Un estudio identifica nueve tipos de procrastinadores, explica por qué este hábito va en aumento y comparte estrategias efectivas para vencerlo.

Publicado por: Redacción Tendencias
La procrastinación se ha convertido en uno de los hábitos más comunes de la vida moderna y, según un estudio liderado por el doctor Itamar Shatz, de la Universidad de Cambridge, el problema sigue creciendo debido a las distracciones digitales y a las nuevas dinámicas laborales.
En su libro Cómo superar la procrastinación: La ciencia de por qué posponemos las cosas y cómo (¡finalmente!) dejar de hacerlo, el investigador explica que procrastinar no es simplemente una mala administración del tiempo o falta de motivación, sino una lucha interna entre el deseo de actuar y la necesidad de evitar aquello que genera incomodidad.
Shatz advierte que este comportamiento puede afectar la productividad, la salud física y mental, las finanzas y las relaciones personales, además de representar un reto cada vez mayor en un entorno dominado por la inteligencia artificial y las plataformas digitales. Lea: Procrastinar, ¿es recomendable?

¿Cuáles son los nueve tipos de procrastinadores?
El estudio identifica nueve perfiles principales:
- Preocupado.
- Pesimista.
- Perfeccionista.
- Soñador.
- Errático.
- Rebelde.
- Buscador de emociones fuertes.
- Hedonista.
- Agotado.
Cada uno posterga las tareas por razones diferentes, por lo que las soluciones también deben adaptarse a cada perfil.
El procrastinador rebelde
Este tipo suele retrasar sus responsabilidades como una forma de recuperar el control frente a figuras de autoridad o normas que percibe como impuestas.
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El experto recomienda encontrar motivaciones personales para actuar, priorizar el autocuidado y modificar el entorno para reducir la sensación de presión externa.
El procrastinador errático
Las personas con este perfil cambian constantemente de objetivo y les cuesta mantener el enfoque.
Para ellos, Shatz aconseja establecer metas claras, dividir los proyectos en pasos concretos y crear una estructura de trabajo que facilite el seguimiento de cada tarea.

¿Por qué procrastinamos cada vez más?
El investigador sostiene que el auge de las redes sociales, las aplicaciones y otras plataformas digitales ha incrementado las distracciones diarias.
Además, el trabajo moderno suele implicar tareas abstractas y con recompensas a largo plazo, lo que hace más difícil encontrar la motivación inmediata para realizarlas. Además: Cuidado, ¿procrastinar tiene efectos en la salud?
Según Shatz, el cerebro tiende a privilegiar el placer instantáneo y evitar aquello que produce estrés o incomodidad, favoreciendo conductas como revisar redes sociales o ver videos antes que cumplir con una obligación.
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El impacto de la inteligencia artificial
El experto considera que combatir la procrastinación será aún más importante con la expansión de la inteligencia artificial, ya que la productividad personal seguirá siendo una habilidad esencial para aprovechar estas nuevas herramientas.

Consecuencias de procrastinar
El estudio señala que este hábito puede provocar:
- Estrés constante.
- Sentimientos de culpa y frustración.
- Bajo rendimiento académico y laboral.
- Conflictos familiares y de pareja.
- Problemas financieros.
- Menor actividad física.
- Retraso en consultas y controles médicos.
- Aislamiento social.

Estrategias para dejar de procrastinar
Shatz propone varias herramientas respaldadas por investigaciones científicas para reducir este hábito.
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Dividir las tareas
Convertir un proyecto grande en pequeñas acciones facilita comenzar y reduce la sensación de agobio.
Eliminar distracciones
Apagar notificaciones, limitar el uso de redes sociales y diseñar un espacio de trabajo adecuado ayuda a mantener la concentración.
Abandonar el perfeccionismo
El investigador insiste en que “el progreso imperfecto sigue siendo progreso”, por lo que recomienda dejar de esperar el momento perfecto para actuar.
Aprovechar los momentos de mayor productividad
Cada persona tiene horarios en los que rinde mejor. Identificarlos y reservarlos para las tareas más importantes puede mejorar significativamente el desempeño.
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La procrastinación no es solo falta de voluntad
El especialista concluye que superar la procrastinación no significa trabajar sin descanso, sino recuperar el control sobre el tiempo y tomar decisiones conscientes. Le interesa: Uso excesivo de pantallas: así puede afectar su postura corporal y qué hacer para evitar dolores
Su objetivo, afirma, es que las personas puedan hacer lo que realmente desean sin que el miedo, las distracciones o la búsqueda del placer inmediato terminen condicionando su vida cotidiana.
















