Una mirada humana a una amenaza creciente que desafía los sistemas de salud en Colombia y el mundo.

Publicado por: Redacción Salud
Aunque no se contagia como un virus, el cáncer se extiende sin freno en el mundo. Su crecimiento constante, sus secuelas físicas y emocionales, y la carga que representa para las familias y los sistemas de salud lo convierten en una enfermedad que, sin ser técnicamente una pandemia, sí reúne muchas de sus características más devastadoras.
Heliberto Páez Quintero, médico internista y oncólogo clínico egresado de la Universidad Industrial de Santander, UIS, y miembro de la Sociedad Colombiana de Hematología y Oncología, lo explica con claridad. “La Organización Panamericana de la Salud define una pandemia como una enfermedad que afecta a más de un continente y se transmite comunitariamente. Bajo esa definición, el cáncer no lo es, ya que no es una enfermedad infecciosa. Sin embargo, la preocupación global por el aumento de casos es legítima y muy justificada”.
Según el observatorio internacional GLOBOCAN, en 2022 se registraron más de 19 millones de nuevos casos de cáncer en el mundo, y cerca de 9 millones de personas murieron a causa de esta enfermedad. Además, se espera que para el año 2050 los nuevos diagnósticos aumenten un 70 %.
Frente a esta realidad, surgen preguntas inevitables: ¿está Colombia preparada para enfrentar esta creciente ola de diagnósticos? ¿Existe una cura definitiva? ¿Qué puede hacer cada persona para reducir su riesgo? El experto aclara las dudas. Lea también: Santander avanza en el tratamiento endovascular: disminuye amputaciones por enfermedad arterial periférica

Aunque el cáncer no sea una pandemia en el sentido estricto, es un problema de salud pública que requiere atención y acción. La prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son claves para reducir su impacto.


¿Qué es el cáncer y cuáles son las causas?
El cáncer se origina a partir de mutaciones en el ADN de las células, el material genético que funciona como un manual de instrucciones para su funcionamiento.
Cada célula contiene genes que le indican cómo crecer, dividirse y desempeñar sus funciones normales. Sin embargo, cuando se producen errores en estas instrucciones, lo que los científicos llaman mutaciones, la célula puede dejar de comportarse de forma saludable y empezar a multiplicarse de manera descontrolada, dando origen a un tumor.
Aunque la ciencia ha identificado varios factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer, lo cierto es que en muchos casos la enfermedad aparece en personas sin antecedentes ni riesgos evidentes. Esto significa que el cáncer no siempre se puede prever.
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Entre los factores que sí se han asociado con un mayor riesgo están la edad, ciertos hábitos como el consumo de tabaco o alcohol, los antecedentes familiares, algunas condiciones médicas preexistentes y el entorno en el que se vive o trabaja, especialmente cuando hay exposición a sustancias tóxicas.
El cáncer es la segunda causa principal de muerte en el mundo. Sin embargo, las tasas de supervivencia están aumentando en el caso de muchos tipos de cáncer, gracias a los avances en los exámenes de detección, los tratamientos y la prevención.
Prevención y reducción del riesgo
“Aunque no hay una fórmula mágica para evitar el cáncer, investigaciones demuestran que una dieta saludable y ejercicio regular pueden reducir el riesgo de cáncer en un 30 %. La obesidad es uno de los principales factores de riesgo, por lo que una alimentación y vida saludable son clave”, explica el médico internista y oncólogo clínico.
Estas son algunas recomendaciones clave respaldadas por la evidencia médica:
1. Dejar el tabaco a tiempo: el cigarrillo sigue siendo uno de los principales responsables de varios tipos de cáncer, entre ellos el de pulmón.
2. Cuidarse del sol: la exposición continua a la radiación ultravioleta aumenta el riesgo de cáncer de piel. Protegerse usando sombrero, ropa adecuada, buscar sombra en horas de alta radiación y aplicar protector solar puede marcar la diferencia.
3. Comer mejor: una alimentación rica en vegetales, frutas frescas, cereales integrales y proteínas de buena calidad puede fortalecer el sistema inmunológico y ayudar a prevenir enfermedades.
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4. Ejercitarse todos los días: actividades tan sencillas como caminar, montar bicicleta o bailar durante al menos media hora al día pueden ser muy beneficiosas.
5. Mantener un peso saludable: el sobrepeso y la obesidad están relacionados con un mayor riesgo de varios cánceres.
6. Limitar el consumo de alcohol: es importante hacerlo con moderación. El exceso de alcohol está vinculado al desarrollo de diferentes tipos de cáncer.
7. Realizarse chequeos médicos: consultar con un profesional sobre qué controles realizar según la edad, antecedentes familiares y estilo de vida es una medida preventiva esencial.
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8. Vacunarse cuando corresponde: existen vacunas que previenen infecciones virales asociadas con ciertos tipos de cáncer. Tal es el caso del virus del papiloma humano (VPH), vinculado al cáncer de cuello uterino, y la hepatitis B, que puede derivar en cáncer de hígado. Le puede interesar: Muerte súbita en el deporte: lo que debe saber para prevenirla
El panorama en el país
Colombia enfrenta retos particulares en esta materia. Uno de los más apremiantes es la alta incidencia del cáncer de estómago. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Cancerología, nuestro país presenta tasas de mortalidad por cáncer de estómago significativamente mayores que países desarrollados como Estados Unidos.
“Es fundamental que los pacientes reciban un diagnóstico y tratamiento adecuados en centros especializados”, explica el especialista.

















