No decirle a su pareja el monto real que gana, quedarse callado si recibió una bonificación, ocultar el extracto bancario de su tarjeta de crédito, puede ser un acto de infidelidad económica. Y no quiere decir que todas las cuentas deben ser compartidas, pues usted es la administradora de su dinero, pero por qué esconder.

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
La infidelidad trae consigo actitudes de mentira, de engaño. Si lo traslada a las finanzas, no tener la confianza suficiente con su pareja puede se infidelidad económica.
De ser usted una persona que oculta cuánto gana, en qué invierte, si es de los que se compra un apartamento y no dice nada para que llegado el caso no quede dentro del patrimonio, es lógico que algo está fallando en pareja.
La sinceridad debe estar presente en todos los aspectos, no solo en cuestión de sentimientos. Pero algunos prefieren usar mentiras tras mentiras para esconder todo lo relacionado con sus finanzas personales.
Así que la pregunta a hacerse es: ¿por qué ha tenido que mentirle a su pareja? ¿tuvo algún episodio en el que recibió la recriminación de su pareja por comprar algo que hacía parte de sus necesidades? ¿su pareja es demasiado tacaña? ¿le exige explicaciones si usted ayuda a su mamá? O en realidad el problema es que usted gasta de más, se encapricha en cosas innecesarias, despilfarra el dinero, desvía sus finanzas y no responde por sus compromisos del hogar. De ser la primera opción, es necesario que replantee con su pareja el presupuesto, que incluya sus necesidades en él, que se respete la autonomía para manejar la economía cada uno y tener un fondo común. De ser la segunda opción, es claro que debe revisar sus hábitos de consumo, evaluar el grado de responsabilidad que tiene frente a sus obligaciones del hogar y qué tanto responde por ellas o las evade porque vive lleno de deudas y recostándose en su pareja.
No debe cometer estos errores
1. Sentir pena o temor de hablar con su pareja sobre finanzas
2. No exponer sus necesidades básicas y dejarlas claras en el presupuesto en común. Olvidar agregar en ese presupuesto deudas personales, ayudas a los padres, a los hermanos, son clave y deben hablarse incluso desde el noviazgo.
3. Ocultar las ayudas que hace a su familia con el mercado. Debe tener la confianza suficiente con su pareja para exponer el caso y no mentir.
4. Caer en el error de administrarle el dinero a su pareja y darle solo para los buses. Su pareja necesita otras cosas, incluso cosas tan sencillas como tomarse un café con una amiga o un amigo.
Preguntas y respuestas
Betty Ferro
Contadora y Autora del libro
'Es que el sueldo no me alcanza' ¿Podríamos hablar de infidelidad económica en la pareja?
Por supuesto. Infidelidad implica traición, engaño, y si no somos sinceros respecto a nuestras finanzas es porque algo estamos haciendo mal. Puede darse el caso de la persona que oculta parte de sus ingresos porque es muy gastadora pero también está el caso de que lo haga porque su pareja es tacaña.
Está también el que oculta porque su pareja es la gastadora, entonces prefiere ahorrar sin que ella sepa, y después invertir en la misma familia.
Otros ocultan porque creen que su pareja no va a estar de acuerdo con sus necesidades personales y está también la persona que oculta porque en realidad tiene una infidelidad física, necesita salir con alguien, invitarla a cine, a tomar algo, y ese rubro debe estar bien oculto.
Está el caso de la persona que también oculta porque su pareja le prohíbe comprar maquillaje, tratamientos estéticos, ropa interior, que al parecer no es prioridad para el esposo.
¿Cuál es el error que se está cometiendo como pareja? El error está en la falta de comunicación en la pareja, que lleva a deteriorar la relación. Incluso ese tipo de casos puede llevar a la ruptura, porque está el caso de la persona que compra propiedades y las oculta para que no queden dentro del patrimonio. También se cae en divorcio porque el mentir puede llevar a que una de las partes dé para cancelar el canon de arriendo a la pareja y esta no pague. Con el tiempo se enteran de la mentira porque llega el embargo. O está la señora que deja de hacer mercado como siempre por pagar el vestido y así cantidad de problemas de convivencia.
