Ola verde
Lunes 16 de marzo de 2026 - 12:11 PM

Contaminación del agua: un problema que nos afecta a todos

La calidad del agua en Colombia preocupa y Bucaramanga no es ajena. Descubre cómo la contaminación afecta tu salud, tu mesa y tu economía familiar.

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Publicado por: María José Díaz Calderón

Aunque los ríos de Colombia enfrentan graves presiones por la contaminación y la mala gestión, en Bucaramanga y su área metropolitana, la preocupación por la calidad del agua también crece cada día. Un reciente estudio revela la magnitud del problema a nivel nacional, y las consecuencias se sienten directamente en tu comunidad, afectando desde la disponibilidad de alimentos hasta tu presupuesto familiar.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) publicó un informe que revela una situación alarmante: más del 40 % de las estaciones monitoreadas en el país muestran algún grado de contaminación, y casi la mitad de las aguas residuales domésticas e industriales no reciben tratamiento.

Esta realidad nacional nos pone en alerta aquí en Bucaramanga. Ríos vitales como el Suratá, que abastece a gran parte de la ciudad, y el río de Oro, que recibe las descargas de nuestras viviendas, enfrentan enormes presiones por el crecimiento de la población y la industria, cargados con residuos orgánicos y metales pesados. Otras noticias: Preocupa contaminación y la muerte de iguanas en el río Fonce

Un 70 % de la Tierra está cubierta por agua.  Hoy, 22 de marzo, se conmemora el Día Mundial del Agua. Pixabay / VANGUARDIA
Un 70 % de la Tierra está cubierta por agua. Hoy, 22 de marzo, se conmemora el Día Mundial del Agua. Pixabay / VANGUARDIA

La situación empeora con la minería ilegal, un problema que lamentablemente también afecta a algunas zonas de Santander. Esta actividad contamina nuestras fuentes hídricas con mercurio y otros químicos dañinos. A esto se suma la deforestación y la expansión de la agricultura y la ganadería sin un control adecuado, que deterioran rápidamente las cuencas que alimentan nuestros acueductos.

“Si no tenemos árboles ni cobertura vegetal, los residuos del suelo terminan llegando a las cuencas hídricas y se pierde la capacidad del suelo para retener el agua”, explicó Melizza Ordoñez, directora del Departamento de Ingeniería Ambiental de UNIAGRARIA, quien analiza este panorama.

Sin duda, la falta de una buena planificación urbana también contribuye a que nuestros ríos se contaminen. Sin embargo, en el fondo, existe una falta de conciencia y educación ambiental en la ciudadanía.

“Por esa razón, desde UniAgraria buscamos educar y transmitir conocimiento, porque cuando una persona conoce y comprende la importancia de un recurso natural como el agua, también busca cuidarlo”, añadió la experta. Esta invitación a la acción individual es crucial para proteger el futuro hídrico de Bucaramanga.

¿Cómo te afecta la escasez y contaminación del agua en Bucaramanga?

La escasez de agua afecta de manera directa al sector agropecuario, que es vital para la despensa de Bucaramanga y su área metropolitana. Nuestros campesinos y productores, que utilizan alrededor del 40 % del agua captada en el país, son los primeros afectados por este recurso limitado.

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Cuando el agua escasea, disminuye la productividad de los cultivos, aumentan los costos de riego y se pierden cosechas, especialmente durante fenómenos como El Niño, que ya nos ha golpeado con fuerza en la región. También te puede interesar: Alarmante nivel de contaminantes de mercurio en importantes ríos de Colombia

Un río contaminado no solo daña la biodiversidad, sino que directamente golpea la producción de alimentos y, con ello, tu calidad de vida. Cuando hay menos agua o de mala calidad, la cantidad de comida disponible en el mercado se reduce.

Esto trae baja productividad agrícola, pérdida de los ingresos de nuestros campesinos, posibles migraciones del campo a la ciudad y menos agua para actividades esenciales como la ganadería o la industria en Santander. Toda la cadena productiva sufre las consecuencias.

Es fundamental entender que todo está conectado. El impacto no solo se siente en la seguridad alimentaria, sino también en tu salud y en la economía de muchos sectores que dependen del agua. Además, la escasez se traduce directamente en aumentos de precios. Si falta agua, aumentan los costos de producción, de riego y de energía –ya que gran parte de nuestra electricidad proviene de hidroeléctricas–.

Esto reduce la oferta y diversidad de alimentos, lo que, al final, incrementa el precio de los productos que compras para tu casa. Tu bolsillo siente el efecto de la falta de agua.

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Publicado por: María José Díaz Calderón

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