La montaña también se fotografía, se proyecta en una pantalla y se convierte en conversación. Del 5 al 8 de agosto, el FESMO 2026 reunirá en Manizales deporte, cultura y conciencia ambiental.

Publicado por: Redacción Cultural
En el FESMO 2026, la montaña no solo se recorre. También se observa a través de una cámara, se cuenta en la pantalla y se discute en voz alta. Durante cuatro días, Manizales recibirá una programación que cruza deporte, arte y reflexión bajo el concepto “Un destino que reta la vida”.
“El Festival de la Montaña no es un evento netamente deportivo; es un festival que busca precisamente festejar la montaña y fortalecer su conservación a través de eventos deportivos y culturales”, afirmó Paula Andrea Orozco, productora general del Festival de la Montaña.
La apuesta cultural se sostiene en tres ejes. El primero será una muestra fotográfica, precedida por una convocatoria, cuya inauguración y premiación se realizarán durante el festival. Las imágenes ofrecerán distintas miradas sobre la montaña y su entorno, un territorio que en esta edición no aparece únicamente como paisaje, sino como protagonista.
El segundo eje será el Festival de Cine de Montaña, con una selección de largometrajes y cortometrajes centrados en la relación entre los seres humanos y la naturaleza. Las películas pondrán en el centro la conservación y los desafíos de habitar y proteger estos ecosistemas.
La programación se completa con conversatorios sobre asuntos deportivos y culturales. Estos espacios buscan llevar la experiencia del festival más allá de la competencia y abrir preguntas sobre la manera en que las personas se relacionan con la montaña.
“Tendremos tres eventos culturales fundamentales: la muestra fotográfica, el festival de cine de montaña y los conversatorios, todos enfocados en dar mensajes que conecten lo deportivo con lo cultural y generen transformación en las personas”, explicó Orozco.

Ese cruce entre disciplinas responde a un propósito ambiental. Según la productora, cada actividad fue pensada alrededor de la conservación y de la posibilidad de que el público conozca la montaña, se sienta más cerca de ella y encuentre motivos para cuidarla. La conciencia, en este caso, no se plantea como un discurso aislado, sino como una experiencia que pasa por las imágenes, las historias y el encuentro.
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Para Alfonso Esteban de la Cruz, director del festival, la integración de cultura y deporte fortalece la identidad del FESMO y amplía su impacto en el territorio. La Alcaldía de Manizales, por su parte, ha resaltado el valor del evento como una apuesta por el turismo cultural sostenible y el reconocimiento del patrimonio natural de la región.
Así, entre lentes, pantallas y conversaciones, el Festival de la Montaña 2026 propone otra forma de acercarse a estos ecosistemas: no solo como escenarios para el reto físico, sino como territorios que se pueden mirar, comprender y proteger.














