Revista Nueva
Sábado 06 de agosto de 2016 - 10:52 AM

Claves para identificar el acoso laboral

Si su jefe, compañero de trabajo o subalterno lo ataca, hostiga, insulta o abusa constante y persistentemente, usted es víctima de acoso laboral y esto puede causarle innumerables problemas físicos, psicológicos y sociales. Qué debe hacer para prevenirlo y enfrentarlo.

Claves para identificar el acoso laboral (Foto: Revista Nueva /VANGUARDIA LIBERAL)
Claves para identificar el acoso laboral (Foto: Revista Nueva /VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: Maricarmen Cervelli N.

El pasado mes de junio, el reconocido historiador y profesor de la Universidad de los Andes, Hermes Tovar, fue despedido de esa institución por haber acosado laboral y sexualmente a una colega suya, investigadora de su departamento. La decisión fue un hecho sin precedentes y sucedió después de que la víctima denunciara y pesentara pruebas y testigos de exceso de trabajo injustificado, malos tratos y acoso sexual.

El profesor, de 74 años, no pudo probar su inocencia y su retiro generó alarmas en el mundo académico. Algo similar ocurrió a principios de este año, cuando el entonces defensor del pueblo, Jorge Armando Otálora, tuvo que renunciar a su puesto en medio de un escándalo de acoso sexual a su secretaria privada.

A pesar de estos sonados casos, no todas las personas denuncian ser víctimas de acoso laboral o sexual, muchas veces por desconocimiento o por miedo. Por eso las cifras son pocos reales o difíciles de cuantificar. Según datos del Ministerio del Trabajo, en 2014, la mayoría de las víctimas de acoso sexual fueron mujeres, y 41 por ciento de ellas prefirió resolver el problema por sí mismas.

La entidad explica que “solicitudes o presión para tener sexo, intento u ocurrencia de acto sexual, correos electrónicos y mensajes de texto vía celular (pasados de tono) o contacto físico consentido que se pasa del límite, son las conductas de acoso sexual en el trabajo más comunes en el país. Sin embargo, gran parte de los encuestados no perciben estas conductas como acoso sexual”.

Alerta a las señales de acoso

¿Cómo se manifiesta el acoso laboral? De acuerdo con el concepto 168766, publicado por la Oficina Jurídica del Ministerio del Trabajo, el acoso laboral puede presentarse de diferentes formas. Una de ellas es el maltrato laboral, que atenta contra la libertad física y moral de la víctima; discriminación, ya sea por raza, género, condición socio económica o preferencia política; persecución, entendida como las acciones reiteradas del acosador, que llevan al empleado a desmotivarse en el trabajo hasta renunciar; entorpecimiento, con acciones que obstaculizan el trabajo del empleado y el cumplimiento eficiente de sus funciones; inequidad, al asignarle funciones que lo menosprecian; y desprotección, al asignarle funciones que ponen en riesgo su vida.

“Cualquier conducta en la que se agreda la integridad de otra persona como trabajador es acoso laboral. Eso puede venir de un jefe, compañero o subalterno, siempre y cuando esto se genere en el ambiente laboral”, explica Diby Escobar, directora de Comunicaciones y Marketing de Trabajando.com Colombia. Ella agrega que se puede manifestar de formas tan básicas como chismes sistemáticos sobre la víctima, robos constantes al empleado, matoneo en la oficina para entorpecer sus labores y exigencias del jefe por encima de lo permitido, entre otras situaciones. “Es importante saber que para que estos hechos se consideren acoso laboral, deben prolongarse en el tiempo y darse de manera repetitiva”, apunta.

El impacto del acoso

No se deben menospreciar las consecuencias del acoso laboral sobre un empleado. Según la sicóloga clínica española Minia Miramontes, puede causar hipertensión, dolor de espalda, sensasión de ahogo, náuseas y vómitos, entre otras enfermedades físicas.

También tiene efectos sicológicos, como ansiedad, apatía, alteraciones de sueño, sentimientos de culpa, llanto frecuente, ideas suicidas, miedos, desconcentración, alteración del deseo sexual o depresión.

Usted se puede aislar de sus compañeros, familiares y amigos, volverse retraído o sentirse completamente fracasado. “Las consecuencias sobre la salud de la víctima tienen que ver con la duración del acoso, la intensidad y la vulnerabilidad de ésta”, aclara la experta en su blog Tu psicóloga Minia.

Por eso, la experta aconseja actuar rápidamente y no permitir que el acosador se adueñe de la situación. Dejar las culpas a un lado, trabajar sobre la autoestima, buscar apoyo familiar e investigar sobre el tema para identificar  y conocer las señales de alarma.

Sin embargo, una razón por la que muchas personas no denuncian es el miedo a ser despedido o invalidado. En ese sentido, Diby Escobar hace hincapié en que usted no puede dejar de denunciar o quejarse por miedo a ser despedido, porque la empresa debe amparar su anonimato y sus derechos como empleado.

“Lo primero que deben hacer las personas es armarse de valor, tener claros sus derechos y saber que estos no pueden ser violentados ‘porque sí’ y ya. El hecho de que usted trabaje en una empresa no implica que sea un esclavo, que haga todo lo que le pidan los demás o que se aguante ciertas decisiones. Usted tiene derechos y puede hacer que sean repetados”, asegura.

Las denuncias y las sanciones

La Ley 1010 de 2006 es clara al señalar que el acoso laboral puede generar multas entre dos y diez salarios mínimos legales para la persona que lo realice y el empleador que lo tolere. Si el acoso está probado y acreditado y el acosador es un funcionario público, el artículo 10 de esta ley indica que éste será sancionado con falta disciplinaria gravísima en el Código Disciplinario Único.

Si la víctima renuncia, el empleado acosador será retirado de su puesto luego de la confirmación del acoso. Y la empresa que haya ocasionado o tolerado el acoso debe cubrir el 50 por ciento de los costos generados por las empresas prestadoras de servicios de salud y aseguradoras de riesgos profesionales, por las alteraciones en la salud o las secuelas sicológicas que se hayan producido en la víctima.

Si usted cree que es víctima de acoso laboral o sexual, debe comunicarse con su jefe inmediato o con el departamento de Recursos Humanos. Antes, puede confrontar al acosador y decirle, en un diálogo claro y respetuoso, que no le agrada su actitud.

Si nada de esto funciona, acuda al Ministerio de Trabajo y presente una denuncia formal, generalmente por escrito, con testigos y pruebas del acoso. De inmediato se abrirá un proceso administrativo, en que el inspector del trabajo hará auditorías y revisará el ambiente laboral de la empresa involucrada para verificar si se están repitiendo situaciones como éstas con otros trabajadores y si se han seguido los lineamientos correspondientes para solucionar el problema.

También hablará con el denunciado y hará un cruce de información que permita definir las acciones a tomar. Si la empresa no toma medidas preventivas o de corrección, podría considerarse que está tolerando acciones de acoso laboral. Por otro lado, si no hay suficientes pruebas para sancionar al presunto acosador, el multado será el denunciante de acoso.

Recuerde:

Es muy importante que se comunique y exprese lo que está pasando de manera clara. Es probable que sienta miedo por los resultados, quizá no crean en su denuncia -sobre todo si tiene carácter sexual-, pero si no lo hace, las consecuencias podrían ser nefastas para su vida y la de sus familiares. Entonces, la recomendación general es no esperar a que la situación sea insostenible para denunciar, reaccionar con rapidez le ahorrará numerosos problemas futuros.

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Publicado por: Maricarmen Cervelli N.

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