Bucaramanga
Domingo 14 de junio de 2026 - 06:53 PM

La gran huella pastoral del padre Roque Julio Quintero en Santander

Durante 50 años, el padre Roque Julio Quintero Rueda ha sido ejemplo de fe, vocación y servicio. Su ministerio sacerdotal ha dejado una profunda huella espiritual en Santander, guiando generaciones con humildad, entrega y amor cristiano.

Padre Roque Julio Quintero Rueda, de la Parroquia San Pío X.
Padre Roque Julio Quintero Rueda, de la Parroquia San Pío X.

Compartir

En las montañas santandereanas, donde la fe ha sido siempre semilla de vocaciones y servicios comunitarios, nació el 14 de julio de 1949, en el corazón campesino de Zapatoca, un hombre destinado a consagrar su vida enteramente a Dios y a su Iglesia: el padre Roque Julio Quintero Rueda, hoy párroco de San Pío X y referente indiscutible de la fe católica en la región.

Hijo de José Joaquín Quintero y María del Carmen Rueda, creció en el seno de una familia numerosa, profundamente cristiana, donde ocupó el undécimo lugar entre sus hermanos. En aquel hogar sencillo, pero rico en valores y espiritualidad, aprendió desde niño el significado de la oración y la solidaridad.

El ejemplo de sus padres y de varios de sus hermanos mayores, también llamados al sacerdocio, contribuyó de manera decisiva a fortalecer en él la inquietud vocacional que habría de marcar el rumbo de toda su existencia.

Medio siglo guiando la fe: legado del padre Roque Julio Quintero Rueda.
Medio siglo guiando la fe: legado del padre Roque Julio Quintero Rueda.

Sus primeros estudios los realizó en la Ciudad Levítica, hasta quinto de primaria. Posteriormente continuó su formación en el Seminario Menor de Santa Marta, donde cursó sexto y séptimo grado. Más adelante se trasladó a Bucaramanga para culminar sus estudios secundarios en el Colegio de Santander, institución de la cual se graduó en 1968.

Consciente del llamado que Dios le hacía, ingresó al Seminario Regional de Pamplona, donde adelantó sus estudios filosóficos. Luego continuó su preparación en el Seminario Mayor Arquidiocesano, profundizando en la formación teológica que lo conduciría al sacerdocio.

Fue ordenado sacerdote hace 5 décadas

Padre Roque Julio Quintero Rueda.
Padre Roque Julio Quintero Rueda.

El sueño de toda una vida se hizo realidad en 1976, cuando recibió la ordenación sacerdotal en la Catedral de la Sagrada Familia de Bucaramanga, por imposición de manos de monseñor Héctor Rueda Hernández. Aquel día comenzó una historia de servicio y entrega que hoy completa medio siglo de fecundo ministerio.

Su primer encargo pastoral fue como vicario cooperador de la parroquia Inmaculada Concepción de Málaga, donde sirvió entre 1976 y 1978. Desde entonces, su caminar sacerdotal ha estado marcado por una permanente disponibilidad para atender las necesidades espirituales de las comunidades que la Iglesia le ha confiado. (Le puede interesar: Tómese de la mano de Dios y confíe en Él)

Ejerció su labor de fe en la parroquia San Antonio de El Cerrito (1978-1980); San Juan de Sahagún, en Carcasí (1980-1985); San Antonio de California (1985-1987); Los Sagrados Corazones, de El Playón (1987-1993); San Cayetano, en el barrio Santander de Bucaramanga (1993-1995); Santa Teresita, en Campohermoso (1995-2002); Nuestra Señora del Carmen, en el barrio Girardot (2002-2007); San Rafael de Piedecuesta (2007-2011); San Vicente de Paúl (2011-2016); San Laureano, en el centro de Bucaramanga (2016-2022); y, desde el año 2022, la parroquia San Pío X, donde continúa desarrollando una labor pastoral ejemplar.

Publicidad

Durante estas cinco décadas de servicio sacerdotal, el padre Roque Julio ha sabido ganarse el cariño, el respeto y la admiración de miles de fieles. Su cercanía con la gente, su capacidad de escucha, su palabra serena y orientadora, así como su permanente disposición para acompañar a quienes más lo necesitan, lo han convertido en un pastor auténtico, cercano al corazón de su pueblo.

Cincuenta años de sacerdocio al servicio de la comunidad santandereana.
Cincuenta años de sacerdocio al servicio de la comunidad santandereana.

Quienes han compartido con él destacan su responsabilidad, disciplina, compromiso con la Iglesia y la atención cuidadosa que brinda a cada detalle de la vida parroquial. Su relación fraterna con los grupos apostólicos, los movimientos eclesiales y las distintas comunidades que ha acompañado refleja la profundidad de una vocación vivida con alegría y coherencia.

Gran devoto de la Santísima Virgen María y del Divino Niño Jesús, ha encontrado en ellos la fuerza espiritual para perseverar en los momentos difíciles y la inspiración para continuar sirviendo con generosidad.

Su vida ha sido una constante expresión de fidelidad al Evangelio y de amor a la misión que Dios le encomendó.

Hoy, al celebrar su cinco décadas de oro dentro y fuera del altar, la Iglesia arquidiocesana, sus hermanos sacerdotes, sus comunidades parroquiales y todos aquellos que han sido tocados por su ministerio elevan una acción de gracias al Señor por el regalo de estos cincuenta años de entrega incondicional.

La vida del padre Roque Julio Quintero Rueda constituye un testimonio luminoso de vocación, perseverancia y servicio.

Su historia demuestra que la verdadera grandeza se encuentra en quien dedica su existencia a los demás, guiado por la fe y sostenido por el amor a su comunidad.

Publicidad

Quienes hemos tenido la gracia de conocerlo y compartir parte de su camino pastoral conservamos una profunda gratitud por su ejemplo de humildad, confianza y generosidad.

El sacerdote Roque Julio Quintero Rueda es el párroco actual de San Pío X. La misa de sus 50 años la presidió en compañía de su hermano Rubén, quien también es sacerdote.
El sacerdote Roque Julio Quintero Rueda es el párroco actual de San Pío X. La misa de sus 50 años la presidió en compañía de su hermano Rubén, quien también es sacerdote.

Muchos santandereanos le guardan un especial agradecimiento por el apoyo, la confianza y la oportunidad que brinda. Son gestos que permanecen en la memoria y en el corazón, pues reflejan a un sacerdote que siempre ha sabido creer en las personas y acompañarlas con auténtica caridad cristiana.

Que Jesús continúe bendiciendo abundantemente su ministerio, y que la luz de su vocación siga iluminando por muchos años más a la Iglesia de Santander y a todos aquellos que encuentran en él un verdadero padre, pastor y amigo.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad