Con los años, los perros cambian su comportamiento. Detectar las señales del envejecimiento ayuda a darles una mejor calidad de vida en su etapa adulta.

Publicado por: Redacción Tendencias
El paso del tiempo no perdona, y en los rostros de nuestros perros empiezan a asomarse algunas canas. Pero más allá de las barbas grises o el andar pausado, hay otras señales silenciosas que nos hablan de que nuestros peludos están envejeciendo.
Al igual que nosotros, los perros atraviesan cambios físicos, mentales y emocionales a medida que los años avanzan. El ritmo disminuye, la energía no es la misma y su comportamiento comienza a transformarse.
Aunque cada perro envejece a su manera, dependiendo de su raza, tamaño y entorno, hay conductas comunes que, con el tiempo, empiezan a desvanecerse. Lea también: Semana Santa: guía práctica para viajar con su mascota
Las cosas que los perros mayores dejan de hacer
Dejan de jugar:
Una de las primeras señales que suelen notarse es la pérdida de interés por el juego. Ese entusiasmo desbordante por correr tras una pelota o perseguir mariposas va quedando atrás. Los perros mayores, simplemente, se sienten más cansados, y en algunos casos, los dolores articulares pueden hacer que prefieran descansar antes que jugar.
Modifican sus horas de sueño:
También es común que sus patrones de sueño cambien. Pueden dormir más durante el día, pero tener interrupciones frecuentes en la noche, como si su reloj interno se hubiese desajustado.
Pérdida de hábitos de higiene:
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Otra señal importante es la pérdida de hábitos de higiene. Algunos perros que durante años fueron muy disciplinados con sus necesidades, comienzan a tener accidentes dentro de casa. Esto puede estar relacionado con la incontinencia o con dificultades para moverse con rapidez hacia el lugar habitual donde hacen sus necesidades.
Ladran menos:
Los ladridos, por su parte, también se reducen. Ya no reaccionan igual a los ruidos del timbre o los pasos en el pasillo. La pérdida de audición o visión puede hacer que parezcan menos alertas, o incluso indiferentes a lo que antes les emocionaba o inquietaba.
Experimentan desorientación y confusión:
Y quizás una de las señales más difíciles de observar es la desorientación. Algunos perros mayores comienzan a confundirse dentro de casa, se quedan mirando una esquina o caminan en círculos. Estos episodios pueden ser parte del deterioro cognitivo, similar a lo que en humanos se conoce como demencia senil. Le puede interesar: Así puede cuidar a sus mascotas de tener pulgas, según Harvard
Acompañarlos en sus años dorados
Aceptar que nuestros perros están envejeciendo puede doler. Pero también es una oportunidad para devolverles todo el amor que nos han dado. Estar atentos a estos cambios es clave para brindarles un envejecimiento digno, cómodo y lleno de cariño.
Adaptar su entorno, ofrecerles paseos más tranquilos, llevarlos con más frecuencia al veterinario y respetar sus nuevos ritmos son formas sencillas pero poderosas de acompañarlos en esta etapa.
Porque aunque no sean eternos, el vínculo que construimos con ellos sí lo es. Y si prestamos atención a sus señales, podremos seguir celebrando su vida y su compañía, aún cuando el juego ya no sea tan frecuente, y sus pasos se hayan vuelto más lentos.
















