Más de 10 denuncias diarias recibe el Gaula Rural Santander reportando casos de extorsión en Bucaramanga y el área metropolitana. De acuerdo con las investigaciones que ha adelantado este grupo, el mayor número de llamadas proviene de teléfonos celulares desde la Cárcel de Mediana Seguridad de Palogordo.
Publicado por: Xiomara Montañez Monsalve
"Las extorsiones carcelarias se han convertido en el 'pan de cada día' en la ciudad. Hemos identificado que internos que pagan penas superiores a los 40 años, son los encargados de buscar a las víctimas en directorios telefónicos. Prácticamente, pasan la mano por estos libros y 'a dedo', señalan a quien llamar", asegura el mayor Jalyl Rosemberg Torres Vega, comandante del Gaula Santander.
Durante las declaraciones, las víctimas narran que los extorsionistas se hacen pasar por miembros de empresas de servicios públicos y de telefonía, así como de entidades bancarias y otro tipo de instituciones. "Cuando la persona que están buscando pasa al teléfono, las amenazan y se identifican como comandantes y miembros de grupos de las Autodefensas", añadió el mayor Torres Vega.
Los extorsionistas no operan solos, según dicen las autoridades, la mayoría cuenta con bandas de tres y hasta más delincuentes que se encargan de cobrar el dinero.
Habla el Inpec
Según el general Gustavo Adolfo Ricaurte Tapia, director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, desde enero se adelanta una fuerte ofensiva contra este delito de la mano de los Gaulas del país.
"Hemos detectado una población cercana a los 66 internos quienes desde los centros carcelarios han organizado sus estructuras de extorsión. De esos internos hemos hecho una reubicación y un traslado desde varias cárceles del país, entre esas La Picaleña y la del Valledupar, y estamos mirando cómo reubicarlos en otros centros carcelarios", sostuvo el General Ricaurte Tapia.
Identificar la banda que el interno está conformando dentro del penal y la estructura que lo apoya en las ciudades, según el Director nacional del Inpec, es lo que le interesa a la policía judicial.
A pesar de que el Gaula Militar Santander reporta el aumento de este delito en la ciudad, el Director nacional de Inpec aseguró que éste ha disminuido en todo el país. Sin embargo, confirmó que sí se ejerce la extorsión desde la Cárcel de Mediana Seguridad de Palogordo.
Lo ideal, según el General Ricaurte, sería instalar bloqueadores para que la señal de celulares y avanteles no entre a los penales ya que la telefonía fija, en caso de que se requiera y con el respectivo proceso judicial, puede ser intervenida.
"Los bloqueadores tienen un costo importante. Hemos querido que nuestros alcaldes y gobernadores nos apoyen en comprar estos elementos que finalmente repercuten en la seguridad ciudadana", pide este miembro de la Policía Nacional.
"Otra forma de detener este delito es que las empresas de telefonía celular le digan a los usuarios a través de mensajes de texto que no acepten rifas y juegos sin autorización", concluyó el General.













