Cultura
Viernes 28 de agosto de 2026 - 10:14 AM

Pensar distinto sin convertir al otro en enemigo: la conversación que propone Ulibro 2026

En Ulibro 2026, el académico Juan Carlos Mantilla García presenta Pensar por uno mismo, un libro que propone recuperar el pensamiento crítico frente a los fundamentalismos políticos. En conversación con Vanguardia, habla sobre la crisis de la democracia, el poder de los algoritmos, la responsabilidad de los ciudadanos y la necesidad de escuchar a quienes piensan distinto.

Pensar distinto sin convertir al otro en enemigo: la conversación que propone Ulibro 2026. Foto suministrada/VANGUARDIA
Pensar distinto sin convertir al otro en enemigo: la conversación que propone Ulibro 2026. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

Ulibro 2026 abre nuevamente un espacio para que los libros sean también una excusa para discutir los asuntos que atraviesan a la sociedad. En medio de una época marcada por la polarización, las redes sociales y discursos políticos cada vez más emocionales, una de las conversaciones de esta edición pone sobre la mesa una pregunta que parece sencilla, pero que cada vez resulta más compleja: ¿somos realmente capaces de pensar por nosotros mismos?

Ese interrogante atraviesa Pensar por uno mismo. Cuidar la democracia de los fundamentalismos políticos, el libro de Juan Carlos Mantilla García, director del Departamento de Estudios Sociohumanísticos de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, UNAB.

La obra nació, cuenta Mantilla, de una exploración personal sobre sus propias ideas políticas. Primero sometió a crítica el pensamiento de derecha; después hizo lo mismo con el de izquierda. De ese recorrido surgió una conclusión: para construir una idea propia sobre la sociedad en la que queremos vivir es necesario desprenderse del dogmatismo y aprender a reconocer que ninguna corriente política posee todas las respuestas.

El libro será presentado este viernes 28 de agosto, a las 2:00 p. m., en la Sala Editorial de Neomundo, dentro de la programación de Ulibro 2026. Mantilla conversará con Fernando Carrillo Flórez, exministro, exprocurador general de la Nación y constituyente de 1991, quien además escribió el prólogo.

Antes del encuentro, Mantilla habló sobre los riesgos de convertir la política en un campo de batalla, la manera como los algoritmos explotan nuestros propios sesgos y la importancia de formar ciudadanos capaces de escuchar al contrario.

¿Cómo nace Pensar por uno mismo?

Este libro empezó como una exploración personal de mi propia ideología política. Eso me llevó a ser muy crítico con la derecha, con lo que llamamos pensamiento político de derecha, y después con el pensamiento político de izquierda; en general, con todo lo que sea dogma e ideología.

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Eso me lleva a la conclusión que señala el título del libro: la mejor manera de formarse una idea sobre cuál es la sociedad en la que queremos vivir es pensar por uno mismo. Y para hacerlo tenemos que liberarnos del pensamiento dogmático e ideológico.

La exploración es muy personal, pero termina convirtiéndose en un libro de filosofía política y también en un mensaje para la sociedad, especialmente para los jóvenes: seamos libres, utilicemos nuestro propio pensamiento, aprendamos de las cosas buenas que puede aportar la izquierda y de las cosas buenas que puede aportar la derecha, pero estemos abiertos a quienes piensan diferente.

En el libro habla de una crisis de la democracia. ¿Qué responsabilidad tienen los líderes políticos en la radicalización del debate y qué responsabilidad tenemos los ciudadanos que reproducimos esos discursos?

El libro se enmarca precisamente en un contexto de crisis de la democracia. De hecho, el capítulo tres se llama “¿Qué está pasando hoy con la democracia?”. Allí cuento cómo movimientos y líderes de extrema derecha y extrema izquierda están llegando al poder en sociedades democráticas con el respaldo de mayorías significativas y, desde la propia democracia, terminan erosionándola, afectando el equilibrio de poderes y los derechos y libertades individuales.

La responsabilidad de los líderes políticos es mucha, pero la de los ciudadanos es mayor. Los líderes entran en un juego en el que tienen que ganar elecciones y, en este momento, se están privilegiando la espectacularidad y las emociones muy fuertes. Martha Nussbaum habla de emociones políticas negativas: el odio, el miedo, el resentimiento, el deseo de venganza.

Son emociones que movilizan masivamente a las personas. Desde la Grecia antigua, Platón ya advertía sobre la posibilidad de manipular a las masas. Ahora los líderes políticos cuentan además con herramientas digitales y de inteligencia artificial muy poderosas para hacerlo.

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Pero finalmente somos los ciudadanos quienes elegimos. Muchas veces caemos en el juego del miedo o del resentimiento. El llamado del libro es a ser críticos frente a la autoridad, analizar cuál es el verdadero objetivo de lo que se nos está pidiendo y revisar la lógica que existe detrás de una argumentación política.

Cuando sintamos esas emociones tan fuertes, debemos tomar cierta distancia y preguntarnos si estamos siendo manipulados.

El libro se llama Pensar por uno mismo, pero hoy vivimos rodeados de algoritmos que nos muestran una y otra vez aquello con lo que ya estamos de acuerdo. ¿Qué tan difícil es construir un criterio propio?

Pensar por uno mismo es más difícil hoy que nunca, pero también tenemos más derecho que nunca a hacerlo y es más necesario que nunca.

