Ambientada en una década de transformaciones sociales por el colectivo Las 3 Gracias, Mantita revisita los imaginarios de la maternidad desde el teatro de objetos, proponiendo una conversación contemporánea sobre libertad, género y memoria.

Publicado por: Redacción Tendencias
En la década de los setenta, la maternidad estaba profundamente atravesada por mandatos sociales que definían el rol de la mujer casi exclusivamente desde el hogar, el cuidado y la familia.
Era una época de transición. Mientras se seguían las ideas tradicionales sobre el llamado “propósito femenino”, comenzaban a emerger nuevas libertades, como el acceso a métodos anticonceptivos, los debates sobre la autonomía del cuerpo y los primeros cuestionamientos a los modelos heredados.
Y el colectivo teatral bumangués Las 3 Gracias partió de este momento para crear Mantita, una obra escrita por la artista santandereana Susana Ortiz. La propuesta se desarrolla dentro del teatro de objetos, un lenguaje escénico que dialoga con el universo de los títeres, pero se distancia de la figura humana tradicional para otorgar vida y sentido a los objetos cotidianos. Lea también: Memorias que Convergen: Museos de Bucaramanga se unen para celebrar 403 años de historia y patrimonio
La obra se presentará este viernes 19 de diciembre en la Casa Cultural Ya me amañé, con dos funciones, programadas a las 6:00 de la tarde y 8:00 de la noche.
Objetos que sostienen la historia
En escena, no son muñecos con rasgos humanos los que cuentan la historia, sino elementos simples que, a través del movimiento, la voz y la imaginación, se transforman en personajes. Un libro, un vaso o una mantita cobran una nueva dimensión y se convierten en portadores de estas historias que nos ubican en un contexto histórico clave para el desarrollo de la libertad de la mujer.
El relato parte de una imagen que centra a una mantita que anhela ser comprada para abrigar a un bebé y el encuentro con la mujer que finalmente la adquiere. A partir de esta premisa, la obra despliega una reflexión sensible sobre los imaginarios que rodean el acto de maternar.
Cynthia Callejas, directora de la obra, señala que si bien la maternidad tiene su riqueza y su dulzura, también es algo que aprieta, que duele y que es complejo. “No es literalmente todo color de rosa, como se muestra en las tienditas de bebé. Por eso utilizamos este lenguaje visual de una vitrina, de una boutique, para presentar todo lo relacionado con el consumo y luego generar el choque con las acciones reales”, explica.
Mantita plantea una clara dualidad entre la maternidad idealizada y la maternidad real. Por un lado, la fantasía construida a partir de expectativas heredadas y relatos románticos; por otro, la experiencia concreta, atravesada por la desigualdad de género, el cansancio, el dolor y la complejidad.
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“Todavía continúa esa tensión entre la fantasía y la realidad, pero también entre lo viejo y lo nuevo: entre las ideas de nuestros padres sobre lo que significa ser mujer y tener familia, y las ideas nuevas de las hijas que aparecen ahora sobre lo que quieren ser como mujeres o como madres”, agrega Callejas.
Desde la escritura, Susana Ortiz construye la obra a partir del biodrama. No se trata de un relato autobiográfico literal, sino de una ficción alimentada por vivencias personales, tanto desde su experiencia como madre como desde su lugar de hija.
En términos escénicos, encontrará una combinación de lenguajes teatrales. Además del teatro de objetos, la obra explora el cuerpo fragmentado, donde manos, piernas u otras partes del cuerpo se convierten en protagonistas de la expresión, casi como si fuesen títeres humanos. A esto se suma un registro actoral más cercano al naturalismo, que aporta contraste y profundidad, dando lugar a una experiencia escénica íntima, diversa y profundamente conmovedora.
La obra es ganadora del estímulo de creación teatral Cree en tu Talento del Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga 2025.















