Barichara destaca como destino para bodas por su encanto patrimonial y oferta local. En Colombia, este segmento deja ingresos de hasta $200 millones por celebración.

En medio de calles empedradas y casas de tapia pisada, las bodas adquieren un aire que va más allá del romanticismo clásico. Por eso, Barichara, el pueblo más bonito de Colombia, lidera la lista de opciones a la hora de tomar la decisión de decir “sí, acepto”.
En este pueblo suspendido en el tiempo, patrimonio del país, ninguna boda se parece a otra. Quienes eligen casarse en Barichara, según revelan las ‘wedding planners’ (organizadores de eventos), lo hacen para vivir una historia enraizada en la tierra, sellar un compromiso rodeado de historia, tradición y belleza santandereana.
La arquitectura colonial, los paisajes, los sabores y saberes locales permiten celebrar una boda sin salir del departamento. Y es Barichara el municipio que hoy posiciona a Santander en el segmento de bodas destino. Lea también: La ruta para conocer el sur de Santander: donde la magia de la tierra cobra vida

Aunque en el departamento hay otros destinos prometedores: Zapatoca y la Mesa de los Santos, que también han saltado en las listas como los favoritos de los novios. La presidente de la junta directiva de Cotelco Santander sostiene que el potencial del departamento en turismo de bodas va en ascenso.
“Barichara es un pueblo patrimonio de Colombia. Ese es un diferenciador muy importante. También se realizan matrimonios divinos en la Mesa de los Santos, gracias a la panorámica que ofrece el Cañón del Chicamocha”, señala la dirigente gremial.

La cercanía con Bucaramanga es un valor agregado en la logística. Pero hay otro ingrediente poderoso: la cocina santandereana. Ahora que las tendencias están volviendo a las raíces y la tradición, esto le permite a Santander destacar su potencial.
“La comida que tenemos en Santander supera, incluso, a la de muchas otras regiones. Ahí hay un potencial enorme. Los novios que optan por una boda de destino suelen pedir que dentro del menú haya platos típicos, pero con un giro moderno. Por ejemplo, el cabro, la carne oreada o la hormiga culona son ahora ingredientes principales para pasabocas, platos principales e incluso postres. Esa es una tendencia fuerte en el departamento”, explica Ximena González, ‘wedding planner’. Le puede interesar: Bucaramanga es reconocida por Mincomercio como destino de paz

El poder de lo histórico y ancestral también cobra vida en destinos como Barichara. Allí los recuerdos que entregan los novios a sus invitados son hechos por nuestras manos artesanas. Además de fortalecer la economía del municipio, desde los actores locales, destaca la labor de los artesanos.
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“Una olla de barro elaborada por los últimos descendientes de los indígenas Guane, o piezas que se elaboran desde cero, son el ‘souvenir’ perfecto. Las alpargatas y sombreros, también elaborados por locales, en la entrada de la iglesia se convierten en un detalle precioso. Deja de ser un evento acartonado para convertirse en una experiencia que se recordará por siempre, con mucho valor santandereano”, destaca Liliana Quintanilla, representante de Barichara Travel.
El 80 % de las parejas que realizan bodas en Colombia son conformadas por un nacional que decide casarse en el país.
Bodas destino: un segmento en crecimiento
El turismo romance es uno de los nichos que más ha crecido en el país en la última década. Según Anato, este segmento (que incluye propuestas de matrimonio, bodas, renovaciones de votos, lunas de miel, aniversarios, escapadas románticas) deja un derrame económico que puede llegar a los $200 millones por celebración. Además, prolonga la estancia promedio, entre 4 y 6 días, lo que dinamiza la oferta turística local.
“La belleza y características de los atractivos turísticos de las distintas regiones del país es sin duda uno de los principales motores para el turismo romance. Este segmento no es solo una tendencia de hoy, sino una evolución del turismo experiencial que está en expansión. La calidad del servicio, la conectividad aérea, y la ubicación privilegiada de Colombia son aspectos determinantes y oportunidades para seguir potencializando el turismo romance y hacernos más competitivos”, menciona Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato.
Entre $80 y $200 millones deja cada evento que se realiza en torno al segmento de bodas destino, en Colombia.
Aunque la lista de ciudades con mayor demanda la encabeza Cartagena con el 44 %, seguida por Medellín (20%), Bogotá (12 %) y Santa Marta (6 %), Barichara es siempre uno de los destinos favoritos.
La arquitectura colonial, los paisajes y la oferta gastronómica son el diferenciador que permite a las parejas celebrar un matrimonio en el departamento.
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“Santander tiene paisajes, gastronomía y excelentes proveedores en el gremio de bodas. He tenido la oportunidad de trabajar en Santa Marta, Cartagena, Barú, Palomino, Ibagué, Bogotá, Cajicá y otras zonas, y puedo decir que el nivel que tenemos aquí no lo tienen muchas otras ciudades. Pero aún no nos hemos dado cuenta de eso”, explica Ximena González, ‘wedding planner’. Además: Santander vibró con el Global Big Day 2025
Más del 60 % de las bodas destino realizadas en Colombia se llevan a cabo en espacios de hoteles o recintos al aire libre y en haciendas o fincas campestres.