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Pensar por uno mismo viene de una tradición de la filosofía política liberal y de la Ilustración: la idea de que los seres humanos debemos pensar para poder participar en la política y en la definición del bien común. Adquirimos ese derecho, la libertad de conciencia, pero ahora tenemos que ejercerlo en un contexto extremadamente difícil, en el que constantemente intentan influir sobre nosotros.

Y no estoy hablando de teorías de conspiración. Hablo de un ecosistema de información mediado por algoritmos cuya lógica es captar nuestra atención y que aprovecha sesgos de nuestra racionalidad.

Uno de ellos es el sesgo de confirmación: esa tendencia muy humana a querer que nos confirmen aquello que ya pensábamos. Nos gusta escuchar a quien piensa como nosotros y tendemos a considerar inteligente a quien coincide con nuestras ideas; en cambio, no nos gusta que nos cuestionen. Esos sesgos están en todos nosotros y son explotados por el ecosistema informativo.

¿Ese fenómeno ayuda a explicar por qué la política se ha vuelto tan intolerante?

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Sí. Tenemos que hacernos más conscientes, entender mejor la realidad y tomar cierta distancia. Cuando la política se vuelve demasiado pasional podemos caer fácilmente en la intolerancia e incluso en la violencia.

Hoy la política se ha convertido en un campo de batalla. Y esa es una de las razones por las que escribí este libro: considero importante y urgente bajarle los ánimos.

Quiero que el libro ayude a generar un ambiente de mayor tolerancia hacia quienes piensan diferente y una actitud más abierta al diálogo.

Fernando Carrillo, constituyente de 1991, escribió el prólogo. Más de tres décadas después, ¿qué aspectos de nuestra democracia considera que debemos proteger con mayor urgencia?

La Constitución de 1991 es un valor muy importante para Colombia porque sentó las bases de una democracia preparada para el siglo XXI: el pluralismo y el equilibrio de poderes.

No es una Constitución perfecta ni produjo una sociedad perfecta, porque ninguna Constitución tiene ese poder, pero sí nos proporciona unas bases para construir una democracia muy sólida.

Fernando Carrillo es una de las personas que mejor entiende ese tema por haber participado en la Constituyente de 1991. Tenemos un interés común por la democracia y por esa preocupación frente a lo que ocurre actualmente en el mundo, donde muchas democracias están echando reversa.

Nuestra conversación en Ulibro nos permitirá analizar la democracia colombiana desde asuntos fundamentales como la regla de las mayorías, el equilibrio de poderes, el respeto por los derechos y las libertades fundamentales y la transición pacífica del poder.

Si un joven termina de leer Pensar por uno mismo, ¿qué le gustaría que cambiara en su forma de informarse, discutir de política o participar en democracia?

Me encantaría que después de leer el libro los jóvenes estuvieran un poco más interesados en el pensamiento de las personas que piensan diferente a ellos.

Si un joven está interesado en el pensamiento de izquierda, que abra su mente para estudiar, entender y conversar con personas que se consideran de derecha. Y viceversa: que alguien que se considere de derecha abra también su mente y su corazón al pensamiento de las personas de izquierda.

Esas divisiones son esquemáticas, pero sirven para explicar algo: cuando uno se abre a escuchar a quienes piensan diferente, aprende muchísimo del mundo y matiza su propia posición.

Por eso titulé el epílogo del libro “Sobre el valor y la importancia de escuchar a los que piensan diferente”. Esa es también parte de mi propia historia. Cuando comencé mi vida adulta y me interesé por las ciencias sociales, la filosofía y la ciencia política, me consideraba una persona de izquierda. Con el tiempo comencé a estudiar también el pensamiento de derecha y encontré elementos que podía valorar.

Eso me permitió construir una visión más matizada, conversar con los demás, no ser dogmático ni sectario y aprender de otras personas. Eso es lo que quisiera que quedara después de leer el libro: que seamos menos sectarios y estemos más dispuestos a entender a quienes piensan distinto.

La portada también parece contar parte de esa historia. ¿Qué significado tiene?

La ilustración la hizo Catalina Ferreira, mi esposa, y tiene mucho sentido porque ella fue la primera persona que conoció el libro y sus reflexiones.

Su interpretación produjo una portada llena de símbolos. Están el rojo y el azul; las manos levantadas que remiten a la lucha y a los movimientos sociales; elementos relacionados con la economía capitalista, como las gráficas y la moneda; referencias al ecosistema de información digital y una cara sin género.

También aparecen dos oídos preparados para escuchar, aunque ubicados en lugares inesperados, y un ojo que mira claramente. Todo está lleno de símbolos sobre qué significa pensar por uno mismo y sobre aquello a lo que nos enfrentamos cuando intentamos hacerlo.

Al final, Pensar por uno mismo parte de una aparente paradoja: nunca habíamos tenido tantas posibilidades para acceder a información y expresar nuestras ideas y, al mismo tiempo, nunca había sido tan complejo escapar de las burbujas que confirman aquello que ya creemos. La propuesta de Mantilla para Ulibro no consiste en decirle al lector qué debe pensar, sino en invitarlo a recuperar una práctica esencial para la democracia: escuchar, dudar, contrastar y decidir por sí mismo.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.

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