Rechazar una oferta laboral requiere tacto y sencillez. Aprenda también a negociar por si la oferta no es del todo mala, pero, antes de eso, no se sienta mal por declinar. Se está valorando y, a la larga, buscando lo mejor para usted. Siga intentando.

Publicado por: REDACCIÓN GALERÍA
Los expertos dicen que la clave es no mostrarse muy desesperado a la hora de solicitar un empleo o de asistir a una entrevista laboral.
De la misma forma, los expertos recomiendan que se mantenga tranquilo ala hora de rechazar una propuesta: incluso si a usted le gusta y el único problema es el salario.
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La idea, eso sí, es que no cierre las puertas: no sabe cuántas vueltas puede darla vida y, ¿quién sabe?, puede que necesite volvera esa posibilidad en otro momento. Aprenda a declinar con elegancia y sencillez.
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Joan Salcedo Miranda, experto de gestión y gerencia empresarial del Politécnico Grancolombiano, ofrece algunos consejos para que aprenda a rechazar esa oferta laboral sin que las puertas se cierren para usted si en algún momento cambia de opinión:
No decline con ego: lo primero es no creerse algo que no es o no subir el ego a la hora de rechazar una organización. Uno no sabe si el día de mañana requerirá esa propuesta que hoy rechaza.

Sea agradecido: lo más importante es agradecer que lo han tenido en cuenta y expresar de manera clara que en ese momento esa vacante no mejora la oferta de trabajo actual que tiene.

¿Y si le preguntan? Si le preguntan el por qué del rechazo, lo que se debe responder es que así como a su organización no le gustaría que le abandonaran el cargo, pues a su empresa actual tampoco le gustaría que dejara su puesto tirado.
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Si la cosa se pone tensa: hable de la confianza. La empresa donde está ahora ha puesto su confianza en usted y usted en ella y no puede defraudarla, durante un tiempo ha funcionado y no ve motivo para romper ese vínculo laboral. Así se habla con claridad y se deja abierta la puerta por si se reconsidera esa vacante o propuesta de trabajo.















