El accidentado trazado vial que comunica a Bucaramanga con San Vicente de Chucurí se complica con fallas en el terreno que se acentúan con las lluvias y amenazan con dejar sin paso definitivo al corredor.

Si de algo se pueden quejar los visitantes, turistas y habitantes de San Vicente de Chucurí, y con total razón, es de los problemas que tiene la vía sustitutiva que se les construyó cuando se materializó el proyecto de la represa de Topocoro.
Este trazado registra constantes deslizamientos, fallas en pantallas ancladas, hundimientos, fallas geológicas y remociones de tierra en masa. El panorama se complica cuando las lluvias arrecian sobre la vía. Lea también: ¿Quién responde por daños en la vía a San Vicente de Chucurí? Hundimiento amenaza movilidad de 30.000 personas
Precisamente, uno de los sectores críticos de la vía es el conocido como Naútica. Este punto se ubica cerca de la zona de restaurantes y del puente El Tablazo. Allí, el terreno se mueve todos los días hacia el abismo y la carretera desaparece.

“Todos los días esto se está moviendo. Todo el tiempo estamos echándole material para abrir un paso provisional. Sin embargo, si echamos material en las horas de la mañana, por la noche vuelve y se hunde”, explicó Luis Alfredo Rincón Otálora, técnico operativo del área de Planeación de San Vicente de Chucurí.
El funcionario dijo que, con ayuda de empresarios y de la Alcaldía de San Vicente, se ha dispuesto maquinaria y material para rehabilitar el paso. No obstante, los esfuerzos parecen infructuosos.
Se agudizó la falla

Durante la madrugada del pasado miércoles, usuarios de la vía reportaron que, en la zona de Naútica, luego de fuertes lluvias, la vía se hundió y se restringió el paso vehicular. Piedra, tierra y árboles se deslizaron y se fueron al abismo.
Camiones, camionetas, automóviles y vehículos de carga quedaron represados en el sector hasta que maquinaria de la Alcaldía llegó a aplicar material en la vía y tratar de afirmarla. Le puede interesar: San Vicente de Chucurí emite voz de alerta por tramos peligrosos de su carretera principal
Quienes no pudieron cruzar fueron varios buses de pasajeros que, por su peso y altura, debieron esperar parqueados a un lado de la vía.
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Dos de los pesados automotores que quedaron atrapados metros antes del derrumbe movilizaban estudiantes desde Soacha, Cundinamarca, hasta la represa de Topocoro. Frente a la situación de emergencia, los estudiantes descendieron de los buses, caminaron hasta un puerto cercano y fueron recogidos en lancha para ser llevados a su destino. Mientras tanto, sus conductores tuvieron que esperar orillados en la carretera.
Aunque uno de los conductores intentó cruzar, cuando notó que el terreno se movía, puso la reversa y desistió de su osadía.
La situación de movilidad se agravó porque un vehículo transportador de refrescos, que se quedó sin frenos, se estrelló en otro tramo de la vía y quedó volcado sobre gran parte de la calzada. Aunque el conductor salió ileso, el paso vehicular quedó reducido a menos de un carril.
¿Quién es el doliente de la vía?

Pese a las advertencias de la Sociedad Santandereana de Ingenieros sobre la inestabilidad del terreno, Isagén la construyó y la Gobernación heredó las dificultades.
En abril pasado, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz, afirmó que “solucionar los problemas que tiene esa vía se gastaría todo el presupuesto de la Gobernación de Santander. No tenemos la capacidad”.
Díaz Mateus solicitó, en su momento, que Isagen asumiera la responsabilidad del mantenimiento y de los daños. Sin embargo, la empresa se desmarcó de cualquier responsabilidad. Vea además: Fuertes lluvias causan emergencia en San Vicente de Chucurí: reportan una persona lesionada
La compañía le dijo a esta redacción que el trazado y diseño fueron aprobados por las autoridades en el marco de la licencia ambiental del proyecto Hidrosogamoso y que la vía sustitutiva fue ejecutada con las especificaciones y estándares técnicos exigidos.
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Según la empresa, la obra fue recibida “a satisfacción” por la Gobernación de Santander en un acta suscrita en diciembre de 2016, que estableció un compromiso de mantenimiento por parte de Isagen durante tres años, “cumplido a cabalidad”.
Construirán trazado alterno

La Gobernación de Santander dispuso de una máquina tipo oruga para construir un trazado alterno en la zona en la que se registra el deslizamiento.
La idea es remover piedras, árboles y tierra para que los vehículos le ‘saquen el quite’ a la falla geológica y puedan continuar su recorrido.
La máquina llegó a la zona sobre el mediodía del pasado miércoles y arrancó de inmediato labores. La idea es tenerla lista lo antes posible.

















