Salud
Martes 07 de febrero de 2012 - 12:00 AM

Té e infusiones: no son para todos

Las propiedades atribuidas al té son reconocidas: para la tranquilidad, para bajar de peso. En su sus diversas variedades: verde, rojo, negro, oolong (entre el verde y el negro), sus componentes protegen el cuerpo del agotamiento físico, mental, la diarrea, retención urinaria, edemas, obesidad, depresión, dolor de cabeza, vómitos y hasta dolor de estómago.

Las infusiones deben tomarse recién hechas, con hierbas frescas y en ningún caso deben guardarse más de un día. (Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)
Las infusiones deben tomarse recién hechas, con hierbas frescas y en ningún caso deben guardarse más de un día. (Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: REDACCIÓN SALUD

Sin embargo, y aunque alrededor del mundo se toman unas dos billones de tasas diarias, no hay ninguna evidencia científica que determine que el té realmente ejerce alguna influencia sobre la salud de una persona, por ejemplo, en el caso la obesidad.  
Aunque los té no suelen tener efectos secundarios para quienes los pueden tomar, sí existen contraindicaciones para personas con ciertas características.
No se recomienda a los pacientes con sensibilidad a las bases xánticas, porque son estimulantes y para quienes sufren de insomnio o crisis nerviosas, según una investigación realizada por el Centro de información de la obesidad de la Sociedad española de endocrinología y nutrición.
Hay que tener mayor cuidado en el consumo indiscriminado de té adelgazantes o de infusiones con este mismo fin, ya que, por lo general, pueden producir diarrea y debilidad general: analice su composición antes de ingerirlos.
Por su parte, algunas infusiones tienen contrastadas propiedades antioxidantes que fortalecen el sistema inmunológico y neutralizan la actividad de los radicales libres, que causan la oxidación de las células.
Sin embargo, no se debe abusar de su consumo.

Clases de té
Hay cuatro variedades básicas de té y a partir de éstas se desarrollan otras cuatro variedades. Las principales clases de té son las siguientes:
Té blanco: se extrae de las yemas y hojas jóvenes de la planta Camellia sinensis, originaria de China. Se deben dejar marchitar para que se evapore la humedad y posteriormente se desequen. La principal propiedad del té blanco es su alta capacidad antioxidante.
Té rojo: Se obtiene de la recolección de las hojas del árbol Camelia Sinensis, a las cuales se les aplica un breve secado al aire libre, para después pasar a un secado más prolongado en una habitación cerrada. Ofrece un efecto protector del sistema cardiovascular.
Té negro: es la variedad de té más consumida en Occidente y el que posee mayores propiedades aromáticas, debido a la fermentación de los polifenoles para dar numerosos compuestos aromáticos. Se recomienda beberlo para ayudar a la relajación debido a su gran contenido de flavonoides.
Té verde: El té verde se hace por medio de la elaboración de la hoja. Tiene un alto contenido en xantinas y polifenoles. Asimismo, protege contra la arteriosclerosis.

Voz de experto
ANA ROJAS
Nutricionista
“Como ocurre con todos los alimentos, los té y las infusiones tienen propiedades que, en general, resultan beneficiosas para la salud. Por sus antioxidantes y por sus componentes de base xántica está recomendado para levantar el ánimo y para sentirse mejor. También es recomendado a media tarde, justamente cuando ya ha hecho presencia el cansancio. Sin embargo, para las presonas que tienen problemas para dormir, el té no está recomendado en la noche.
Otra situación que puede presentarse con té está relacionado con sus beneficios para el estómago, pero a su vez, a algunas personas les puede causar inflamación, sobre todo el té negro, debido a la cantidad de teína. La teína, al igual que la cafeína, es un estimulante, aunque menos potente, que puede irritar la mucosa gástrica. Sin embargo, si no hay problemas con el funcionamiento digestivo, el té puede resultar una buena alternativa para la tarde.
Se recomienda en las dietas, pero acompañado de un excelente complemento dietario. El té verde es especialmente usado trabajar en una dieta con problemas de peso, pero la cantidad de tasas dependen de la talla, la estatura y, en particular, de cada cuerpo.
En el caso de las infusiones hay que tener más cuidado. Es importante asesorarse con un nutricionista antes de añadir cualquier infusión a la dieta y, en todo caso, antes de tomar una conviene revisar sus propiedades y así, al conocer su historia médica, sabrá si la puede tomar o no”.

Mitos y verdades
1 “Cualquier hierba que se bebe caliente en una taza es té”: Únicamente pueden ser consideradas como té las infusiones que se obtienen a partir de la planta llamada Camellia Sinensis: té verde, rojo, negro y sus diferentes variedades. El resto son tisanas o infusiones.
2 ”El consumo de té puede produce anemia”: si bien la forma en que se suele expresar esto suena demasiado exagerada, el té contiene taninos que dificultan la absorción del hierro que proviene de las comidas. Pero no causará anemia si lo bebes prudencialmente antes o después de las comidas.
3 El té en bolsita es peor que el té en hebras”: Falso. Es decir, el té en bolsita puede ser magnífico o una bazofia. Pero eso no depende de la bolsita: depende la calidad de lo que está dentro. Asegúrate de comprar algo bueno, independientemente lo hagas en el formato que sea.
4 “El té puede causar hipertensión”: debido a su contenido de cafeína, no puede ser consumido por una persona con presión alta, ya que esta sustancia estimulante no es aconsejable, pero no causa hipertensión.
5 “El té frío pierde sus propiedades”: falso.

Publicado por: REDACCIÓN SALUD

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