Ellos se han ganado la fama de ser los más mirones, pero lo cierto es que ellas cada vez se atreven más a mirar al sexo opuesto. Sin pena, sin sonrojarse. Algunas hasta lanzan piropos. ¿Cree usted que las mujeres son igual de mironas a los hombres?

Publicado por: PAOLA BERNAL LEÓN
Tras la pregunta: ¿ellas son igual de mironas que ellos?, las risas fueron el factor común.
Ellas sonrieron y confesaron que miran al sexo opuesto, miran su derrier, sus piernas, su cara. Los pueden mirar argumentando que no son mojigatas, que pueden hacerlo igual que ellos.
Por supuesto, aclaran que son más disimuladas, que no son tan evidentes como los hombres.
Y si usted vio la película ‘Pase libre’, quizá tenga presente la escena en que los hombres se dan tips entre ellos para aprender a mirar las curvas de una mujer, sin que sus esposas los descubran. La estrategia: Ubicar a la mujer con mucha antelación, girar de inmediato hacia ese punto por donde es evidente que va a pasar, enfocarse en el horizonte y sencillamente mirar.
Pero ese truco también ha sido descubierto por ellas. Las mujeres siguen afirmando que ellos no son nada sutiles al mirar. Y eso ha sido precisamente uno de los focos que han desatado discusiones entre parejas.
Que el hombre se deje llevar casi que magnéticamente por una mujer que camina frente a él, y su novia o esposa esté ahí, puede desatar cualquier tipo de guerra mundial.
Sin embargo, ellas también miran. Y eso está relacionado con un instinto; algo innato al ser humano.
Un hombre guapo, demasiado atractivo, seguro genera ese magnetismo en ellas. Y quizá alguna exclamará ¡wow!
Expertos hablan de esas miradas, de qué tan mirón se es cuando se observa al sexo opuesto. ¿Se estará acabando cada vez más esa brecha?
Ellas sí se miran entre sí
Así es. Y no precisamente porque se atraigan, pero sí porque les encanta ver el estilo que lleva la otra mujer, el cabello, el peinado, el accesorio. Por lo general miran de pies a cabeza a las de su género.
Y es que la mujer se centra mucho en los detalles. En las uñas, en el largo del cabello, en cómo combinan los colores, en su bolso, su billetera, en todo.
¿Por qué? ¿Será por esa misma competitividad?
Según explica la psicóloga Maritza Gabriela Otero, “la mujer tiene esa tendencia cultural a compararse, a tomar ejemplo de mujeres que ellas consideren bonitas. Quieren comprar los mismos zapatos, ver cómo se le marca el abdomen, y podemos decir que es mucho más admiración, aunque a veces también se incline hacia la crítica”, agrega la profesional.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Ana Milena
“Definitivamente los hombres son más mirones que las mujeres. Nosotras miramos, no digo que no, pero somos más disimuladas”
Maritza Gabriela Otero
Psicóloga especialista en PNL
“Mirar es algo que aprendemos a hacer desde pequeños, aunque las miradas de los hombres son diferentes a las de las mujeres. Los hombres cuando miran a una mujer lo hacen porque les gustó, y miran su derrier, sus caderas. Ellos miran y en su mente las desnudan, incluso dejan volar su imaginación.
Podemos decir que la mujer fue formada para no mirar, sino para escuchar y sentir. De ahí el término “le calentó el oído”. Por eso se dice que la mujer solo mira los ojos, los dientes de un hombre.
Sin embargo, la liberación femenina hizo que las mujeres empezaran a mirar la cola y en cierta forma a tratar de hacer lo mismo que ellos.
Estudios demuestran que estas miradas son naturales y están asociadas al instinto de reproducción. Estamos buscando el padre o la madre de nuestros hijos, y aunque conscientemente miremos los ojos, boca, cadera o lo que sea, de manera inconsciente estamos viendo su capacidad reproductiva, fuerza y vigor.
Erdwin Fernando García Martínez
Coach de vida
En cuanto a qué tan mironas son las mujeres, eso depende de varios factores: uno, tiene que ver con el sistema representacional que utilizan más, es decir, en qué se han enfocado como manera de ver el mundo o la realidad. De igual manera entra a jugar el contexto donde se encuentren, su cultura, educación, entre otros factores.
Por lo tanto no podemos hacer una generalización, ya que cada mujer es única e irrepetible. Pero lo que percibimos como hombres es que ellas sí se fijan mucho en la corporalidad, en qué estamos comunicando con nuestro andar, con la manera de ubicar nuestras manos, la misma forma como nos sentamos. A ellas les gusta que el hombre refleje cierta seguridad; también son muy visuales. Por eso miran que los zapatos luzcan limpios, se fijan en la combinación de los colores, y en qué tan armonioso es el cuerpo del hombre, no les gusta un hombre con panza, por ejemplo. Definitivamente las mujeres son muy detallistas al mirar, y luego pasan a analizar otros factores como la misma forma como se expresa el hombre, el léxico que utiliza. El oído entra también en juego.















