“Adiós al Amigo”, la película filmada en el Cañón del Chicamocha y aclamada en festivales internacionales, ha sido seleccionada en la competencia colombiana del FICCI 64. Este

Publicado por: Redacción Cultural
El viento silba entre las montañas del Cañón del Chicamocha, como si las historias que allí se gestaron nunca hubieran dejado de susurrarse. Entre esos paisajes indómitos, donde la historia de Colombia ha sido escrita con pólvora y sangre, nació “Adiós al Amigo”, un filme que ha sabido convertir la memoria en poesía visual. Lea también: El coleccionismo y los grandes maestros llegan a Bucaramanga
Tras su estreno en el 40º Festival de Cine de Varsovia y su paso por el 37º Festival Internacional de Cine de Tokio, donde conquistó el Premio Especial del Jurado, la película ha vuelto a su tierra con un nuevo reconocimiento: su selección en la competencia colombiana del 64º Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICCI).
Este western histórico, dirigido por Iván D. Gaona, nos transporta a la Guerra de los Mil Días, en 1902, un episodio de fuego y cenizas que aún marca la identidad del país. A través del viaje de Alfredo Duarte Amado, un soldado revolucionario que busca a su hermano desaparecido mientras la guerra se desangra a su alrededor, la película se convierte en un espejo del pasado, en una pregunta latente sobre la reconciliación y la memoria.

Un cine que cabalga entre el tiempo y la historia
“Adiós al Amigo” no es solo una película; es una herida abierta narrada con imágenes. Su rodaje, llevado a cabo en las entrañas del Cañón del Chicamocha, otorga a la historia un realismo arrollador. Las montañas áridas, el cielo inabarcable, el polvo que lo cubre todo: cada plano es un recordatorio de la dureza de la guerra y de la resistencia del alma campesina. Lea también: El paisaje como escenario de transformación en el Centro Colombo Americano de Bucaramanga
Pero el filme no solo ha conquistado paisajes, sino también miradas. Desde Japón hasta Europa, la cinta ha sido aclamada por su belleza visual y su profundidad emocional. Ahora, con su inclusión en el FICCI, regresa a Colombia para presentarse ante el público que inspiró su historia.
Hoy, 4 de marzo de 2025, a las 9:00 a.m., en la Cinemateca de Bogotá, se hará oficial la noticia de su selección en el FICCI 64. Durante la rueda de prensa, se revelarán más detalles sobre el camino que ha recorrido la película y lo que le espera en los próximos meses.
Además, Cineplex, la distribuidora encargada de llevarla a las salas del país, ha confirmado su estreno en Colombia el 7 de agosto de 2025. Así, “Adiós al Amigo” dejará de ser solo un susurro en festivales y se convertirá en un grito en la gran pantalla, un relato que encontrará eco en cada espectador que se atreva a adentrarse en su historia.
En el cine, como en la vida, los adioses nunca son definitivos. “Adiós al Amigo” es, en esencia, un regreso a lo que fuimos y una pregunta sobre lo que somos. Con cada imagen, con cada diálogo, con cada disparo que retumba en la distancia, nos recuerda que la historia de un país no se borra, pero sí puede contarse con una nueva voz.















