Del 30 de octubre al 1 de noviembre, Güepsa, Santander, celebra la cuarta edición del Festival Internacional de la Palabra Dulce, un encuentro que reúne escritores, narración oral, música y tradición panelera en una programación que conecta la literatura con la identidad cultural del municipio.

Publicado por: Redacción Cultural
Güepsa vuelve a convertir la palabra en punto de encuentro. Desde este viernes 30 de octubre y hasta el domingo 1 de noviembre, el municipio santandereano realiza la cuarta edición del Festival Internacional de la Palabra Dulce, una iniciativa cultural que durante los últimos años ha conectado la literatura con la educación, las artes y una de las identidades más reconocibles del territorio: la producción de panela.
Las fechas del encuentro, del 30 de octubre al 1 de noviembre de 2026, también aparecen en el calendario nacional de ferias y festivales literarios difundido este año.
El festival surgió en 2023 a partir de procesos desarrollados por el Colegio Santo Domingo Savio y de la articulación con la Alcaldía de Güepsa. Desde su primera edición buscó reunir escritura creativa, conversaciones con autores, teatro, música, emprendimiento y actividades relacionadas con la cultura de la caña y la panela.
De allí proviene también su nombre. La “Palabra Dulce” hace referencia a la tradición panelera de Güepsa, pero amplía esa idea hacia la manera de comunicarse y encontrarse con los demás a través de la literatura. En la edición de 2025, la organización explicaba precisamente que la propuesta pretendía estimular la lectura y la escritura mientras vinculaba esos procesos con el respeto, la empatía y la identidad del municipio.

Una apuesta que ha crecido durante cuatro años
Lo que comenzó como una iniciativa vinculada al ámbito escolar ha ido ampliando su alcance. En 2024, el segundo Festival de la Palabra Dulce fue uno de los proyectos seleccionados dentro de la convocatoria Cultura con Berraquera, mediante la cual recibió $31,25 millones.
Un año después, la tercera edición reunió a 12 escritores nacionales y al argentino Sergio Luis Martínez como invitado internacional. Además de los espacios literarios, hubo presentaciones artísticas, encuentros con estudiantes, lanzamientos editoriales y una feria en la que participaron más de 40 emprendedores de Güepsa, Barbosa y Bolívar.
Martínez regresa a la programación de 2026. Para la jornada de cierre del domingo 1 de noviembre está prevista, a las 2:00 p. m., la narración oral “Nadando contra corriente”, que compartirá con la narradora oral Luz Eugenia Restrepo.
Publicidad
Posteriormente, a las 2:45 p. m., se realizará un reconocimiento a los escritores invitados al festival y, desde las 3:15 p. m., Carlos Álvarez, de la Fundación Circo Medellín, presentará el espectáculo “Pantomima cómica: Un golpe a la tristeza”. El cierre formal está programado para las 4:30 p. m.
La realización del encuentro se sostiene mediante aportes de entidades públicas, organizaciones del sector cooperativo y colaboradores locales.
De acuerdo con información entregada por la organización, los recursos económicos para las actividades provienen de la Alcaldía Municipal de Güepsa, la Secretaría de Cultura de Santander, las cooperativas Coprofesores y Coprodecol, la Estación de Servicio La Magdalena, además de otras personas del municipio que se suman al desarrollo del encuentro.
Coprodecol corresponde a la Cooperativa de Ahorro y Crédito de los Trabajadores del Sector Educativo de Colombia, organización con presencia en Santander.
El festival también mantiene un componente editorial que busca conservar la memoria de cada edición. En octubre de este año, el Colegio Santo Domingo Savio abrió un proceso para la edición gramatical, diseño, diagramación e impresión de 50 ejemplares de las Memorias de la Palabra Dulce 2025, por un valor de $1.744.100.
Así, después de cuatro años, la propuesta ha ido dejando de ser únicamente una programación de fin de semana para convertirse en un proceso que reúne creación literaria, formación de nuevos lectores, circulación de escritores y construcción de memoria local.
Publicidad
En Güepsa, además, esa apuesta tiene una característica particular: la literatura no aparece separada del territorio. La panela, la molienda, la vida campesina y las formas de hablar y encontrarse de la comunidad funcionan como parte del relato de un festival que busca hacer de la palabra otra manera de contar quiénes son sus habitantes.














