La aplicación de biopolímeros en el cuerpo por procedimientos estéticos puede traer una serie de consecuencias negativas en la salud de las personas. Le contamos qué puede hacer para evitar el desarrollo de enfermedades por biopolímeros.

La presencia de biopolímeros en el cuerpo puede debilitar el sistema inmunológico, complicando aún más la salud de pacientes con condiciones preexistentes como diabetes, hipertensión u obesidad, que afectan la cicatrización y otras funciones corporales.
Recordemos que los biopolímeros son, en términos simples, sustancias similares a cauchos y siliconas industriales, comunes en productos como aceites minerales y parafina líquida. Y son usados para mejorar la apariencia física de las personas como eliminar arrugas y moldear glúteos.
Inicialmente ingresan al cuerpo como líquidos transparentes y enmascarados en nombre rimbombantes como “glúteos sin cirugía”, “cirugía glútea exprés”, “belleza facial exprés”, entre otros.
Entonces, existen muchos nombres atractivos que persuaden a las pacientes con procedimientos rápidos, económicos y eficaces, lo que puede resultar tentador para quienes deseen someterse a un procedimiento de este tipo. Sin embargo, detrás de estos nombres seductores se esconden riesgos de complicaciones y el uso de sustancias extrañas y modeladoras. Actualmente, esta condición se conoce como la enfermedad por biopolímeros, refiriéndose al impacto adverso de estas sustancias en la salud humana.
Por ejemplo, pueden provocar síntomas como dolores articulares, caída del cabello, debilidad de las uñas, boca y ojos secos, fatiga, y afectaciones psicológicas y emocionales significativas.
Durante la pandemia de COVID-19, muchos pacientes con biopolímeros sufrieron complicaciones adicionales debido a la debilitación de su sistema inmunitario, agravando síntomas como dolor, irritación, fatiga y problemas de tejido.
Por ello, es esencial no esperar a que aparezcan problemas visibles en la piel antes de buscar ayuda médica. Se recomienda a los pacientes que sospechen haber recibido biopolímeros buscar atención médica y considerar exámenes como la resonancia magnética, que puede identificar la presencia de cuerpos extraños en el tejido de manera precisa y segura.
Para evitar complicaciones, el médico cirujano, plástico y reconstructivo santandereano, Felipe González, indica que, quienes desean someterse a procedimientos estéticos, deben consultar con profesionales idóneos y debidamente formados.
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“Actualmente se recomienda que el tratamiento sea oportuno, es decir, que las pacientes consulten y se realicen estudios especializados tan pronto sospechen o confirmen el diagnóstico de afectación por biopolímeros. Lea: Los riesgos de los biopolímeros: ¿cómo afectan su salud?
La idea de dejar las cosas como están “lo que está quieto se deja quieto” ya no es válida, debido a que los biopolímeros no solo afectan los tejidos, sino que también pueden desencadenar enfermedades reumatológicas como el síndrome de Asia, artritis reumatoide, lupus, esclerodermia y tiroiditis de Hashimoto, entre otras.”, cuenta el médico.
Es necesario tener presente que estas enfermedades pueden provocar síntomas como dolores articulares, caída del cabello, debilidad de las uñas, boca y ojos secos, fatiga, y afectaciones psicológicas y emocionales significativas.
Los tratamientos propuestos para ayudar a las pacientes a mitigar los síntomas incluyen analgésicos y medicamentos calmantes, pero la cirugía de extracción sigue siendo el método más efectivo según investigaciones a nivel mundial. Esta cirugía es crucial para fortalecer el sistema inmunológico y permitir la recuperación del tejido tras la invasión de sustancias extrañas.
El médico Felipe González enfatiza la importancia de utilizar sustancias aprobadas por la FDA para procedimientos estéticos, como el ácido hialurónico y la toxina botulínica. El ácido hialurónico se emplea para rellenar líneas de expresión y depresiones en áreas como los surcos nasogenianos, así como para añadir volumen a los labios y pómulos. La toxina botulínica, por su parte, se utiliza para reducir líneas de expresión y arrugas.
En cirugía plástica, se destaca el procedimiento de lipotransferencia o injerto graso autólogo, donde se utiliza la grasa de la propia paciente para aumentar el volumen en áreas como la zona glútea, minimizando el riesgo de rechazo al tratarse de un trasplante de tejido propio. González resalta que ningún cirujano plástico debe aplicar sustancias modelantes sintéticas o no certificadas.


















