Rafael Acosta Wandurraga, concejal de San Gil, expresó su preocupación debido a la incertidumbre sobre cómo Acuasan, que ya ha incluido el servicio energético en su oferta, manejará esta nueva responsabilidad. No obstante, el convenio aún no se ha oficializado.

Publicado por: Jorge Rios
El 30 de junio venció el último convenio entre la Alcaldía de San Gil y la Empresa Electrificadora de Santander (Essa) del grupo EPM. Desde entonces, según confirmó el alcalde Edgar Orlando Pinzón, la responsabilidad del servicio recae en la administración municipal. Lea también: Sisben de Barrancabermeja recibió reconocimiento del DNP
Para ello, el equipo de trabajo del funcionario está gestionando la contratación de una cuadrilla de pensionados del sector eléctrico, quienes se encargarán temporalmente de resolver los cortes e incidentes en el servicio.
Actualmente, las quejas y reclamos sobre daños o mal funcionamiento del sistema se reciben en el despacho de la Secretaría de Infraestructura.
Pinzón cuestionó el desempeño de la Essa como administradora del alumbrado público del municipio durante los últimos 20 años y mencionó que la cuadrilla de pensionados que están por contratar se encargará de su mantenimiento.
“Eso no es algo trascendental, cuántas veces hemos visto daños en luminarias que duran años o meses”, aseguró el mandatario.
El alcalde dijo que la financiación no es un problema porque a las arcas municipales ingresan cerca de $500 millones mensuales por el pago del alumbrado público que hace la comunidad.
Por lo pronto, se espera que se firme un nuevo convenio entre Acuasan y la Alcaldía, para que la empresa administre estos recursos, lo que ha suscitado algunas críticas desde el Concejo.
¿Será Acuasan el responsable del alumbrado público?
Todo parece indicar que el alumbrado sería transferido a la empresa de servicios públicos del municipio, Acuasan. Esta medida se basa en la aprobación del acuerdo 020 por parte del Concejo Municipal en 2020, el cual modificó el objeto social de la empresa sangileña para incluir la prestación de servicios energéticos, además de aseo, acueducto y alcantarillado.
Publicidad
El mandatario explicó que esto se llevará a cabo mediante un convenio entre su administración y Acuasan, dejando a la empresa la decisión sobre cómo prestará el servicio. Este punto es donde surgen las principales dudas y, por el momento, los directivos prefieren mantenerse en silencio hasta que se haga efectivo el traspaso.
Rafael Acosta Wandurraga, concejal de San Gil, expresó gran incertidumbre respecto al tema, señalando que aunque la empresa ya tenga el servicio energético en su oferta, carece de las capacidades y experiencia necesarias. Entonces, “¿cómo planean manejarlo? ¿Van a recurrir a la tercerización?”.
Otro dilema es que el 31 de diciembre de 2023 vencieron los otros dos proyectos de acuerdos presentados por la administración anterior, los cuales buscaban precisamente fortalecer el trabajo de Acuasan en este proceso.
Uno de ellos fue el acuerdo del 06 de 2022, mediante el cual el Concejo de San Gil autorizaba la creación de una filial o empresa de economía mixta, con participación de inversión privada, exclusivamente para la prestación del servicio de alumbrado público.
El otro acuerdo es el número 08 de 2022, mediante el cual se autorizaba destinar vigencias futuras por 20 años, aproximadamente $218.000 millones, para dicho propósito.
Cuando se le consultó a Pinzón, quien también es presidente de la junta directiva de la compañía Cuatro A, sobre la metodología que Acuasan implementaría para asegurar el servicio, mencionó que esa responsabilidad recae en la gerencia, pero que ellos estarían dispuestos a apoyar el proceso.















