Alisson Trigos trasciende fronteras con obras que combinan movimiento, emoción y arte visual. Su talento la ha llevado a escenarios internacionales, mientras trabaja incansablemente para posicionar a Bucaramanga como un epicentro cultural.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
Uno de los momentos más destacados de la carrera de Alisson Trigos llegó en Los Ángeles, donde participó en una residencia artística de dos meses en el Festival de Danza de esta ciudad. Allí, Alisson creó y presentó “Que Prenda Fuego” en colaboración con la compañía Brockus Red Projects. Este solo de danza, intenso y catártico, representa su capacidad para sumergirse en lo más profundo de la experiencia humana y plasmarlo en movimientos que trascienden las palabras. Lea también: BAM 2025: El epicentro donde las historias
“El fuego que prende en mí como artista no destruye; transforma. Cada paso, cada mirada, busca conectar con las emociones más íntimas del espectador. El arte no es algo que se entrega, es algo que se comparte”, dice la artista.
La historia de Alisson Trigos no se mide solo en los aplausos que ha recibido en escenarios de Colombia, Cuba, Chipre, Francia, Estados Unidos o Austria. Tampoco en las becas, residencias y reconocimientos que llenan su trayectoria artística. Se mide, más bien, en la forma en que su arte vibra, conmueve y transforma a quienes tienen el privilegio de experimentarlo.
Originaria de Bucaramanga, Alisson ha dedicado su vida a construir un puente entre la danza contemporánea y el arte visual, especialmente en el fascinante universo de la videodanza. Pero su obra trasciende disciplinas. Cada coreografía y cada proyecto multimedia que lleva su firma es un diálogo entre el movimiento y la emoción, un espejo en el que se reflejan historias humanas cargadas de profundidad y sensibilidad.
En diciembre de 2024, su talento se vio coronado por importantes logros. Fue seleccionada para exponer sus obras en dos de los espacios más icónicos de su ciudad natal: el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga y el Museo de la Casa de la Cultura García Rovira. Allí, su obra “Que Prenda Fuego”, un solo de danza visceral y poderoso, y “Sujeto Contrapuesto”, una pieza de videodanza cargada de simbolismo, se robaron el protagonismo, llevándose no solo el reconocimiento de participación, sino también premios económicos que reafirmaron su excelencia artística.

Alisson no solo es artista, también es psicóloga de formación clínica por la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Esta combinación de saberes le ha permitido entender el arte desde una perspectiva única. En sus presentaciones, hay un profundo análisis del ser humano, de sus emociones y contradicciones. Sus obras no son solo estéticas; son experiencias que despiertan reflexiones y que, como ella misma describe, buscan “liberar el alma”.
El impacto de Alisson no se queda en lo personal. Como gestora cultural, ha trabajado arduamente para posicionar a Bucaramanga como un epicentro artístico. En 2024, anunció la organización del primer Festival Internacional de Tango en la ciudad, una apuesta que promete revitalizar la escena cultural y turística de la región. “Mi meta es que Bucaramanga no solo sea conocida por sus montañas o su comida, sino por la riqueza artística que aquí se vive y se respira”, afirma.

El nombre de Alisson Trigos ya resuena en los escenarios internacionales. Ha sido invitada en tres ocasiones al prestigioso Festival Internacional de Danza ImPulsTanz en Viena, donde no solo se ha formado, sino que también ha mostrado su trabajo a públicos de todo el mundo. En el verano de 2025, volverá a este festival, reafirmando su lugar como una de las artistas más destacadas de la danza contemporánea.
Para Alisson, el arte no es un fin en sí mismo, sino un medio para transformar, conectar y trascender. Inspirada por el romanticismo y su énfasis en la emoción y la pasión humana, cada una de sus obras busca abrir puertas hacia una comprensión más profunda de nuestra propia humanidad. Como dijo Ayn Rand, “el arte es la manifestación de la libertad”, y Alisson ha hecho de esta frase su mantra, demostrando que la creatividad no tiene límites cuando se une al amor por lo que se hace.














