En Bucaramanga, el Museo de Bellas Artes Casa de la Cultura Custodio García Rovira inaugura este viernes 17 de octubre (7:00 p. m.) Boyacá Mágica 2, la exposición fotográfica de Walter Puentes Sandoval que recorre la cultura y el patrimonio boyacense.

Publicado por: Redacción Cultural
La tarde cae sobre la Cl. 37 #12-46 y la casona del Museo de Bellas Artes Casa de la Cultura Custodio García Rovira empieza a llenarse. Afuera suenan pasos apurados; adentro, un murmullo que mezcla expectativa con esa curiosidad que solo despierta una buena exposición fotográfica. Es viernes 17 de octubre de 2025, 7:00 p. m., y la invitación tiene nombre propio: “Boyacá Mágica 2”, del maestro Walter Puentes Sandoval. El curador B. Marcell Bohorquez Gualdron, “El Narrador de Salem”, abre la noche; luego, Puentes tomará la palabra para conversar con el público sobre su recorrido cultural y artístico por Boyacá.
La escena ocurre en Bucaramanga, pero el territorio que se despliega en las paredes es otro: caminos de páramo, plazas con vida propia, lagunas que espejan el cielo y la identidad boyacense convertida en relato visual. La muestra, presentada como un viaje visual por la trayectoria de Puentes como gestor cultural, turístico y patrimonial, además de maestro e investigador de la danza folclórica, condensa en cada instantánea el polvo de las rutas andadas y la memoria de los oficios.
“Una imagen vale más que mil palabras”, escribe el curador, y aquí la frase recupera sentido: cada foto parece contada al oído, abre un diálogo entre el espectador y los lugares, deja ver tradiciones, personajes y afectos. No son postales, son narrativas: pequeñas historias que ensamblan patrimonio, turismo cultural y ese arraigo que nace de vivir la montaña.

El nombre Boyacá trae su propia llave etimológica: del muisca “BOICA”, “cercado del cacique” o “tierra de mantas”. La exposición apuesta por esa raíz: leyendas y costumbres que moldean la vida de sus habitantes y una relación íntima con el entorno que persiste, a pesar del tiempo y la prisa.
Como homenaje al terruño, “Boyacá Mágica 2” recorre caminos, arquitectura popular, lagunas y paisajes que incluso compartimos con Santander: ahí asoma el cañón del Chicamocha, imponente, recordándonos que la geografía es puente antes que frontera. También suenan, en silencio, la faena campesina, las manos artesanas y el murmullo de las plazas.
Detrás de las imágenes hay un oficio: el de un creador que ha trabajado en distintos municipios, aprendiendo y enseñando a cuidar, resguardar y difundir el patrimonio cultural. Casi un cuarto de siglo de trayectoria que aquí se ofrece como invitación a mirar con calma, a reconocer la diversidad cultural y a dejarse llevar por la magia que emana de cada cuadro.
El contexto también importa: la muestra se enmarca en los 50 años del Museo de Bellas Artes. Celebración redonda y gesto de cohesión: abrir la casa a artistas de todo el país y recibir a un maestro que ha dedicado su vida al arte y la cultura. Un aniversario que, más que efeméride, acta la vitalidad de la escena local.

En tiempos de feeds infinitos, esta exposición pide otra clase de scroll: el lento, el que detiene la mirada. Bucaramanga encuentra en “Boyacá Mágica 2” una oportunidad para pensar(se) desde el vecino altiplano y sus rituales cotidianos. El visitante sale con una certeza discreta: la memoria también se construye así, imagen por imagen.
La exposición está abierta al público hasta el viernes 17 de octubre, en estos horarios: lunes a viernes, de 8:00 a. m. a 12:00 m. y de 2:00 p. m. a 5:00 p. m.; sábados, de 9:00 a. m. a 1:00 p. m.. Lugar: Cl. 37 #12-46, Museo de Bellas Artes Casa de la Cultura Custodio García Rovira, Bucaramanga.















