completa de ensayos. Sin embargo, cuando asume el papel de solista, la preparación es mucho más intensiva y comienza meses antes.

La arpista también comparte su amor por ciertas piezas musicales. Destaca el “Concierto para Orquesta” de Béla Bartók y una obra especial de un compositor colombiano, Juan David Osorio, llamada “Concierto Incierto”. Entre las partes de solista, disfruta particularmente del “Concierto de Finisterre” de Alberto Ginastera para arpa y orquesta, así como las obras de Maurice Ravel para arpa, flauta y clarinete.
La influencia de la música folclórica colombiana en su interpretación es notable, a pesar de que el arpa no es común en este género. Bibiana trabaja en estrecha colaboración con compositores colombianos para fomentar su conocimiento sobre el arpa e inspirarlos a incorporar este instrumento en sus composiciones.

En cuanto al futuro de la música clásica en Colombia, Bibiana es optimista. Cree que la música académica puede dejar de ser vista como algo formal y convertirse en parte de la vida cotidiana de los colombianos. Considera que la música académica puede ser una herramienta para la transformación social y una opción de vida enriquecedora para las próximas generaciones.
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El regreso de Bibiana Ordóñez a la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia es un testimonio de su pasión y dedicación a la música, así como un reflejo del potencial de la música clásica para enriquecer la vida de todos los colombianos. Su historia inspiradora es un recordatorio de que los sueños musicales pueden cumplirse con perseverancia y determinación.