Su combinación de belleza, calidez humana y compromiso con la comunidad lo hacen único. “No traemos personal de otros lugares, aquí encontramos todo lo que necesitamos: alojamientos, logística, souvenirs, comida. Involucramos a la comunidad y promovemos la economía circular. Eso, para muchas parejas, hace la diferencia”, afirma Liliana Quintanilla, representante de Barichara Travel.
Aunque Santander tiene lo necesario para competir con destinos consolidados, aún hay tareas pendientes. “El gremio de las bodas no tiene un techo muy alto: hay más oferta que demanda. Eso nos obliga a ser creativos y buscar cómo ofrecer nuestros servicios de forma más atractiva”, comenta Ximena González.
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La presidente de la junta directiva de Cotelco Santander, apunta: “en mi experiencia, he notado que viene mucho extranjero a casarse acá, especialmente aquellos que tienen pareja nacional. Hay un potencial gigante en el mercado extranjero, pero falta promocionar los destinos”.
La promoción, coinciden todas, es clave. “Tenemos una alta calidad de productos y servicios, pero nos hace falta más promoción internacional, que la gente sepa que este destino existe para bodas. Nos hace falta que nos conozcan más”, agrega Liliana Quintanilla.
Estados Unidos y España son los principales países de residencia de las parejas que eligen a Colombia como sede de bodas destino.

Santander brilló en los premios LAWA
El crecimiento de este segmento quedó evidenciado el pasado 20 y 21 de mayo en la segunda edición de los Premios LAWA (Premios de Bodas Latinoamericanas), un evento que reconoce lo mejor del Turismo de Romance y Reuniones en el país.
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En la ceremonia que tuvo lugar en Armenia, el departamento de Santander destacó con múltiples galardones que celebran el talento y la excelencia de sus emprendedores y profesionales del sector. Le puede interesar: Vetas: planes imperdibles en el municipio más alto de Colombia
Se llevó el galardón en la categoría de mejor planificador de bodas de destino (Ana Oliveros), conciencia y bienestar social (Andrés Sotomayor), mejor fiesta de niños (Fanny Santana), mejor decorador de bodas y eventos (Carolina Rojas), mejor decorador de fiestas infantiles (Fanny Santana), mejor producción técnica para bodas y eventos (Edwin Carvajal), mejor diseño de vestidos de novia (Maira Alejandra Cano), mejor imprenta en papelería social (Yolanda Ladino), mejor empresa de servicios de coctelería para eventos (Steve Gutiérrez), mejor servicio de catering para bodas y eventos (Andrés Pedraza), mejor pastelería para bodas y eventos (Laura Rojas), mejor empresa de entretenimiento para eventos (Will Martínez), mejor empresa de entretenimiento infantil (Diverty Park), mejor maestro de ceremonia (Will Martínez), responsabilidad en bodas y eventos (Javier Zapata), mejor videógrafo de bodas (Óscar Gutiérrez), mejor fotógrafo de bodas (Luis Coll), mejor empresa de alquiler de mobiliario y menaje (Alexandra Monroy).

















