Magazín cultural
Sábado 17 de octubre de 2026 - 11:31 AM

Ana Ruge regresa a Bucaramanga: la soprano que cantaba en Navidad debutará en el Teatro Santander

Después de formarse en Bogotá, Nueva York y Alemania y de construir una carrera en escenarios de Colombia, Estados Unidos y Europa, la soprano Ana Ruge regresa a Bucaramanga, la ciudad de sus navidades familiares, para presentarse por primera vez como profesional en el Teatro Santander.

La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA
La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA

Compartir

Publicado por: Redacción Cultural

Cada diciembre, Ana Ruge llegaba a Bucaramanga para pasar la Navidad con su familia. Cantaba en reuniones, escuchaba música en casa y recorría una ciudad donde habían vivido su abuela, sus tíos y su mamá, quien estudió durante varios años en el colegio La Presentación.

Ahora regresa con otro propósito: subir por primera vez como soprano profesional al escenario del Teatro Santander.

“Yo viví todas mis navidades, desde que tengo uso de razón, en Bucaramanga”, recuerda. “Nunca había cantado en Bucaramanga, siempre había cantado como en las navidades, cosas así, pero ya como profesional, teniendo tanta trayectoria también internacional, llegar a una ciudad que me abrió las puertas y que me vio crecer es una cosa impresionante para mí”.

El vínculo con Santander viene de varias generaciones atrás. Su abuela era de Málaga y quería ser cantante de ópera, aunque por las circunstancias de su época no pudo estudiar. Su bisabuelo tocaba acordeón. Más tarde, sus padres hicieron también de la música parte de sus vidas y se conocieron en 1985 mientras cantaban en el coro de una ópera.

La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA
La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA

En la casa de Ana sonaban La Bohème y La Traviata. Sus padres cantaban, su hermano se convirtió en guitarrista y otros integrantes de la familia también siguieron caminos musicales.

Así, el canto lírico llegó antes de que ella tuviera que escogerlo.

Ana María Ruge se formó en canto lírico en la Universidad Central de Bogotá, bajo la tutoría de Sarah Cullins y del director Alejandro Roca. En 2014 recibió una beca del Banco de la República y viajó a Nueva York, donde realizó una maestría en interpretación vocal en la Mannes School of Music y estudió con Ruth Falcon.

Publicidad

Después continuó su formación en Alemania, donde cursó un segundo máster en Musiktheater en la Hochschule für Musik Nürnberg. Con los años ha desarrollado una trayectoria como soprano en escenarios de Colombia, Estados Unidos y Europa. Actualmente reside en España y mantiene una actividad concertística con proyectos que se extienden hasta 2027.

La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA
La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA

Salir de Colombia, dice, significó mucho más que estudiar canto.

Tuvo que adaptarse a otras ciudades, conocer nuevas culturas, aprender a vivir lejos y confiar en un proceso propio en una profesión donde la competencia y la necesidad de validación pueden pesar.

“Uno de los retos más grandes ha sido confiar mucho en un proceso personal y dejar toda esa parte exterior que entra y que también te puede agobiar”, cuenta.

En medio de ese camino hay una palabra que repite cuando habla de su carrera: disciplina.

“La disciplina siempre nos va a llevar a lugares inimaginables”.

Publicidad

Para ella, el aprendizaje acumulado fuera del país no se queda solamente en la técnica. También está en la experiencia de vida que después aparece cuando canta.

“Yo siempre pienso que con lo que tú conectas es con las almas de las personas a través de tu experiencia personal”, dice.

Ese recorrido llegará ahora al Teatro Santander.

La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA
La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA

Para su presentación eligió un programa que reúne arias de ópera, romanzas de zarzuela y canciones. Más que mostrar diferentes registros de su voz, la intención es juntar repertorios que han estado presentes en distintas etapas de su carrera.

Publicidad

Cuando comenzó a estudiar, recuerda, quería hacer ópera: actuar, interpretar personajes y moverse dentro de una puesta en escena. Durante un tiempo dejó a un lado los recitales y la música de cámara.

Después su mirada cambió.

La canción comenzó a ocupar un lugar importante en su trabajo internacional y encontró en la música de cámara otra forma de relacionarse con quienes la escuchan.

“En este momento vamos a hacer un recital de arias, de romanzas de zarzuela y de canción, que incluye todo lo que a mí más me ha gustado a través de lo que he experimentado”, explica.

