Las luces de su peluquería aún brillaban cuando agentes del CTI irrumpieron en el lugar. Epa Colombia, sorprendida y sin escapatoria, fue capturada mientras pedía la presencia de su abogado. Su destino ya estaba escrito: cinco años de prisión la esperan tras las rejas.

Publicado por: Redacción Tendencias
La noche en Bogotá transcurría como cualquier otra, pero en el norte de la ciudad, la calma se rompió de golpe. Daneidy Barrera Rojas, la influencer que había transformado su vida en un negocio millonario, vio su imperio derrumbarse en cuestión de minutos. Los agentes del CTI entraron a su peluquería con un solo objetivo: capturarla. Lea también: Hernán Orjuela alerta sobre deportaciones: “Los colombianos no están solos, tienen derechos”
Las cámaras de seguridad lo registraron todo. Epa Colombia, de pie en su propio salón, rodeada de empleados y clientes, no tardó en notar la presencia de los oficiales. Su rostro cambió, sus manos temblaron. Sabía lo que estaba pasando. La sentencia estaba confirmada, no había escapatoria.
Intentó resistirse. Pidió la presencia de su abogado, buscó tiempo, esperó una salida. Pero los agentes ya tenían la orden. No hubo negociación, no hubo clemencia. La influencer, que un día conquistó las redes con su desparpajo, fue escoltada hasta un vehículo oficial, mientras sus trabajadoras miraban entre lágrimas y el murmullo de la gente llenaba el aire.

Afuera, la ciudad seguía con su ritmo frenético, ajena a lo que pasaba en el interior del local. Las luces del negocio seguían encendidas, como un recordatorio cruel de lo que había construido y ahora dejaba atrás.
Horas antes, la Corte Suprema de Justicia había sido contundente: cinco años y dos meses de prisión por los destrozos en TransMilenio durante las protestas de 2019. Sin beneficios, sin casa por cárcel, sin redes sociales donde defenderse.
Esa noche, en un vehículo con vidrios polarizados, Epa Colombia no iba camino a otra estrategia viral, sino a una celda fría en el búnker de la Fiscalía, donde su destino ya estaba escrito. El show terminó, la justicia habló.
¿Epa Colombia sería gestora de paz?
La defensa de Epa Colombia se niega a rendirse. Mientras la influencer enfrenta la inminente realidad de la cárcel, su abogado, Omar Ocampo, ha lanzado una propuesta inesperada: que el presidente Gustavo Petro la nombre gestora de paz.
El argumento es claro: Daneidy Barrera Rojas ya no es la misma de 2019. Según su abogado, pasó de ser una influencer polémica a convertirse en empresaria y generadora de empleo, beneficiando a miles de familias colombianas. Para la defensa, si alguien ha demostrado resocialización, es ella.
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La petición llega en un momento crítico. La Corte Suprema de Justicia ratificó su condena de cinco años y dos meses de prisión por los actos vandálicos contra TransMilenio en 2019. Sin derecho a casa por cárcel, sin posibilidad de reducción de pena, su destino parece sellado.
Pero su abogado no está dispuesto a aceptar la derrota. Si el presidente no responde, intentará llegar a Otty Patiño, Alto Comisionado para la Paz, buscando una vía alternativa para evitar que su clienta termine tras las rejas.
El rol de gestor de paz en Colombia ha sido utilizado para involucrar a actores de conflicto en procesos de reconciliación. Sin embargo, la idea de que una figura mediática con antecedentes penales recientes ocupe este puesto podría desatar una tormenta política y social.