No hay mentira grande ni pequeña, sencillamente mentira es mentira y eso rompe cualquier vínculo en pareja. Y es que el error está en decir la primera mentira y que la pareja no se dé cuenta para decir la segunda y así sucesivamente.
¿Qué decir de los hijos en este tipo de casos? Ellos aprenden a decir mentiras también respecto al dinero. Se les da lo de la pensión y lo gastan con los amigos y dicen que los asaltaron, o tienen novia a escondidas y desvían el dinero en eso y no dicen la verdad a sus padres. Es lógico que aprendan a engañar con el dinero, que aprendan mañas, malas costumbres, como las de sus padres.
La voz del experto
Jorge Juan Valencia
Economista especialista en finanzas
¿Qué decir respecto a la infidelidad económica que puede presentarse en las parejas?
Esa es una realidad en la gran mayoría de las parejas, en menor o mayor grado.
Están los hombres que de acuerdo a sus paradigmas piensan que no deben contarle a sus esposas cuánto ganan en realidad, y tienen ciertas reservas, no cuentan cuánto ganan ni explican detalladamente en qué invierten.
Pero eso es un gran problema, pues en el momento en que la pareja se da cuenta que gana más, que tiene otros ingresos, también surgen las dudas y cuestionamientos como "¿en qué o en quién se estará gastando el dinero'", aparece la desconfianza, hasta reclamos como qué hace cuando está tiempo fuera de casa.
Está también la mujer que no tiene más ingresos que el de su esposo y no dice qué necesidades personales tiene y al contrario empieza a recortar del dinero que él le da para pagar servicios o para el mercado.
Esa tampoco debe ser la fórmula adecuada. Es necesario tener comunicación entre los dos, que existas le espontaneidad, la franqueza.
"No le cuento a mi pareja que ayudo a mi hermano"
Eso no debe ser así. Por qué ocultar si usted tiene autonomía sobre sus finanzas, siempre y cuando cumpla también con sus obligaciones en casa.
Si usted ayuda a su hermano porque necesita de su apoyo en este momento, puede hacerlo y hablar sin temor con la pareja.
"Si mi hermano menor necesita apoyo así como yo lo tuve de mis hermanos mayores, si mi mamá es viuda y necesita mi apoyo, yo se lo doy y eso debe quedar claro, pues esas mesadas debe conocerlas la pareja", expuso la contadora Betty Ferro.
Por su parte el economista Jorge Juan Valencia, explicó que como pareja debemos ser conscientes de que existe también una familia en extensión, los cuñados, los suegros y que si podemos ayudar pues está dentro de nuestras posibilidades no tenemos que ejercer objeción.
"Lo ideal y bonito es que se llegan a acuerdos en pareja, que haya solidaridad, que se pueda ayudar a la suegra con el impuesto, con el arriendo, si ella así lo necesita. Lo mismo en cuestión de mercados, pero lo que no se puede es ocultar, que la esposa empiece a enviar el mercado sin consultar y que diga que ya nada alcanza. La mentira no puede estar presente", enfatizó Valencia.
Lo ideal es compartir en la medida de las posibilidades.
Por eso recuerde que los extremos son malos. Un hijo tampoco puede llevar todo su dinero a su mamá y su papá y llegar a casa sin sueldo pidiéndole a la pareja que responda por las obligaciones del hogar.
Los expertos consultados fueron claros en manifestar que cuando dos personas deciden vivir juntos y formar una relación crean una sociedad y como tal deben responder con sus aportes en la medida de sus proporciones.
"Es como cuando en un negocio se hace una sociedad, los dos se comprometen a aportar y ninguno puede decir esta vez no doy porque direccioné mi dinero en otro aspecto. Lo mismo ocurre con la vida en pareja, y debemos respetar parámetros respecto a ese capital", concluyó la contadora Betty Ferro.















