A sus 93 años, el artista e investigador nacido en Oiba fue reconocido con el Premio Lápiz de Acero Vida & Obra 2026 por su legado en el diseño precolombino colombiano.

Publicado por: Redacción Cultural
Antonio Grass encontró un país entero en un círculo.
Lo vio en las piezas de barro, en los sellos antiguos, en las ranas, en las aves, en los peces, en los rostros tallados, en las máscaras y en esas formas que alguna vez hicieron parte de la vida espiritual de los pueblos originarios. Durante décadas, ese universo fue su archivo, su taller y su obsesión. De allí salió una obra que hoy es considerada fundamental para entender cómo Colombia empezó a mirarse a sí misma desde el diseño.
Por esa trayectoria, Grass recibió el Premio Lápiz de Acero Vida & Obra 2026, uno de los reconocimientos especiales del diseño colombiano. La ceremonia se realizó el pasado 3 de junio en Bogotá y reunió a diseñadores, arquitectos, estudiantes, empresas y representantes de la industria creativa nacional.
En esta edición participaron 447 proyectos, hubo 188 nominados y se entregaron 63 reconocimientos.
Desde la organización del premio se destacó que el maestro santandereano dedicó su vida a estudiar y reinterpretar miles de referencias precolombinas. También se resaltó que su legado ha nutrido la identidad visual de Colombia y que su trabajo sigue siendo una guía para nuevas generaciones de creadores.
Grass nació en Oiba, Santander. Desde allí, su nombre terminó conectado con una de las preguntas más importantes del diseño nacional: ¿de qué está hecha la imagen de Colombia?
Su respuesta vino desde las culturas indígenas. Vino desde esos objetos que guardan símbolos, historias y formas de ver el mundo. Grass entendió que allí había algo más que decoración. Había pensamiento. Había lenguaje. Había diseño.
Investigadores y entidades culturales han señalado que su obra partió del estudio de cerámicas, piezas orfebres, representaciones líticas y óseas de culturas aborígenes americanas. Grass tomó esos elementos, los observó con paciencia y los llevó a un lenguaje moderno. Los convirtió en dibujos, composiciones y patrones que todavía hoy se reconocen por su fuerza gráfica.
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Su trabajo cambió la manera de mirar lo precolombino.
Entre sus publicaciones más importantes están Diseño precolombino colombiano, La marca mágica, Animales mitológicos y Los rostros del pasado. En esos libros, Grass reunió parte de su investigación visual sobre círculos, animales, sellos, máscaras y figuras míticas. Cada página parece decir lo mismo: antes de que Colombia hablara de marca país, sus culturas originarias ya habían construido un universo visual poderoso.
Desde esa mirada, el Premio Lápiz de Acero Vida & Obra 2026 reconoce a un investigador que dibujó un puente entre el pasado indígena y la creación contemporánea. Reconoce a un santandereano que convirtió símbolos antiguos en lenguaje actual. Reconoce a un hombre que le enseñó al diseño colombiano a buscarse en sus propias huellas.
A sus 93 años, Antonio Grass recibe este homenaje como una figura esencial para la historia visual del país: dibujó una manera de volver a mirar a Colombia.













