A la hora de hablar con los niños y niñas sobre las orientaciones sexuales y la diversidad de género, los expertos recomiendan no irse por las ramas y, lo más importante, informarse usted primero con conceptos veraces sobre el tema.

Publicado por: PAOLA ESTEBAN C.
El colegio de la hija de 4 años de Deborah le pidió a la niña que dibujará su árbol genealógico. Con tarea en mano, la niña llegó a casa y se sentó con su mamá para resolver el tema. Viendo la oportunidad de explicar a su hija sobre su familia diversa, Deborah le preguntó: ¿tú sabes cuáles son los padres de tu mamá? Ella respondió que sí.
Deborah siempre ha sido sincera. Ella creció con dos papás y así lo explicó a su hija. “Pegamos la foto de los dos donde decía abuelos maternos. Y en la parte de mi esposo, los papás de él”. Deborah le explicó que se crió con dos papás, le explicó cómo nació y, sin misterio, la niña lo entendió.
“Ellos lo entienden de manera muy sencilla. Va en la forma en que se le explique que hay varios tipos de familias y de personas”, explica Deborah.
Hablar con los niños sobre qué es ser gay solo requiere una clave: ser sincero y educar en el respeto por el otro.
“La edad para hablar a los niños sobre qué es ser gay depende de lo que la familia quiera y qué valores quiera trasmitir a sus hijos. Y esto se da con la educación sexual en general. Ahora, lo que hay que considerar es por qué es importante hablar de ese tema a un niño. Los niños y niñas no hacen preguntas a menos que estén preparados para escuchar la respuesta. Comienzan a preguntarse de dónde viene los niños, por qué su hermana o compañera es diferente, pero cuando hace esa pregunta es porque tiene la capacidad de entender las respuestas que los adultos les ofrecen. En esa medida, el primer paso es no alarmarse.
También como adulto, no solo con el tema de la homosexualidad, también en temas de anticoncepción: si no lo sé, debo aceptarlo y no tener temor a decirlo, en vez de inventarse historias sobre el mundo. A veces los papás por no quedar mal con el niño dicen cualquier cosa. Con mucha frecuencia hay mitos sobre la sexualidad que se trasmiten y que no se cuestionan. Si no sé, debo pedir ayuda al psicólogo del colegio, buscar en los libros, pero intentar hallar la mejor información, que no siempre es la que sabe el común de la gente.
Si voy a hablar de homosexualidad, no puedo entender el tema si no comprendo que las personas se enamoran de personas. A veces el papá y la mamá se enamoran y por eso se quieren mucho, se cuidan y eso se llama amor. Y a veces hay hombres que se enamoran de otros hombres y mujeres que se enamoran de otras mujeres, pero en el contexto de las relaciones afectivas. La homosexualidad, como cualquier orientación sexual, implica no solo las relaciones sexuales, sino también el gusto, el querer pasar tiempo juntos, el afecto.
Lo que hay que hacer con los niños es preguntarles qué quieren saber y responderles solo lo que pregunten. Desde un enfoque de la diversidad y el respeto por el otro, las relaciones homosexuales son como las otras: hay intimidad emocional, compromiso y pasión.
Desde mi experiencia con mis sobrinos, puedo decir que no hay por qué matarse la cabeza diciéndole al niño muchas cosas. Solo hay que decirle que las personas se enamoran de personas. Un hombre, por ejemplo, es una persona y se puede enamorar de un hombre o de una mujer. Y que esto está bien. Eso es todo.
Una estrategia que se puede usar es que cuando a un niño se le cuenta un cuento, usualmente cuenta que el príncipe y la princesa se enamoraron, entonces puede hacer una variación para incluir otras orientaciones sexuales.
Los niños son curiosos y escuchan todo tipo de cosas. Es posible que alguno replique: “me dijeron que esto está mal”, lo mejor es explicarle con ejemplos, si él mismo los pone. Otra recomendación es hablarlo con calma. Lo más seguro es que el niño lo tome como algo normal.
Hablar de educación sexual
La experta María Victoria Díaz señala cuáles son las preguntas más frecuentes y las situaciones que experimentan los niños en las diferentes edades relacionadas con la sexualidad, el género y la orientación sexual, y por tanto, aclara cuál es la mejor manera de responder dentro de ambiente sano de amor y comprensión para los pequeños. Sin embargo, señala que no todos los niños y niñas son iguales y dependiendo de la educación que reciban harán preguntas y tendrán aproximaciones sanas a la sexualidad.
* De 3 a 5 años: esta es usualmente la etapa de la identificación sexual, hay interés por saber del cuerpo y por las diferencias entre los sexos. Surgen las preguntas por los genitales y por el nacimiento, así como por la relación entre sus padres y de dónde viene su familia. Lo más conveniente es responder a la pregunta sin irse por las ramas y sin explicarse demasiado.
