Admitir que los hijos crecieron y que salir de la casa es parte del proceso de su desarrollo es algo inevitable, aunque no para todos los padres resulta normal.
Publicado por: LUCY J. BUENO CALDERÓN / lbueno@vanguardia.com
A algunos les cuesta trabajo aceptar que ellos se vayan, se independicen, formen su hogar o decidan cambiar de ciudad de residencia. Otros lo toman como algo natural, que hace parte de la madurez que adquirieron y hasta lo consideran como el gran paso que tienen que dar y que los ratifica como hombres maduros, responsables y con un proyecto de vida del cual se sienten orgullosos.
Obviamente es una etapa de cambio y adaptaciones tanto para los que se van, los hijos, como para el padre o la madre que sienten el vacío y deben aprender que esta separación traerá un beneficio recíproco.
Extrañar su compañía, sus apuntes, la expectativa de su llegada, hace parte de esta nueva etapa.
Para la psicóloga Yadira Mateus Esteban, 'la partida de los hijos de su hogar de origen constituye un suceso inherente al proceso evolutivo, pero proporciona a esta madre o padre que ha quedado sólo, la oportunidad de replantearse metas y proyectos y realizar aquellas cosas que quedaron a un lado cuando asumieron el rol de la maternidad o de la paternidad'.
¿Cómo tomarlo?
Es el período en que los padres piensan más en ellos, dedican más tiempo a salir, compartir con los amigos y a disfrutar el resto de la vida en actividades que antes eran poco usuales y para las cuales nunca tenían espacio.
Es variar la escala de prioridades y optar por actividades más relajadas, de entretenimiento y que les permitan satisfacciones, realizarse como personas, pero ante todo buscar momentos de felicidad.
Para algunos especialistas es como empezar a vivir lo no vivido.
LISTA
Riesgos
Sumergirse en la tristeza.
Que se sienta abandonado.
Que se afecte su autoestima, al creer que ya no es importante para nadie.
Que no le encuentre sentido a la vida.
No querer salir, ni relacionarse.
LISTA
Opciones
Prepararse para asumir el reto de estar solo.
Pensar más en él o ella.
Hacer lo que antes no podía, asistir a reuniones o integrarse con personas contemporáneas.
Integrar grupos de formación artística o deportiva.
Hacer realidad los sueños aplazados.
Relajarse y tomar las cosas con calma.
Disfrutar cada momento de la vida más intensamente.
Viajar sin presiones ni límite de tiempo.
No estar pendiente ni de la hora, ni de la fecha, ni del calendario.
LA VOZ DEL EXPERTO
Liliana Rincón Neira
Psicóloga
Especialista en Familia y mediación familiar
Universidad de Granada- España
1. ¿Cómo prepararse la madre (padre) para este proceso? Los padres suelen estar poco preparados para el proceso de independencia de los hijos, especialmente cuando se tiene que vivir esta etapa del nido vacío, sin pareja, ya que en ocasiones esta situación genera mayores demandas en términos de compañía y apoyo para la toma de decisiones familiares y la solución de situaciones cotidianas.
A pesar que muchos padres afirman que han educado a sus hijos para ser autónomos, independientes, es inevitable que esperen contar con ellos y recibir su cariño.
2. ¿Qué implica esta nueva etapa?
Implica aceptación del cambio en la relación en términos de tiempo y espacios que se van a compartir. Es evidente que varía la frecuencia del contacto.
Este proceso de independencia de los hijos pone a prueba los vínculos afectivos que se han construido a lo largo de la vida, así como la comunicación que se ha establecido entre los padres y los hijos.
Es importante señalar que cuando los vínculos afectivos son fuertes y la comunicación es adecuada, sin importar el lugar y el tiempo se puede experimentar compañía y respaldo entre los miembros de la familia.
preguntas y respuestas
Yadira Mateus Esteban
Psicóloga U.P.B
1.¿Cuál debe ser el papel de los hijos que han partido de casa?
El papel de los hijos debe ir orientado a facilitar la adaptación de la madre hacia estas nuevas metas que se ha replanteado, mostrándole afecto pero dejando en claro que su relación no se terminó al salir de casa, ¡se modificó!
2. ¿En qué planes deben incluir los hijos al padre que ha quedado solo?
Mantener el contacto es vital para eliminar los sentimientos de soledad que puede experimentar; una simple llamada, una visita frecuente o una invitación a planes recreativos reafirman en este padre o esta madre la importancia en la vida de los hijos adultos.
En ocasiones los hijos alegan que los 'resabios' o 'achaques' no permiten a los padres en edad madura disfrutar de determinados planes, pero a medida que va pasando el tiempo las personas prefieren modificar sus hábitos para no ahondar su soledad.













