Variante Frankenstein del COVID (XFG/Stratus): qué es, síntomas y por qué la OMS la clasifica bajo monitoreo sin evidencia de mayor severidad.

Publicado por: Redacción Salud
En las últimas semanas, el apodo “variante Frankenstein” reapareció en titulares y redes para referirse a “XFG”, también llamada “Stratus”. Detrás del sobrenombre hay un dato científico concreto: “no es una variante “nueva” en el sentido clásico, sino un recombinante dentro de la familia Ómicron”, resultado de mezclar material genético de dos sublinajes que ya circulaban (LF.7 y LP.8.1.2). Ese origen “combinado” fue lo que inspiró el mote.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) evaluó a XFG y la incluyó el 25 de junio de 2025 como “variante bajo monitoreo” (VUM). En su informe técnico, la OMS confirma que XFG es un recombinante de los linajes LF.7 y LP.8.1.2 y que, con la evidencia disponible, el riesgo adicional a nivel global es bajo. Además, las vacunas aprobadas continúan protegiendo frente a enfermedad sintomática y, especialmente, grave.
Instituciones científicas europeas, como el Institut Pasteur, explican que el apodo “Frankenstein” alude justamente a esa recombinación, y subrayan que se describe como más contagiosa, pero “no más peligrosa” que sus predecesoras de Ómicron.
📍La llamada ‘variante Frankenstein’ de la #COVID19: ¿amenaza real o exageración mediática?
— Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) (@SaludISCIII) October 6, 2025
📰 Artículo de #DivulgaciónISCIII en @Conversation_E.
✒️ Daniel Sepúlveda, Marta Quero, @sresino e Isidoro Martínez (Centro Nacional de Microbiología #ISCIII).https://t.co/pMWxwRP2A2
Dónde está y cómo evoluciona la “variante Frankestein”
Según la OMS, las primeras muestras de XFG datan del 27 de enero de 2025. Entre mayo y junio su proporción global pasó de 7,4% a 22,7% de las secuencias reportadas, con detecciones en al menos 38 países. El organismo insiste en que no hay señales de mayor severidad ni de aumento de muertes frente a otras variantes en circulación.
En Europa, la UK Health Security Agency (UKHSA) reporta que XFG (Stratus) y NB.1.8.1 (Nimbus) son actualmente las líneas dominantes en su vigilancia, sin evidencia de mayor gravedad clínica. Recomienda, como siempre en temporada respiratoria, vacunación y medidas de sentido común si hay síntomas.
En Estados Unidos, hospitales académicos señalan que XFG se volvió mayoritaria durante el final del verano y que los picos de casos no se han traducido en un salto proporcional de hospitalizaciones. La descripción coincide con lo observado por la OMS: más transmisible, pero sin un cambio claro en la severidad.
El Instituto Nacional de Salud (INS) incluyó a XFG/“Frankenstein” en su reporte de variantes para el periodo enero–julio de 2025, como variante bajo monitoreo en el país, y recuerda que la OMS mantiene el riesgo global en nivel bajo. El documento detalla que la vigilancia genómica local sigue activa y que la vacunación continúa siendo la herramienta clave para prevenir complicaciones, sobre todo en población de riesgo.
Desde hace semanas, la llamada “variante Frankenstein” del SARS-CoV-2 ocupa titulares en prensa y tv. La imagen es potente: un virus que mezcla fragmentos de otros para escapar a nuestro sistema inmunitario. ¿Hay razones para la alarma? https://t.co/gsUqV0TTQC #covid
— The Conversation ES (@Conversation_E) October 1, 2025
Qué síntomas está dando la “variante Frankestein”
Los síntomas asociados a XFG no difieren de los de otras subvariantes de Ómicron: dolor de garganta, fiebre, tos, congestión, fatiga y, en algunos casos, ronquera o voz áspera que clínicos han reportado con relativa frecuencia. Especialistas en EE. UU. puntualizan que el dolor/irritación de garganta parece predominar, pero insisten en que no hay un “síntoma exclusivo” que permita distinguir Stratus del resto.
Publicidad
La OMS concluye que, con la evidencia existente, las vacunas actualizadas siguen ofreciendo protección frente a enfermedad grave por XFG. También extendió hasta abril de 2026 sus recomendaciones permanentes para integrar la COVID-19 en los programas habituales de prevención, lo que incluye reforzar vigilancia, promover la vacunación en grupos elegibles y mantener medidas higiénicas/ventilación ante circulación respiratoria.
Desde el Reino Unido, UKHSA recuerda que si una persona presenta síntomas respiratorios y no se siente en condiciones de trabajar o estudiar, lo responsable es evitar el contacto con personas vulnerables y quedarse en casa cuando sea posible, además de usar mascarilla en espacios cerrados concurridos y ventilar. Son pautas ya conocidas que reducen la transmisión en cualquier ola respiratoria.














