El arte es un reflejo de lo que no podemos nombrar, de los sueños que nos habitan y de las sombras que nos susurran al oído. En la Casa Cultural El Solar, Fragmentos del Inconsciente abre un portal hacia lo desconocido, un espacio donde más de 20 artistas emergentes de Santander convierten lo onírico en imagen y lo intangible en emoción.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
El arte es un eco de lo que no se dice, un susurro de lo que no se recuerda y una sombra de lo que aún no se comprende. Desde el 14 hasta el 28 de febrero, la Casa Cultural El Solar se convertirá en un umbral hacia lo desconocido con la exposición “Fragmentos del Inconsciente”, una muestra que explora lo onírico, lo utópico y lo irreal en el lenguaje de la pintura, el grabado y el dibujo. Lea también: El arte despierta en Topocoro: estreno de la serie documental ‘Mantilla Caballero; quinientos años después’
Bajo la curaduría de B. Marcell Bohorquez Gualdron, el Narrador de Salem, esta exhibición es un viaje por los pasajes ocultos de la mente, donde los artistas plasman sus sueños, sus dudas y sus revelaciones. Más de 20 creadores dan forma a esta travesía, con un total de 45 obras que dialogan entre lo etéreo y lo tangible, lo caótico y lo geométrico, lo real y lo que parece serlo.
Pero Fragmentos del Inconsciente no es solo una exposición: es una puerta que se abre.
Desde el inicio, esta muestra no solo ha buscado explorar el surrealismo y el inconsciente, sino fortalecer el circuito artístico de Bucaramanga, dándole voz a los artistas emergentes de Santander.
“Santander ha sido cuna de grandes maestros, y con este tipo de exposiciones queremos mostrar a la nueva generación de artistas, mostrar lo que se está haciendo en la región”, explica Bohorquez Gualdron.
En esta exposición convergen talentos de diversas trayectorias: egresados y estudiantes de Artes de la UIS, de la escuela Leima, y también artistas autodidactas con el don nato del arte. Aquí no importan los títulos, importa la obra, la capacidad de capturar en un lienzo o en un grabado los fragmentos de un universo que no siempre se puede explicar con palabras.
“Siempre te piden experiencia, pero no suele haber mucha gente dispuesta a brindártela”, reflexiona el curador. “Con esta exposición buscamos justamente eso: abrir espacios, permitir que los artistas emergentes expongan, se den a conocer y adquieran esa experiencia que es tan necesaria en nuestra vida profesional.”
Y el trabajo ha sido titánico. La selección de obras ha sido un proceso meticuloso, buscando equilibrio entre lo geométrico y lo onírico, lo visible y lo intangible. Algunas piezas evocan figuras en estados alterados de conciencia, otras nos sumergen en paisajes que parecen salidos de un sueño olvidado.
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“Esta exposición es una ventana a ese mundo inconsciente de los artistas, un espacio donde la mente se libera y el arte habla en su propio idioma”, añade el curador.
El 14 de febrero, la inauguración será una celebración de lo que el arte puede revelar. La velada contará con la fuerza de la palabra en voz del colectivo Aurora, que traerá un recital de slam poético con la energía de quienes transforman la poesía en un grito, en un acto de resistencia y de expresión.
También se sumará la voz de Andrely Moreno (Carpe Diem), quien con su música envolverá el espacio en un sonido que, como el arte mismo, se filtra entre la razón y la emoción.
Además, este encuentro tiene un propósito más allá de la exposición: ser un puente para los artistas. Se recibirán aportes voluntarios para ayudar a los poetas del colectivo AURORA a viajar a Bogotá al torneo departamental de slam poético, y para apoyar a Andrely Moreno en su gira por Antioquia.
“Esperamos que esta exposición pueda repetirse cada año, con esta misma temática del onírico y lo surreal. En Santander hay muy buenos artistas que exploran este lenguaje y que aún no han sido descubiertos”, comenta Bohorquez Gualdron.
Porque el arte no es solo una imagen sobre un lienzo. Es una fisura en la realidad, una grieta que nos permite ver más allá. Y en Fragmentos del Inconsciente, esa grieta se ha abierto de par en par, invitándonos a cruzarla.













