La moda evoluciona con el tiempo, trayendo consigo tendencias que se adueñan de las calles y vitrinas. Sin embargo, la popularidad de la ropa ajustada ha generado preocupaciones médicas y estéticas.

Publicado por: Redacción Salud
La ropa ajustada, desde pantalones “skinny” hasta fajas reductoras, ha estado en tendencia durante décadas. Aunque puede realzar la figura y ser estéticamente atractiva, especialistas advierten sobre sus riesgos.
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El problema es el uso continuado de este tipo de vestimenta y aunque cada uno pueda tener un estilo propio en el vestir, hay que tener en cuenta que éste puede tener repercusiones en nuestra salud.

¿Cuáles son?
Problemas de circulación: La ropa extremadamente ajustada puede limitar la circulación sanguínea. Según estudios realizados por la Asociación Americana de Cardiología, el uso prolongado de prendas ajustadas puede generar entumecimiento y hormigueo en extremidades.
Compresión de órganos: Corsets y fajas, populares para lograr una figura de “reloj de arena”, pueden comprimir órganos internos. Esto no solo es incómodo, sino peligroso. Médicos advierten que la presión prolongada puede causar problemas gastrointestinales y respiratorios.


Infecciones: Las prendas ajustadas en la zona pélvica, como jeans o ropa interior sintética, pueden generar un ambiente cálido y húmedo propicio para bacterias y hongos. Ginecólogos reportan un aumento en infecciones como la candidiasis en personas que frecuentemente usan ropa muy ajustada.
Dolores musculares y posturales: Un estudio publicado en The Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy resalta que la ropa ajustada puede limitar el movimiento adecuado de músculos y articulaciones, llevando a dolores y mala postura.
Problemas vasculares: Calcetines, medias y zapatos muy ajustados pueden causar varices o agravar problemas vasculares preexistentes al impedir el correcto retorno venoso.
Rodrigo López, especialista en medicina interna, comenta: “Es vital escuchar a nuestro cuerpo. Si una prenda causa dolor, entumecimiento o incomodidad, es una señal clara de que algo no va bien”.

Consejos claves
Alternancia: Si disfrutas de la ropa ajustada, alterna su uso con prendas más holgadas.
Material: Opta por tejidos naturales que permitan la transpiración.
Talla adecuada: Asegúrate de usar tu talla correcta. Una talla menos no necesariamente te hará ver mejor, y puede comprometer tu salud.
Evita zonas sensibles: Especial cuidado con prendas ajustadas en el abdomen y la pelvis. Siempre es recomendable optar por ropa interior cómoda y de materiales transpirables.
En resumen, mientras la moda sigue su curso y las tendencias van y vienen, la salud debería ser siempre nuestra prioridad. La próxima vez que elijas un atuendo, recuerda considerar no solo cómo te queda, sino también cómo te sientes y los efectos a largo plazo en tu bienestar.














