Bucaramanga fue seleccionada como uno de los cuatro Destinos de Paz por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, gracias a dos rutas de turismo comunitario que impulsan la transformación social. Ahora trabajarán por fortalecer la oferta turística.

Por años, las comunas 2 y 14 de Bucaramanga estuvieron marcadas por el miedo, la estigmatización y la violencia. Hoy esas mismas calles están llenas de colores, historias, música y turistas. Gracias a un proceso de transformación social liderado por las comunidades estos dos territorios fueron seleccionados por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo para que hagan parte del programa nacional Destinos de Paz.
Este anuncio se dio en el marco de la visita oficial de Mincomercio a la ‘Ciudad Bonita’. Miembros de esta cartera llegaron a la región para vivir las rutas de turismo comunitario que con murales, caminatas, resiliencia e identidad cultural han trabajado por resignificar su territorio. Explora BGA lidera la ruta en el barrio Morrorico (Comuna 14), y la Fundación Capaz, en el barrio La Transición (Comuna 2).
“Es un atractivo interesante para mostrar la transformación social que se ha vivido en estos barrios, que antes eran territorios que normalmente la gente no entraba por miedo. Ellos han logrado, a través de su narrativa, cambiar toda la percepción. Estas dos comunas son las dos grandes apuestas que tenemos ahora que fuimos seleccionados a nivel nacional”, expresa Laura Patiño, directora del Instituto Municipal de Cultura y Turismo.
Gracias al trabajo de estos colectivos Bucaramanga hoy se suma a Pereira, Bogotá y Cali, para convertirse en uno de los cuatro municipios en donde se pretende resignificar barrios históricamente marginados, a través del turismo comunitario y la protección de la memoria de cada territorio.
“Estas dos comunas están trabajando fuertemente, han transformado barrios, transformación social y cultural y a partir del arte y el grafiti han vinculado a una reacción de transformación, resiliencia y cambio con la comunidad. Ahora podrán determinar esas líneas de acción para consolidar la experiencia de turismo”, explica Cesar Oliveros, líder de Destinos de Paz del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Mincomercio plantea tres frentes clave. El primero es un autodiagnóstico turístico. Rescatan que se han logrado posicionar elementos culturales. El siguiente paso será trabajar en la estructuración del producto turístico.
“La idea es que en octubre se entreguen consolidadas las experiencias de estos corredores turísticos, circuitos o rutas, como se fije de acuerdo a la metodología que resulte más adecuada. La idea es trabajar sobre lo construido: diseñar y elaborar las experiencias acorde al territorio. Traer turistas y garantizar que las comunidades estén preparadas para ofrecer una experiencia vivencial real”, subraya Oliveros.
El segundo objetivo es fortalecer las narrativas propias, en este caso a través de murales y grafitis que adornan las rutas en las dos comunas. Y el tercero, será consolidar al menos 15 unidades productivas de la economía popular de cada comuna.
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“Se les brindará apoyo técnico en el diseño de portafolios y marketing digital. Al final se construirá un directorio con la caracterización de cada uno de los empresarios”, detalla el líder de Destinos de Paz.
La otra gran noticia para la ciudad es formará parte de la Red de Destinos de Paz, un producto que el ministerio espera oficializar en octubre de este año. “Es una herramienta que se va a entregar a todo el país, con los destinos que están fortalecidos, para que puedan promocionar y visibilizar sus experiencias a nivel nacional”, señala Oliveros.
Todo ello, con el objetivo de vincular narrativas de paz, turismo por la memoria y transformación sociocultural. “Es una invitación para que los habitantes de Bucaramanga conozcan su propio territorio, porque muchas veces desconocemos esa riqueza social y cultural que hay en nuestras propias ciudades”, puntualiza César Oliveros.

Comuna 14: La ruta de turismo más ‘parchada’ de Bucaramanga
Esta ruta de turismo comunitario logró cubrir años manchados con drogas y homicidios con el color de más de 40 murales que decoran las empinadas calles de la Comuna 14 de Bucaramanga. Todos rinden un homenaje al orgullo santandereano y a las especies de fauna y flora que habitan en el departamento.
La idea nació con varios de los habitantes del sector. Cuando niños recorrían los Cerros Orientales y ahora lograron convertir el barrio Morrorico, el que casi nadie se atrevía a visitar, en una prometedora joya turística.
Todo arrancó cuando el grupo de jóvenes y adultos del sector empezaron a convocar a varias personas para realizar limpiezas en algunos cuerpos de agua de los Cerros Orientales, entre ellas llegaron varias personas como, Diana Marcela Sánchez Lobo, bióloga y ahora presidenta de Explora BGA.
“En la pandemia, los chicos empezaron haciendo unas limpiezas en algunas quebradas como Las Agüitas, que descarga sus aguas a la quebrada La Iglesia, la que pasa por Cabecera y llega al río de Oro. En la pandemia me uní a la caminata que ellos estaban haciendo en un bosque que yo, a mis 30 años y como bióloga, no tenía ni idea de que existía”, explica Diana.
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En octubre de 2021 formalizaron la cooperativa. Cumplieron con el objetivo de darle a la Comuna 14 una mirada diferente y con enfoque ambiental. Cinco murales de artistas que ganaron una beca del Instituto Municipal de Cultura y Turismo, fueron los que empezaron a llenar los muros de color y arte. Pasaron de ofrecer una caminata y una orquídea, por 2.000 pesos, a resignificar el trabajo cooperativo. El recorrido arranca en el barrio Albania. Además, hay una tarima natural para bailar y gozarse las cumbias, porque en las dos horas que dura el recorrido es posible disfrutar del arte en toda su expresión.
Hay tres miradores que ofrecen la panorámica más privilegiada de Bucaramanga. Tienen vista a los Cerros Orientales, a un “pulmón verde, un proceso de restauración ecológica natural”, como les llama Diana.

Comuna 2: “La Ruta de la Transición”
Este barrio surgió a raíz de la llegada de 42 familias. Lo que era un humilde cafetal pasó a ser conocido como “Transición” porque en aquel entonces se trataba de una zona temporal.
Hoy toda esta historia, pérdida entre la violencia y la estigmatización, es contada y resignificada por un grupo de jóvenes del barrio. Su idea es compartir datos históricos, talentos en arte y cultura a través de lo que consolidaron como “La Ruta de la Transición”.
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Edwin Rojas, gestor cultural, guía de la ruta y director de la Fundación Cultura Arte y Paz (Soy Capaz); y Tatiana Quintero lideran esta iniciativa de turismo comunitario desde hace tres años. En 2022, la fundación ganó la convocatoria de Estímulos de Turismo Comunitario del Instituto Municipal de Cultura y Turismo. Desde el inicio su objetivo es potenciar los talentos y la historia cultural del barrio a través de la creación de murales, danzas folclóricas, latinas y urbanas, teatro y talleres de música. En resumen, proteger la memoria e identidad cultural del territorio.

El recorrido incluye lugares icónicos del barrio como una antigua canaleta donde los habitantes solían jugar y se puede visitar la zona de las torres eléctricas y la cancha, así como emprendimientos locales como una fábrica de arepas de maíz. Una experiencia de inmersión en la historia de nuestra ciudad.
















