Para muchos las fiestas decembrinas son un verdadero reto, ya que se convierten en posible campo de batalla con la familia política y lejana, y afloran situaciones incómodas.

Publicado por: REDACCIÓN GALERÍA
Las fiestas decembrinas son un buen momento para darle la vuelta a un año que para muchos ha sido difícil.
Pero este buen propósito no debe aplicarse solo a los amigos y a la pareja, también debe ofrecerse como un gesto de buena voluntad a la familia política y lejana, a la suegra con quien hemos tenido algunos momentos tensos y a la tía o tío imprudente que con frecuencia nos hace pasar un mal rato.
Los expertos señalan que la clave está en tener buena voluntad, para que las festividades salgan bien, así como mantenerse ocupado ayudando en algo si la situación es realmente complicada.
Además, indican que vale la pena aliarse con la pareja y no al revés, así como no tomarse como algo personal cada cosa que suceda.
No se amargue en las fiestas: con un poco de amor puede hacer que todo salga bien.

Claves para celebrar con tranquilidad
1 Practique la diplomacia: la coach Sandra Guevara señala que para celebrar estas fiestas con tranquilidad y felicidad es importante tener la voluntad de hacerlo y la forma práctica de lograr esta voluntad es siendo diplomático. “Mida sus palabras antes de decirlas y tenga presente que a todas las personas se les habla de diferente forma. Procure no intervenir en posibles discusiones que se den, a menos que tenga la potestad para negociar. Si lo que va a decir es algo negativo, omítalo”, señala la experta.
2 No discuta con niños o personas mayores: en ocasiones los niños pueden dar más trabajo del que se piensa, ya que están felices o, sinceramente, están malcriados. Sin embargo, antes de regañarlos, examine su posición en el asunto y los hechos, tal como explica el coach Francisco Aguirre. “Pelear con niños y adultos mayores es la forma más fácil de arruinarse las fiestas. Si no es el papá de los niños y si no se trata de sus propios padres, no regañe ni se ponga de mal genio. Retírese un momento del lugar y busque hablar con quien sí tiene la potestad para hablar con ellos. Si son sus hijos o sus padres o abuelos, hábleles de forma tranquila, pero firme”, indica el experto.
3 Ofrézcase a colaborar, pero sólo con lo que le resulte más práctico: si tiene problemas de logística con usted mismo, entonces limítese a colaborar de forma monetaria, pero si cuenta con el tiempo, no está de más un granito de arena para apoyar a sus familiares y que no se sientan recargados con los preparativos de las fiestas, señala la coach Sandra Guevara.
4 Si está de mal genio, tómese su tiempo: si terminó con su pareja para estas fiestas, o si usted realmente no quiere estar con su familia por sus motivos personales y, sin embargo, debe hacerlo, entonces tómese su tiempo para tranquilizarse y hacerse la vida más amable. “No se obligue a permanecer demasiado tiempo en las celebraciones. Alegue un dolor de cabeza y pida permiso para retirarse: es preferible dar una excusa que lo sonroje un momento y no amargarle con su temperamento las fiestas a su familia.
5 Responda a algunas preguntas, pero no a todas: si la tía que vive en Estados Unidos le hace preguntas imprudentes, entonces su mejor alternativa es responder lo que realmente quiere responder y señalar que no quiere hablar del tema -en un tono tranquilo y relajado- para los tópicos que a usted le incomodan. “No es necesario engancharse en una discusión satírica con la tía -por mencionar algún familiar-, basta con decirle: ‘tía, no hablemos de esto por ahora’, sonreír, hacer un brindis y pasar al siguiente tema”, indica el coach Francisco Aguirre.

Sobrevivir a la familia política
La familia política siempre será especial en cada hogar y, por supuesto, en cada uno es diferente. Algunos se llevan de maravilla con su suegros, cuñados y nueras, y, aunque no tengan la mejor opinión de ellos en el fondo, el ambiente tampoco amerita una rivalidad. Sin embargo, en algunas parejas el trato con la familia política es realmente tenso y es por esto que la coach Carolina Díaz ofrece unos consejos para que en estas fiestas no se produzca ninguna discusión que arruine el ambiente.
* Haga acuerdos: antes de que comiencen en forma las celebraciones, vale la pena que haga acuerdos con su pareja para determinar dónde pasarán Navidad y año nuevo y quiénes serán los encargados de cada cosa para evitar problemas.
* Alíese con su pareja: no vea a su compañero o compañera de vida como su enemigo y, por el contrario, hablen acerca de las inquietudes que tienen con respecto a la visita de suegros, cuñados y otros familiares. Si tienen claro cómo proceder ante posibles situaciones incómodas, se pueden evitar inconvenientes graves. Establezca además una señal secreta para cuando las cosas se estén saliendo de control.
* Respeto: no tiene validez hacer bromas mordaces o sátiras a la familia política, sólo contribuirá a que su pareja se sienta mal y a que el ambiente se ponga tenso.
* Sorprenda a su suegra: las suegras requieren especial atención y vale la pena ofrecer un detalle, aparte del regalo navideño, para que ella se sienta querida y especial. Si la relación no es la mejor, al menos de un vino como presente de buena voluntad.
* Evite llamar la atención: solo conseguirá quedar en ridículo y dar la oportunidad para que se burlen de usted. Controle su consumo de alcohol y de comida.















