El actor Primo Eliseo Rojas Peña ha recorrido siete ciudades del país con su obra en la que retrata de manera frenética y conmovedora la historia de Jerry, un personaje que, a través de su patetismo y humanidad, enfrenta la muerte de su madre.

El actor, dramaturgo y director Primo Eliseo Rojas Peña, cerrará la gira nacional de una de sus obras cumbres titulada: De cómo un pobre entierra a la mamá. En su periplo, que incluyó siete ciudades colombianas, Rojas pinta un cuadro vívido y frenético de como su personaje Jerry, quien se destaca por su patetismo y su humanidad cruda, despide a su difunta madre.
“Sí, es la última función y de ahí vamos a Miami. Bucaramanga para el cierre por todos los vínculos que yo tengo con esta ciudad, en primer lugar hay muchísimos amigos y de verdad que ha sido siempre una ciudad extraordinariamente generosa con mi trabajo”, comenta Primo con voz emocionada, “de manera tal que es siempre una enorme felicidad el poder estar acá. Es la ciudad bonita de verdad que sí”.
Pero Santander no solo se hace presente en el corazón de Primo Rojas, sino que también formó parte de la vivencia que fue la génesis del argumento de la puesta en escena la obra. Lea también: Devuelven la plata a los afectados por evento de Alejandro Riaño en Barrancabermeja
“Alguna vez en un pueblo de Santander que se llama Bolívar, estaba en un velorio, de eso hace muchísimos años y en los pueblos pequeños todo el mundo asistía al entierro. Prácticamente era como una especie de protocolo no impuesto sino que la cultura misma lo había creado.
Y lo que más me llamó la atención, fue el escándalo del llanto, tan tremendo, el desborde emocional sin ningún control de los familiares (de la difunta), o sea, de los hijos y particularmente de un hijo que gritaba y de verdad se abrazaba al féretro. Y pasó una cosa completamente absurda, porque esta familia tenía una bóveda en un muro. Y al levantar el ataúd se desfondó, entonces se formó la gritería más salvaje y absurda del mundo. Todos horrorizados pedían que buscaran al pisco de la funeraria que había hecho el cajón.

“Yo era un niño y eso me quedó grabado en la mente para toda la vida y cuando empecé en el teatro yo siempre quise hacer obras que tuvieran unos profundos vínculos con lo popular, quería una mezcla de la alta cultura con lo más popular de nosotros”.
“Un buen día, estaba pensando en un tema y de pronto llegó a mi mente algo que suscitó en mí como un entierro y recordé esa experiencia vivida en Bolívar, Santander”. Le puede interesar: ¿Cómo comprar entradas para los conciertos de Shakira en Colombia?
“Esto primero lo usé como un material pedagógico cuando estaba dirigiendo el Taller de Narración y Actuación de la Universidad Nacional de Colombia, lo cree solo como un instrumento, me propuse a realizar una cosa muy grotesca para que los alumnos se soltaran, le perdieran el miedo y vencieran una serie de obstáculos emocionales y a la vez se rieran de lo absurdo, porque un actor tiene que estar preparado prácticamente para cualquier cosa emocionalmente hablando”.
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Fue por un accidente que se convirtió en una obra emblemática y sorprendentemente ha sido el personaje que Jerry, el deudo, el más querido de la gente en todos los trabajos que yo he hecho, por lo menos el que más recuerdan y siempre me sorprendió eso porque para mí fue completamente inesperado. Muy divertido y muy hermoso.
Los personajes
Esta obra gira en torno a tres personajes, la mamá qué podemos decir es tácita, su hijo Jerry y el infaltable oráculo de las puestas en escena de Primo, el narrador o narradora con aire de burgués que se autodenomina aristócrata.
En palabras del actor, “el aristócrata que narra es un imbécil absoluto, un inepto total y humanamente, mientras que Jerry le da toda la papaya para poder serlo, pero al final la cosa se resuelve de manera inesperada en torno al personaje de Jerry.
“Pero en verdad, siempre le explico a la gente que yo jamás haría una cosa tan truculenta y con un nombre tan absurdo... fue una cuestión absolutamente accidental y eso le imprime un sello muy específico, muy sui generis y muy especial, que a mí me parece en verdad supremamente divertido. Además: “La Purga”: La película distópica que resurge tras las declaraciones de Trump

¿Oda al rito de la muerte o al amor fraternal?
“Increíblemente le aposté a la ternura con que debemos vernos los seres humanos, afirma Rojas y que agrega: “al final la gente empieza a ponerse de parte Jerry y a desautorizar la muerte como un vehículo exclusivamente de dolor, el humor siempre ha tenido en la muerte un tema muy frecuente y muy importante porque es posiblemente uno de los hechos más contradictorios que tiene la vida. Es la presencia que nos acompaña a todos los seres humanos e inspira muchísimo miedo porque significa el fin de todo para quienes se marchan y el fin para los que lo conocimos”.
“Reírse de la muerte siempre va a ser una manera de liberarnos un poco de eso y de mirarla con unos ojos más sabios, más profundos, porque cuando logramos reírnos y nos distensiona seguramente pensamos mejor”.
“Eso es lo que busco con la obra porque toda pérdida de control emocional siempre conduce al ridículo y a lo cómico sin lugar a duda. La respuesta al público frente a esta propuesta es de aceptación.
















