Son una familia de deportistas acostumbrados a luchar contra todas las adversidades para conseguir sus sueños: practicar su deporte y traer al departamento orgullos y alegrías. Luego de que el año pasado una lesión le impidiera obtener una beca para estudiar, Eliana acaba de ganar otra oportunidad: la beca “Óster Inspira 2019, rumbo a Tokio 2020” por 25 millones de pesos, para patrocinar su estudio y su carrera. Esta es la historia de Eliana Fuentes y su familia.

Publicado por: Paola Esteban
Eliana corrió ese viernes de septiembre de 2018 con todo su corazón, aunque su pierna ardía por el dolor. Estaba lesionada.
“Competía en un departamental (de atletismo), pero en el entrenamiento sentí como un tirón: no podía trotar, no podía levantar la pierna. Y ese fin de semana tenía que correr otra vez”, dice Eliana.
En esa pista, aún con todo su esfuerzo, Eliana veía sus posibilidades de ganar alejarse junto con sus rivales en la pista.
Entonces, cuando todo parecía perdido, vio que las otras atletas bajaban la velocidad. Ella se aferró a sí misma, a su capacidad, a ese entrenamiento disciplinado, a las palabras de su coach, que siempre la impulsa a seguir, y a su fe, para avanzar hacia la meta.
El dolor nunca se fue, pero Eliana alcanzó la victoria. Una de las tantas que ha logrado para orgullo de un departamento que no comprende del todo el esfuerzo feroz que día a día tienen que hacer sus deportistas.
“Yo sabía que tenía una beca de por medio y acepté correr. Estaba vendada. Faltando como 150 metros vi que mis contrincantes empezaron a bajar la velocidad. Yo creo que fue Dios. La verdad, yo pensaba pararme en la prueba del dolor que sentía en la pierna, pero no sé de dónde saqué fuerzas. Yo creo que fue Dios y mi papá, mi mamá y mi entrenador”.
Este momento fue uno de los más duros en la carrera deportiva de la atleta santandereana Eliana Fuentes García. Y no terminó allí. Para no perder la posibilidad de la beca, Eliana compitió en los nacionales de atletismo y llegó hasta la final, pero ocupó el último lugar.
“Fue terrible para mí. Sentía mucha frustración e impotencia. No podía creer que me sucediera esto en este preciso momento”, cuenta Eliana.
Pero ella viene de una familia de campeones: su hermana mayor, Karen Fuentes, es una de las mejores en lanzamiento de jabalina y su papá, Wilson Fuentes, fue también un atleta luchador en los años 80, a quien solo venció la necesidad de trabajar para sostenerse, y el escaso apoyo que se recibió de las ligas locales.
Con todo, la fe en el talento de sus hijas lo impulsó a llevarlas, siendo niñas, al estadio de Atletismo La Flora de Bucaramanga. Con la vista puesta en la pista, soñaba con la presea más grande para sus hijas.


















