Seis disparos acabaron con la vida de una mujer de 40 años, identificada por las autoridades como Ester María Amaris Pedroza, en trágicos hechos acaecidos el domingo a las 6:30 de la tarde en la carrera 4 No 13-34 del barrio Santana, en Floridablanca.

Publicado por: REDACCION JUDICIAL
El execrable asesinato fue cometido por un policía retirado, de 46 años, quien no tuvo reparos en perpetrar el crimen delante de una niña de 11 años, hija de la víctima.
Según la familia de Ester María su asesinato fue una muerte anunciada, pues desde hace varios meses el hombre que finalmente puso fin a su vida la tenía amenazada.
"Ellos habían tenido una relación sentimental hace como cuatro años, pero el tipo la maltrataba y la golpeaba mucho y por eso ella lo dejó. Ahí empezó el calvario porque ese hombre no la dejaba en paz y la perseguía a todos lados", relató una familiar de la víctima.
El fin de esa relación sentimental fue tan tortuoso y traumático que, según los familiares de la víctima, Ester María se vio obligada a denunciar la insostenible situación en la Fiscalía.
"Varias veces lo denunció porque el tipo no la dejaba en paz y la perseguía por todos lados. Tal sería el acoso que hace un año ella se fue a vivir al barrio Santana y el tipo, por seguirla, arrendó una casa a cuatro cuadras. La próxima semana, es decir los primeros días de abril, ella tenía que regresar a la Fiscalía para seguir con el proceso de denuncia, pero vea lo que pasó... la justicia no sirve de nada", agregó una familiar de la mujer asesinada.
Diez días antes del trágico desenlace del domingo, aseguran los familiares de Ester María, el agresor llegó hasta la casa de la víctima y la amenazó de muerte, al tiempo que la intimidaba con un revólver calibre 38 que solía llevar el policía retirado.
"Una patrulla llegó y calmó la situación. Pero como es retirado de la Policía no le hicieron nada y lo dejaron ir", dijo un allegado de la mujer asesinada.
La mujer asesinada era madre de dos jóvenes de 11 y 21 años, que no son hijas del agresor, y trabajaba atendiendo la cafetería de una obra de construcción en el área metropolitana.
La antesala del crimen
El domingo en la tarde, según algunos familiares de la víctima, Ester María recibió una llamada del policía retirado quien, bajo amenazas, la obligó a ir a su casa.
"Le dijo que fuera hasta la casa de él para que hablaran o de lo contrario atentaba contra la vida de una de las hijas de ella, la de 21 años.
Por eso Ester se fue para la casa de ese tipo, que vive como a cuatro cuadras, y se llevó a su hija de 11 años. Ella quería calmarlo porque según dicen el tipo tenía problemas siquiátricos", comentó un familiar de la víctima.Luego de varios minutos de discusión dentro de la casa del policía retirado, sobrevino la tragedia. El agresor descargó las seis balas de su revólver en la humanidad de Ester María, quien murió en el lugar, ante la mirada de su pequeña hija que no dejaba de llorar.
"Algunos dicen que incluso el tipo también le apuntó a la hija de Ester María pero como ya no tenía balas, pues todas se las disparó a ella, no pudo hacer más nada", agregó un allegado de la víctima.
Minutos después de los disparos al sitio llegaron varias patrullas de la Policía que capturaron al homicida, quien tenía en su poder un revólver calibre 38.
El capturado quedó a órdenes de la Unidad de Reacción Inmediata, URI, de la Fiscalía por el delito de homicidio agravado y en las próximas horas será presentado en audiencia pública ante un juez de control de garantías.
Agentes del Laboratorio Móvil de Criminalística del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, hicieron el levantamiento del cadáver, el cual fue entregado a sus familiares y hoy en la tarde será sepultado.















