Deje de perseguir sombras, pues ni la vida ni nadie está en su contra. ¡Sea más receptivo a cada cosa que le ocurra! ¡Procure abrir nuevos caminos hacia su felicidad!

Hay gente demasiado susceptible. Tanto que cuando se ve inmersa en alguna situación complicada considera, de manera errada, que todo está en su contra.
Es como si lo que dicen o hacen los demás hiciera parte de una ‘red’ o de una conspiración para hacerle trastabillar o para dañarle su tranquilidad.
Cada día que se levanta, la persona cree que el mundo entero le quiere destruir y, casi que de una manera tóxica, se inventa una película de persecución.

Como decían los sabios de los tiempos pasados, “La apertura de un cierre no siempre significa que algo o alguien esté conspirando para dañarlo; es en realidad, un acto de liberación”.
Así como al abrir una puerta deja que el aire fresco entre en su habitación; al permitir que un ciclo termine, la vida le abre un espacio para nuevas experiencias.
Si usted es de los que se lo toma todo personal, ha de saber que muchas veces lo que percibe como ‘fuerzas en su contra’ no son más que señales de un reajuste clave para su crecimiento.
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En el fondo, lo que se interpreta como un ‘hostigamiento’ es simplemente que la vida lo está conduciendo hacia aquello que realmente necesita, aunque no siempre lo comprenda en el momento.
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Aceptar la apertura de un cierre, como parte de un flujo mayor, le ayuda a dejar de lado las creencias limitantes y a confiar en que todo tiene un propósito; incluso cuando no es visible de inmediato.
Si se niega a ver las cosas, tal y como ellas son, hará gala de un patrón de desconfianza y de recelo hacia los demás que no le permitirá una sana convivencia.
Este texto es una invitación a mantenerse abierto, receptivo y agradecido, sabiendo que cada cosa que le pasa es simplemente un proceso normal.
No se invente películas de acosamiento, nada ni nadie está contra usted. Si algo ‘malo’ le sucede, quiéralo o no, es la consecuencias de su situación. No se amargue más de la cuenta.
Si toma cada situación de manera personal, se cargará de ofensas y emociones negativas en su día a día.
Tenga presente que las acciones de los demás no son ataques; la verdadera decisión está en usted: o permite que esas acciones lo afecten o mantiene la serenidad y el equilibrio interior.
Procure ser más realista y emitir una valoración más objetiva de los acontecimientos en los que resulta inmerso.
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No suponga nada ni llegue a conclusiones equivocadas, pensando en que hay una red de acechanza para destruir cada uno de sus caminos.
Yo sé que no puede controlar todo lo que sucede alrededor suyo, pero sí puede dominar la forma en la que usted responde a lo que le ocurra.
En su respuesta a cada situación está su poder. Cada momento es una oportunidad para elegir cómo desea vivir su paz espiritual.
BUZÓN ESPIRITUAL
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Las inquietudes asaltan con frecuencia a nuestro estado de ánimo. No obstante, con cada cuestionamiento tenemos una posibilidad más para afrontar un nuevo horizonte, ya sea razonando o aplicando sanas estrategias para el alma. ¿Cuáles son esos temores que lo afectan en la actualidad? Háblenos de ellos para reflexionar al respecto en esta página. Veamos el caso de hoy:

Testimonio: “Vivo con decepción porque nada de lo que sueño me sale. A veces me levanto y le reclamo a Dios por mi mala suerte. ¡Casi que vivo enojado con Él! La verdad es que tengo un cúmulo de ira, miedo y tristeza. No sé cómo afrontar mis fracasos y vivo apesadumbrado por todo esto. ¿Por qué me va tan mal? ¿Tengo miedo por lo que pueda pasar conmigo? Por favor, deme alguna asesoría al respecto”.
Respuesta: Estar enojado con Dios no tiene ningún sentido, pues Él no es el culpable de lo que le ocurre, ni mucho menos quiere que sufra. No puede vivir bajo la impresión de que la vida debe ser fácil, y que el Señor tiene que despejarle el camino para que sea feliz.
Ojo: Si no comprende la extensión de la soberanía del Creador, seguirá perdiendo confianza en su propia habilidad para controlar las circunstancias. No puede extraviar su fe porque se quedará lidiando con su propia frustración y su falta de discernimiento ante los hechos que vive.
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Por otro lado, es relativamente ‘normal’ tener miedo por lo que le pasa; lo errado es vivir quejándose por la ‘mala suerte’ que lo embarga. El vivir maldiciendo no le ofrece alivio, ni mucho menos lo guía hacia una solución. En lugar de caer en la queja, procure cambiar su perspectiva. Cada situación por la que atraviesa, sin importar lo difícil que parezca, es una preparación sagrada para el siguiente nivel de vida.
Le reitero que quejarse desvía su energía y lo aparta de la paz interior. El tiempo y la energía que posee en esta vida son regalos limitados. Cada instante que le dedica a lamentarse es un día perdido, un espacio que puede ser utilizado para crear algo más grande, más profundo y coherente con su propósito divino.

Si en lugar de quejarse dedica aunque sea un 10 % de su energía a buscar soluciones, podrá descubrir con asombro la rapidez con la que las cosas le pueden mejorar. Las bendiciones fluirán más fácilmente cuando asuma acción decidida y encaminada a sus metas.
Si deja de quejarse, deja de verse como víctima, y en ese instante, comienza a descubrir la inmensa fortaleza que yace en el fondo de su corazón. Pero esa fortaleza solo se revelará cuando decida aceptar con humildad la realidad tal y como ella es, y desde allí, construya su camino hacia lo que verdaderamente anhela. ¡Cambie el enfoque y sea resiliente!
BREVES REFLEXIONES

Octubre es el mes del Santo Rosario. Recuerde que quien confía en la Virgen María, para que interceda ante Dios por sus propósitos, nunca se sentirá defraudado.

A pesar de los problemas, cada día trae consigo nuevas oportunidades para crecer y mejorar. Si cultiva la esperanza, confiará en que el esfuerzo constante le generará cambios profundos y valiosos. En ese sentido, la vida es un proceso en constante evolución, donde el futuro se construye con pequeñas acciones de optimismo.

El amor, los amigos, la lealtad y la sencillez sí existen; lo que es difícil de encontrar es a las personas que sean capaces de asumir esos ‘puestos’.

Elija lo que es bueno para su alma, no para su ego. Recuerde que cuando el ego está muy alto, se tiene una percepción exagerada de su propio valor, habilidades o importancia en comparación con los demás. Este estado puede manifestarse en una serie de comportamientos y actitudes que reflejan una autoestima inflada y una tendencia a sobrevalorarse a sí mismo.

Juego de palabras: Hay cosas que llevan su tiempo y otras que el tiempo se lleva. No tiene que forzar nada, todo fluye.

Valore esa gota que hace que el vaso se derrame, pues ella es la semilla del cambio que tanto necesitaba.
