* De 5 a 10 años: por lo general busca a sus compañeros del mismo sexo y querrá saber más específicamente sobre el nacimiento de los niños y sobre el acto sexual. Las explicaciones ya deben ser más expresas, pero sin perder la concisión y la veracidad.
* De 10 a 13 años: es la etapa de la preadolescencia, donde se producen cambios en el cuerpo. Aunque no haga preguntas, conviene sentarse con los chicos para hablar del tema. Es importante buscar ayudas didácticas y ser amoroso, pero seguro, a la hora de abordar los temas relacionados con la sexualidad.
Preguntas y respuestas
Hablar a los niños en los colegios
La psicóloga Lina Bravo, directora área psicosocial y educativa del proyecto It Gets Better Colombia (Todo mejora), que busca dar un mensaje de apoyo a la población joven LGBT, explica por qué es importante hablar con los niños y niñas en el colegio sobre la orientación sexual y la identidad de género para evitar el acoso escolar.
“La mayoría de casos en los que oímos historias de matoneo por orientación sexual o por tener una identidad de género diversa, las personas expresan sentimientos muy fuertes de ansiedad y depresión. El rechazo de compañeros y profesores, incluso en varios casos de sus familiares, hace que estas personas se sientan inadecuadas y despreciables ante sus propios ojos y los de los demás. Aunque por medio de los videos lo que siempre oímos es el después, el cómo mejoró, este rechazo marca de manera muy fuerte la vida de las personas incluso una vez se ha hecho un proceso de aceptación de su orientación sexual o de su identidad de género.
¿Qué se les puede decir a las personas que se preocupan porque los niños y niñas conozcan sobre este tema?
“Vivimos en un mundo diverso, hacernos los ciegos a las diferencias de los demás nos hace indiferentes ante ellos y por miedo se termina haciendo daño a todos aquellos que se perciben como distintos, se les terminan negando sus derechos y valorar al otro en toda su individualidad, así se salga de lo que se cree “normal”, es la base de una sociedad respetuosa, incluyente e igualitaria”.
Hablan los expertos
Manuel José Alejandro Baquero Sierra
Colegio Colombiano de Psicólogos
“La edad para hablar a los niños sobre qué es ser gay depende de lo que la familia quiera y qué valores quiera trasmitir a sus hijos. Y esto se da con la educación sexual en general. Ahora, lo que hay que considerar es por qué es importante hablar de ese tema a un niño. Los niños y niñas no hacen preguntas a menos que estén preparados para escuchar la respuesta. Comienzan a preguntarse de dónde viene los niños, por qué su hermana o compañera es diferente, pero cuando hace esa pregunta es porque tiene la capacidad de entender las respuestas que los adultos les ofrecen. En esa medida, el primer paso es no alarmarse.
También como adulto, no solo con el tema de la homosexualidad, también en temas de anticoncepción: si no lo sé, debo aceptarlo y no tener temor a decirlo, en vez de inventarse historias sobre el mundo. A veces los papás por no quedar mal con el niño dicen cualquier cosa. Con mucha frecuencia hay mitos sobre la sexualidad que se trasmiten y que no se cuestionan. Si no sé, debo pedir ayuda al psicólogo del colegio, buscar en los libros, pero intentar hallar la mejor información, que no siempre es la que sabe el común de la gente.
Si voy a hablar de homosexualidad, no puedo entender el tema si no comprendo que las personas se enamoran de personas. A veces el papá y la mamá se enamoran y por eso se quieren mucho, se cuidan y eso se llama amor. Y a veces hay hombres que se enamoran de otros hombres y mujeres que se enamoran de otras mujeres, pero en el contexto de las relaciones afectivas. La homosexualidad, como cualquier orientación sexual, implica no solo las relaciones sexuales, sino también el gusto, el querer pasar tiempo juntos, el afecto.
Lo que hay que hacer con los niños es preguntarles qué quieren saber y responderles solo lo que pregunten. Desde un enfoque de la diversidad y el respeto por el otro, las relaciones homosexuales son como las otras: hay intimidad emocional, compromiso y pasión.
Vanesa Durán Sánchez
Psicóloga clínica y de la salud UNAB
Desde mi experiencia con mis sobrinos, puedo decir que no hay por qué matarse la cabeza diciéndole al niño muchas cosas. Solo hay que decirle que las personas se enamoran de personas. Un hombre, por ejemplo, es una persona y se puede enamorar de un hombre o de una mujer. Y que esto está bien. Eso es todo.
Una estrategia que se puede usar es que cuando a un niño se le cuenta un cuento, usualmente cuenta que el príncipe y la princesa se enamoraron, entonces puede hacer una variación para incluir otras orientaciones sexuales.
Los niños son curiosos y escuchan todo tipo de cosas. Es posible que alguno replique: “me dijeron que esto está mal”, lo mejor es explicarle con ejemplos, si él mismo los pone. Otra recomendación es hablarlo con calma. Lo más seguro es que el niño lo tome como algo normal.