Publicidad

La zarzuela, dice, tiene además una facilidad especial para acercarse al público. Las arias permiten contar historias que, aunque fueron escritas hace siglos y en otros contextos, siguen hablando de emociones reconocibles.

“Muchas veces son historias que parecen ajenas, pero al final terminan siendo como novelas contadas en otra época de la vida”.

En el piano estará Beatriz Batista, pianista cubana con quien Ruge ha construido una relación artística cercana. Juntas obtuvieron el primer premio del concurso Ciudad Lírica en 2025.

La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA
La soprano santandereana Ana Ruge. Fotos suministradas/VANGUARDIA

Un escenario que vuelve la mirada hacia afuera

La llegada de Ruge también se suma a una línea que se ha hecho visible este año en la programación del Teatro Santander: traer a Bucaramanga artistas internacionales y recuperar el vínculo con músicos colombianos que han construido parte de su carrera fuera del país.

En mayo, por ejemplo, el tenor santandereano Luis Hernández-Luque regresó a la ciudad para participar en una Gala de Ópera. El cantante desarrolla actualmente su carrera entre Austria y otros escenarios europeos y estudia en la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena. Su recorrido incluye presentaciones en República Checa, Alemania, Italia y Austria. Teatro Santander

La programación internacional continuó en septiembre con la española Buika, ganadora del Grammy Latino, quien llegó con su Experiencia Sinfónica junto a la Orquesta Sinfónica UNAB. A comienzos de octubre fue el turno de Bandoneonas, un trío de músicas uruguayas que incluyó a Bucaramanga en su primera gira por Colombia. Teatro Santander

También pasó por la Gran Sala la mezzosoprano venezolana Carolina Camacho, quien se presentó el 8 de octubre dentro del Circuito de Voces de Iberoamérica, en la celebración de los 50 años de la Ópera de Colombia. Teatro Santander

Ahora la presencia de Ana Ruge, una colombiana que vive en España y cuya formación pasó por Nueva York y Alemania, continúa esa circulación. La programación de 2026 muestra así un interés no solo por recibir propuestas extranjeras, sino por volver a conectar con artistas colombianos que se han formado y trabajan en otros países.

El recital llega además en un año especial para la música clásica: en 2026 se cumplen 270 años del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart, nacido el 27 de enero de 1756.

En Colombia, la fecha ha servido para volver sobre su obra. En octubre, el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, en Bogotá, realizó un Festival Mozart con la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro Nacional de Colombia, con un programa que incluyó desde las oberturas de Las bodas de Fígaro y La flauta mágica hasta las sinfonías n.º 40 y Júpiter, conciertos para piano y violín y el Réquiem.

Ese movimiento alrededor de la música clásica coincide con algo que Ruge dice haber observado durante los últimos años: una mayor circulación de artistas, recitales y proyectos en distintas regiones del país.

“Yo siento que en Colombia ha crecido muchísimo esta actividad cultural, esta actividad de música de cámara, de circulación nacional”, señala.

En ese panorama ubica también a Santander. Ruge recuerda que hace algunos años participó en una masterclass en la Universidad Industrial de Santander y allí encontró jóvenes dedicados tanto al canto como a la interpretación instrumental.

Habla de compañías pequeñas, proyectos que van creciendo y de una sensibilidad por el arte que, a su juicio, está presente en la región. También destaca el papel del Teatro Santander en la apertura de escenarios para artistas emergentes y profesionales.

Su visita, por eso, no se limitará al concierto. Un día antes ofrecerá una clase magistral para jóvenes músicos.

“Me parece importante la responsabilidad social con todas esas nuevas generaciones que vienen atrás, poder compartir un poco de esa trayectoria y de esta experiencia profesional que he tenido a través de los años”.

Ese encuentro con los estudiantes completa también el sentido de su regreso.

Ana Ruge vuelve a una ciudad que conoció primero desde la familia y muchos años después desde la música profesional. Vuelve después de estudiar en Bogotá, Nueva York y Alemania, de cantar fuera del país y de construir una carrera en la que la ópera y la música de cámara han terminado encontrándose.

Su abuela quiso ser cantante de ópera y no pudo estudiar. Sus padres se conocieron cantando. Ella creció escuchándolos y convirtió esa música en profesión.

Ahora vuelve a Bucaramanga, donde antes cantaba en Navidad.

Esta vez lo hará sobre un escenario.

Publicado por: Redacción Cultural

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad