Enya, la reina del New Age, vive una vida de misterio. Alejada de los reflectores, su existencia se ha convertido en un enigma. ¿Qué secretos esconde detrás de las murallas de su fortaleza? Esta es la terrible razón por la que Enya se alejó de la vida pública.

Publicado por: Resumen Agencias
Enya, la cantante que popularizó el estilo de música “Celta” o “New Age” en los años 90, ha llevado una vida misteriosa y confinada durante años1. La artista irlandesa, cuyo nombre real es Eithne Pádraigín Ní Bhraonái, vive en un castillo en Irlanda con sus mascotas.
Le puede interesar: Asegura que vivió un suceso paranormal al visitar la tumba de su hijo: le dio inquietantes señales
Enya adquirió reconocimiento internacional con su álbum “Watermark” en 1988, gracias a canciones como “Orinoco Flow” y “Miss Clare Remembers”. Su mezcla única de new age, arreglos celtas, pop, sintetizadores y capas de voz cautivó a un público masivo. Para 2016, Enya había vendido más de 90 millones de discos en todo el mundo.

A principios del 2000, después de participar en la banda sonora de la película “El Señor de los Anillos” y ser nominada al Óscar por “May it be”, Enya comenzó a desaparecer de los medios. Con el cambio de milenio, Enya se dedicó a la vida hogareña. En 1996, compró un castillo en su país natal, valorado en casi 4 millones de euros. El castillo, conocido como Manderley Castle, es una residencia victoriana ubicada en Killiney, cerca de Dublín.

Enya vive allí con una tropa de 10 gatos. Su vida confinada fue desencadenada por una experiencia traumática en los noventa cuando un fan italiano se apuñaló con una fotografía de Enya en el cuello después de ser expulsado del bar de los padres de la cantante. Desde entonces, Enya ha optado por mantenerse alejada de la exposición pública.

A pesar de su retiro del ojo público, Enya sigue siendo una figura influyente en la música. En 2015 lanzó su último trabajo de estudio después de siete años de silencio: “Dark Sky Island”.














