El episodio dejó a la actriz fuera del reality tras 34 días.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Un momento inesperado sacudió la televisión brasileña el pasado domingo 19 de octubre, cuando la actriz venezolana Gabriela Spanic, recordada por su papel protagónico en La Usurpadora, fue expulsada del programa La Granja VIP tras protagonizar un altercado en plena transmisión en vivo.
Durante una dinámica conocida como ‘Apontamento’, en la que los concursantes debían señalar a quien consideraban menos participativo en el juego, Spanic eligió a su compañera y aliada Tamires Assis. Lo que parecía una interacción simbólica se tornó en un episodio de tensión cuando la artista, visiblemente afectada, terminó abofeteando a la participante frente a las cámaras.
Una protesta que terminó en expulsión
Según lo reportado por el canal Record TV, responsable del programa, el incidente fue interpretado como un acto de protesta contra la violencia dentro del reality. Sin embargo, la producción decidió aplicar el reglamento de manera inmediata y expulsó a la venezolana, quien acumulaba 34 días de convivencia en la competencia.
Antes de abandonar el set, Spanic pronunció un mensaje que rápidamente se viralizó:
“He sido atacada, acosada y juzgada por la manera en que hablo. Gracias, gente de Brasil, que ya no tolera la violencia”, expresó entre lágrimas.
Acto seguido, pidió a Tamires que la golpeara en respuesta; al negarse esta, la actriz decidió retirarse del programa diciendo: “Me despido, ya no puedo quedarme aquí. Me rindo, adiós. Que Dios los bendiga a todos.”
Reacciones y debate en redes sociales
El nombre de Gabriela Spanic se convirtió en tendencia mundial apenas minutos después de la emisión del episodio. En la plataforma X (antes Twitter), la etiqueta #GabySpanic superó las 500 mil menciones, mientras los usuarios debatían si la bofetada debía considerarse una agresión o una manifestación simbólica contra las conductas violentas del programa.
El equipo de Tamires Assis defendió públicamente a la actriz venezolana, asegurando que el gesto fue un acto premeditado para evidenciar las tensiones dentro del reality y no una agresión real.
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Aun así, la producción mantuvo su decisión de expulsarla, marcando así uno de los momentos más polémicos en la historia reciente de la televisión brasileña y en la carrera de una de las figuras más reconocidas del melodrama latinoamericano.














