El embalse tiene en el POE un mecanismo ordenado y sostenible para su aprovechamiento presente y futuro. De esa forma, Topocoro es un gigante que aporta a mejorar la calidad de vida económica y social de las comunidades en su territorio.

Publicado por: Nuevos Proyectos
Topocoro es el único embalse en Colombia que tiene Plan de Ordenamiento, también conocido como POE. Eso significa que este espejo de agua, de aproximadamente 7.000 hectáreas, tiene un marco normativo, es decir, una hoja de ruta para garantizar su uso adecuado y sostenible. Eso lo hace único en el territorio nacional.
El POE, aprobado por ordenanza de la Asamblea de Santander en 2017, es el resultado de dos años de un constante ejercicio participativo de 1.400 personas del área de influencia de la Central Hidroeléctrica Sogamoso, representadas en 52 entidades privadas, públicas, gremiales y comunitarias, a través de diversas actividades lideradas por Isagen, empresa que construyó y opera la Central.
Por esto, para desarrollar turismo en el embalse Topocoro lo primero que se debe hacer es revisar el POE. En ese amplio y minucioso documento quedaron contemplados los “usos complementarios” del embalse. Si bien su uso principal es la generación de energía, el POE aprobó otros usos como el turismo de naturaleza y actividades recreativas, los deportes náuticos, el transporte fluvial y el uso de agua para consumo humano y agropecuario. Entre los “usos condicionados” el POE estableció la pesca deportiva (solo se realiza en 53,7% del área del embalse) y las actividades recreativas con motos náuticas. Además, para facilitar el paso al embalse a visitantes y pobladores de la región se identificaron 25 accesos que se catalogaron de uso público.
Con la formulación de los usos alternativos del embalse, Santander tiene en Topocoro la punta de lanza para impulsar el turismo ambiental en la región, es decir, que el protagonista sea la biodiversidad. Allí, el turismo se debe planificar, gestionar y desarrollar desde todas las dimensiones de la sostenibilidad: social, económica y ambiental, con énfasis en esta última.
A su vez, con el POE, la región tiene la oportunidad de direccionar y enfocar sus esfuerzos de turismo a grande, mediana y pequeña escala. Eso permite que los turistas sepan qué quieren y dónde lo pueden realizar, porque los usos del embalse también están zonificados. No obstante, todas las inversiones en infraestructura que se desarrollen a futuro estarán a cargo de entidades públicas, privadas, particulares o alianzas público-privadas.
Potencial para disfrutar
Como Topocoro tiene una franja de protección de 100 metros desde la orilla del embalse hacia afuera, fue necesario que Isagen solicitara a la Anla la modificación de la licencia ambiental para poder habilitar la construcción de un puerto y los 25 accesos al espejo de agua, zona a la que no se podía llegar y tampoco intervenir.
La solicitud también presentó la reducción de 2.07 hectáreas de la franja de protección, terreno que Isagen donó a la Gobernación para la construcción del Centro Náutico y Turístico del Embalse Topocoro, obra con proyección internacional en la que el Departamento invertirá alrededor de $76 mil millones.
Además de las posibilidades de hacer turismo de naturaleza que brinda Topocoro, los municipios del área de influencia: Girón, Betulia, San Vicente de Chucurí, Zapatoca, Los Santos y Lebrija, tienen la oportunidad de integrar otras actividades (visitas a cuevas, cascadas, pozos y fincas) para generar una dinámica de permanencia de varios días a través de rutas turísticas en sus territorios.
Como parte de sus compromisos en el marco del Plan de Manejo Ambiental, a través de aliados estratégicos como Fundaculta y el Sena, Isagen ha desarrollado permanentemente estrategias asociadas a programas de Educación Ambiental y de Información y Participación Comunitaria.
La lista la integran jornadas de formación en turismo comunitario y en atención al cliente dirigida a pequeños emprendedores; formación en guianza turística (45 personas durante 18 meses); campañas de sensibilización y pedagogía sobre el embalse y su biodiversidad y escuelas de turismo sostenible con enfoque rural y comunitario, entre otras.
Sobresalen la elaboración del estudio “Diseño del destino turístico embalse Topocoro” a cargo de Fundaculta y el primer foro de turismo “Topocoro: destino turístico sostenible, oportunidades, retos y desafíos para el desarrollo turístico del embalse”, como acciones de Isagen que aportan para planificar el embalse de manera sostenible.
Fuentes consultadas: Javier Cardona, coordinador ambiental y Jorge Mario Ríos, profesional ambiental Isagen.
El Cetop o Comité Interinstitucional del Área de Influencia Directa del Embalse Topocoro, que lidera la Secretaría de Planeación de Santander, es la instancia de coordinación institucional para el adecuado desarrollo y aprovechamiento del embalse.

















