Cultura
Viernes 12 de diciembre de 2025 - 06:12 PM

Ruta museográfica para acercar la cerámica Guane a Bucaramanga

La Unab impulsa una ruta museográfica y digital para poner en valor su colección de cerámica Guane.

Ruta museográfica para acercar la cerámica guane a Bucaramanga. Foto suministrada/VANGUARDIA
Ruta museográfica para acercar la cerámica guane a Bucaramanga. Foto suministrada/VANGUARDIA

Compartir

Publicado por: Redacción Cultural

La historia de Santander está en el barro. En esas vasijas, figuras y motivos que los Guanee dejaron sobre el territorio y que todavía hoy nos miran de frente. Cada pieza, hecha para la cocina, el ritual o la vida diaria, cuenta cómo se habitaba esta tierra, cómo se leía la naturaleza y cómo se sostenían las creencias. Para muchos santandereanos, asomarse a esa cerámica no es turismo del pasado: es tocar una raíz que sigue viva.

Con ese pulso, la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab) presenta su colección arqueológica Guanee llevándola a la experiencia pública. La Unab custodia una colección adquirida en 2001 y registrada ante el Icanh, un respaldo que, además de formal, implica un deber. Para la curadora y registradora Angélica María Díaz Vásquez, ahí está la clave: “Más allá de conservar objetos, los museos contemporáneos educan, dialogan y construyen vínculos con sus públicos. Son espacios vivos donde se teje la memoria colectiva y donde el pasado dialoga activamente con el presente”. Y sobre el valor de este acervo, subraya que ese reconocimiento legal también se traduce en una responsabilidad ética de salvaguarda del patrimonio.

Desde la Dirección Cultural, Camila Botero Santos insiste en que la fecha es una oportunidad concreta para sacar el patrimonio de la sombra: “El Día Internacional de los Museos representa una oportunidad valiosa para visibilizar el patrimonio cultural que resguardamos… invitar a la comunidad universitaria y a entidades aliadas a reconocer la importancia de las colecciones, explorarlas desde distintos enfoques y proponer nuevas formas de relación con ellas”. En esa línea, añade que sumarse a la celebración reafirma el compromiso de la Unab con la memoria, la educación patrimonial y la identidad cultural.

La curadora y registradora Angélica María Díaz VásquezFoto suministrada/VANGUARDIA
La curadora y registradora Angélica María Díaz VásquezFoto suministrada/VANGUARDIA

Una ruta museográfica

El trabajo se enfocó en la catalogación, caracterización y criterios museográficos para exhibirlas con rigor y sostener su conservación. Botero lo explica con una ruta clara: la universidad organizó una reserva visible en la biblioteca del campus El Jardín, actualizó inventarios, catalogó piezas y diseñó exhibiciones itinerantes para que la colección se vea en distintos puntos. “Hoy contamos con esas exhibiciones que se pueden visitar”, señala, al mencionar espacios como La Casona, la biblioteca del Instituto Caldas, con una exposición pensada para público infantil, y la actualización de la colección del edificio D. Además, anticipa que próximamente habrá una nueva colección alojada en el campus El Bosque, en Floridablanca.

Ese “salir a buscar públicos” es, justamente, lo que Díaz defiende cuando afirma que los museos universitarios no pueden ser depósitos inertes, sino escenarios para formar habilidades como la observación atenta, el pensamiento crítico y la empatía cultural.

La apuesta no es solo física. Botero también destaca que hoy la Unab cuenta con un repositorio digital: allí están las fichas técnicas y los registros fotográficos de cada pieza, consultables desde cualquier lugar. En su idea central, el objetivo es que este patrimonio arqueológico, y, con él, la memoria del territorio, sea “visible, asequible y significativo” para la comunidad.

Publicado por: Redacción Cultural

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad