La agrupación cultural Macondo UIS, bajo la dirección de la maestra Carolina Delgado Serrano, fue galardonada con el premio a la mejor directora en el festival regional de cultura nodo oriente - Ascun, por su obra “La Memoria de los Pueblos”, una poderosa representación de la violencia de género en el conflicto armado colombiano.

Publicado por: Redacción Cultural
En un reconocimiento al talento y compromiso social, la agrupación cultural Macondo UIS, dirigida por la maestra Carolina Delgado Serrano, ha sido galardonada con el premio a la mejor directora en el festival regional de cultura nodo oriente - Ascun, celebrado en Ocaña, Norte de Santander. La obra premiada, “La Memoria de los Pueblos,” es una puesta en escena interdisciplinaria que aborda de manera profunda y conmovedora el impacto del conflicto armado en Colombia, con un enfoque particular en la violencia de género.
La maestra Delgado explicó que la elección de centrar la obra en la violencia de género responde a una reflexión sobre el devastador impacto que este conflicto ha tenido en el tejido social, especialmente en la integridad y dignidad de las mujeres. “La violencia de género no es solo un resultado del conflicto armado, sino una forma de opresión estructural que afecta a todas las mujeres,” expresó.
En 2023, en colaboración con la Secretaría de Desarrollo de la Alcaldía de Bucaramanga, Carolina Delgado y Macondo UIS realizaron unos círculos de la palabra, dirigidos por la trabajadora social Yira Miranda Montero. Estos espacios permitieron profundizar en los efectos de la violencia en las mujeres y la población LGBTIQ+, contribuyendo al desarrollo de una obra que no solo refleja una realidad dolorosa, sino que también actúa como un acto de memoria y reivindicación.


El jurado calificador elogió el enfoque respetuoso y el rigor investigativo de la presentación de Macondo UIS, destacando que “el arte más que escénico es la manera en que podemos expresar cómo nos sentimos.” El jurado también subrayó la importancia de tratar estos temas con respeto, para no revictimizar a las personas afectadas, sino ofrecerles un acompañamiento solidario.
“La Memoria de los Pueblos” busca ser un paso hacia el reconocimiento y la sanación de las heridas abiertas por la violencia de género en el conflicto armado. Al colocar el sufrimiento de las mujeres en el centro de la narrativa, la obra invita a la reflexión sobre la necesidad de cambiar las estructuras culturales y sociales que perpetúan la violencia, fomentando un compromiso colectivo para construir un futuro más justo e igualitario.
Carolina Delgado: una vida entre la danza, la música y el arte
La maestra Carolina Delgado nació en Venezuela, pero es colombo-venezolana: sus padres regresaron a Colombia cuando era muy pequeña. Su mamá se separó de su papá y la dejó al cuidado de su abuela en Colombia.
A los siete años, Carolina regresó a Venezuela con su mamá, quien la inscribió en el ballet folclórico de Caracas para aprovechar su tiempo libre: en ese momento no sabía el papel fundamental que el arte inscrito en el cuerpo jugaría en la futura directora del grupo de danzas Macondo UIS, desde 2021, y la agrupación de mujeres Enkelé.
Su historia muestra un largo proceso de comprensión hacia lo que el arte, la música, la danza, que hoy, 29 de abril, conmemora su día, significa para la expresión de una persona y de los pueblos.
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Esta esa la historia de la maestra Carolina Delgado, una historia de amor, música y, por supuesto, danza.
La maestra Carolina Delgado estuvo en el ballet folclórico de Venezuela hasta los 12 años, cuando en su trasegar volvió a Colombia con su abuela. Era 1995.
“Cuando entré al colegio, me encontré con un grupo de danzas muy diferente al que estaba acostumbrada. Venía del ballet folclórico de Caracas, donde había aprendido a bailar desde los siete años con mucha disciplina y pasión. Allí había desarrollado una postura corporal y una forma de bailar que me hacían sentir orgullosa de mi arte. Sin embargo, en el colegio me discriminaban por ser diferente. Me decían que era creída y que no sabía bailar como ellos. Yo no era creída, solo tenía otra manera de expresarme a través de la danza”, explica la maestra en entrevista con Vanguardia.
Mientras tanto, también estudiaba y trabajaba en otras áreas. Primero estudió Ingeniería Ambiental, pero luego cambió a Mercadeo porque trabajaba como impulsadora. Fue ascendida a jefe de Mercadeo y trasladada a Cartagena, donde aprovechó para conocer los bailes cantados de María la Baja, los Montes de María y Ovejas Sucre.
Después regresó a Bucaramanga y decidió estudiar lo que realmente le apasionaba: el arte y la música. Mucha gente le decía que eso no daba plata, pero ella sabía que era lo que me hacía feliz.
De hecho, desde pequeña en el colegio se había ganado una beca para ir a estudiar teatro a Bogotá, pero su mamá, que veía el programa “Padres e Hijos” y la atribulada vida de su protagonista, ‘Daniela Franco’, no le permitió ir.
Con el tiempo se matriculó para estudiar música y danza, y finalmente se licenció en Artes con énfasis en Danzas Escénicas en Unipaz, en Barrancabermeja.
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La música y la danza llegaron a su vida para hacer un proceso muy importante y muy largo: salir de una relación de violencia donde estaba atrapada. Fue a la Sierra Nevada y conoció a la comunidad indígena Wiwa, que la ayudó a tomar una decisión: dejar todo atrás, tomar a su hijo y salir de esa situación. En ese momento nace Enkelé, una agrupación femenina que ha cosechado desde entonces, 2018, varios éxitos.
“Quería que fuera solo de mujeres porque era donde me podía proteger, ser ese espacio libre de violencia. Enkelé se convirtió en mi familia. Ese proceso fue también una terapia: hacer composición, escribir letras, contar historias”, concluye.















